Trastorno del Desarrollo del Lenguaje: qué señales pueden advertir las familias
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Se estima que afecta a alrededor del 7% de los niños en edad escolar. Las dificultades para comprender consignas, encontrar palabras o expresarse pueden confundirse con falta de atención, timidez o desinterés. Especialistas destacan la importancia de reconocer las señales y consultar a tiempo.
El niño que sabe lo que quiere contar, pero no encuentra las palabras. La alumna que parece distraída cuando la docente explica una consigna. El adolescente que evita participar en clase por temor a equivocarse.
En algunos casos, detrás de estas situaciones puede existir una dificultad específica del lenguaje y no necesariamente falta de interés, timidez o problemas de conducta.
El Trastorno del Desarrollo del Lenguaje (TDL) es una dificultad persistente para comprender y/o producir lenguaje que no se explica por una pérdida auditiva, una discapacidad intelectual, autismo u otra condición neurológica.
Según estudios internacionales citados por especialistas, el TDL afecta aproximadamente al 7% de los niños en edad escolar, es decir, alrededor de uno de cada 15 chicos.
Una dificultad que puede pasar inadvertida
Una de las principales características del TDL es que muchas veces no resulta evidente para el entorno.
Los chicos pueden ser considerados distraídos, tímidos, inmaduros o poco participativos antes de que se identifique que existe una dificultad vinculada con el lenguaje.
"El TDL es una de las condiciones del neurodesarrollo más frecuentes y, paradójicamente, una de las menos conocidas. Muchas veces llegamos al diagnóstico después de años en los que el niño fue interpretado de manera equivocada", explicó la Dra. Verónica Maggio, directora de la Diplomatura en Trastornos del Lenguaje Infantil de la Universidad Austral y coordinadora del Área de Lenguaje del Hospital Universitario Austral.
La especialista realizó estas declaraciones en el marco del Día Internacional del Trastorno del Desarrollo del Lenguaje, que se conmemora cada 30 de septiembre.
El impacto en la escuela
El lenguaje es una herramienta fundamental para aprender, comprender consignas, comunicarse y expresar emociones. Por eso, cuando existen dificultades persistentes, pueden aparecer obstáculos también en el ámbito escolar.
De acuerdo con los datos citados por Maggio, entre el 50% y el 70% de los chicos con TDL desarrolla dificultades relacionadas con la lectura, la escritura o el aprendizaje matemático.
Algunos también presentan dificultades específicas de la lectoescritura, como la dislexia.
Una situación que puede generar confusión ocurre cuando un niño logra leer correctamente en voz alta, pero tiene dificultades para comprender el contenido de lo que acaba de leer.
"Un niño con TDL entiende mucho más de lo que muchas veces logra expresar. El desafío no está en la inteligencia ni en las ganas de aprender; está en el lenguaje", señaló Maggio.
Por este motivo, la especialista considera importante que docentes, pediatras y familias puedan reconocer posibles señales de alerta.
También puede afectar los vínculos
Las dificultades no necesariamente quedan limitadas al rendimiento académico.
Según investigaciones citadas por especialistas, durante la adolescencia las personas con TDL pueden presentar mayores dificultades para establecer y mantener vínculos con sus pares.
La dificultad para encontrar palabras, comprender determinadas situaciones comunicativas o participar espontáneamente de una conversación puede generar frustración, inseguridad o retraimiento.
También se han observado mayores niveles de aislamiento y experiencias de bullying, además de dificultades relacionadas con la autoestima y la regulación emocional.
¿Cuándo consultar?
No todos los niños que presentan alguna dificultad para expresarse tienen TDL. Por eso, la evaluación profesional es fundamental para determinar qué ocurre en cada caso.
Entre las señales que pueden justificar una consulta se encuentran:
- Inicio tardío del lenguaje.
- Dificultades persistentes para formar oraciones acordes con la edad.
- Problemas para comprender consignas.
- Vocabulario reducido.
- Dificultades para encontrar palabras o expresar ideas.
- Problemas lingüísticos que persisten durante la escolaridad.
La fonoaudiología tiene un papel central en la evaluación y el abordaje de estas dificultades. También pueden intervenir otros profesionales según las necesidades de cada niño.
La importancia de detectar a tiempo
La detección temprana permite establecer estrategias para acompañar el desarrollo del lenguaje y reducir el impacto que las dificultades pueden tener en la escolaridad y en la vida social.
"La consulta precoz permite implementar estrategias y tratamientos que mejoran la comunicación, el desempeño académico y la participación social. Cuanto antes se identifique la dificultad, mayores son las oportunidades de desarrollo", sostuvo Maggio.
El acompañamiento también puede comenzar con pequeñas modificaciones en los ámbitos cotidianos.
Dar unos segundos adicionales para que el niño pueda responder, dividir una consigna extensa en pasos más simples, comprobar que comprendió la información o permitir diferentes formas de expresar una idea son algunas estrategias que pueden facilitar la comunicación.
Reconocer para acompañar
El Día Internacional del Trastorno del Desarrollo del Lenguaje busca poner en agenda una dificultad que, pese a su frecuencia, todavía es poco conocida.
Reconocer sus posibles señales permite evitar interpretaciones equivocadas y facilita el acceso a una evaluación profesional.
Porque detrás de una dificultad para encontrar una palabra o seguir una consigna puede haber un niño que comprende, aprende y tiene mucho para decir, pero necesita que su entorno encuentre otras maneras de ayudarlo a expresarlo.

