Periscopio
Otra gran pregunta que esperaba su condigna respuesta
Nunca más oportuno que la Semana del Huevo de gallina (6 al 12 de octubre) para responder a una pregunta que muchas amas de casa han preferido no hacerse, vencidas quizás por otros enigmas del huevo, como el misterio de quién fue primero…
Hemos hallado en Infocampo un título inquietante: “¿Por qué guardamos los huevos en la heladera si en el súper están afuera?” Después de comprar huevos en el supermercado o la verdulería, la mayoría de las personas los colocan en la puerta de la heladera. Pocos podrían explicar por qué lo hacen si en el supermercado estaban afuera. En busca de la respuesta el sitio Infocampo habló con Luis Riera, un especialista en alimentos y director general de la consultora de seguridad alimentaria SAIA, quien explicó que los huevos pueden conservarse perfectamente a temperatura ambiente siempre que estén a menos de 25ºC. La cáscara del huevo, que es porosa, tiene una capa llamada cutícula que protege el interior del huevo de la contaminación por salmonella, que puede estar en la cáscara debido a las heces de la gallina.
“Mientras la cutícula esté intacta, el huevo se mantiene en perfecto estado a nivel higiénico”, asegura Riera. Los cambios bruscos de temperatura pueden dañar esta cutícula, lo que explica por qué en el supermercado los huevos se conservan fuera de las heladeras. Las puertas de la heladera se abren y cierran constantemente, provocando variaciones de temperatura que podrían afectar a la cutícula.
Riera también menciona que “la clara es muy densa y, a medida que pasan los días, pequeñas cantidades de aire entran en el huevo, reduciendo la densidad de la clara”. Esta transferencia de aire ocurre más rápido si el huevo no está en la heladera, lo que afecta la frescura visual del huevo.
“Para entender mejor, Riera sugiere un experimento: “Si freís un huevo que estuvo una semana fuera de la heladera y otro que estuvo una semana en la heladera, verás que el último tiene la yema centrada y una clara más espesa, mientras que el otro puede quedar más desparramado”.
“En resumen, guardar los huevos en la heladera tiene más que ver con la estética que con la higiene o la seguridad alimentaria”.