Colombia (Voz de América).- Hace casi dos meses, cuando Gonzalo Ocampo recibió la noticia inminente del cierre de su negocio, no tuvo más opción: irse a casa y cerrar sus dos puntos de atención para el mantenimiento de autos.

Los efectos, dice, han sido devastadores y contaba los días para que las puertas de la empresa se abrieran al público: “Nos tocó quedarnos en la casa, todos mis empleados, cerrar el negocio y pues lo único que pudimos hacer fue pronto empezar a lavar, a pintar, para poder hacer los protocolos para alistarnos”, explicó este empresario.

Colombia entró en una nueva fase de aislamiento preventivo obligatorio, desde el lunes 11 de mayo, la cual incluye la reactivación gradual de sectores como la fabricación, distribución y comercialización de vehículos, autopartes, muebles, ferreterías, librerías, papelerías y lavanderías a domicilio, entre otras, que cuenten con la autorización de cada ente territorial. Los negocios que van abriendo están obligados a cumplir con los protocolos de bioseguridad establecidos. Esos sectores se suman a los de la construcción y la manufactura, que retomaron sus actividades el pasado 27 de abril, siguiendo las mismas normas.

En Bogotá, los establecimientos deben registrar su empresa en una plataforma virtual de la Alcaldía, que después de revisar la documentación inscrita y verificar el cumplimiento de los protocolos, habilita al empresario parar reabrir cumpliendo las normas necesarias para proteger a sus trabajadores y clientes.

A los ochos días de hacer este procedimiento, Ocampo recibió la buena noticia: “La verdad, me dio mucha felicidad que nos dijeran que podíamos abrir porque estamos muy afectados con esta cuarentena y las pérdidas que yo tengo, con lo de los arriendos, servicios, nómina, todo esto, yo creo que en este año no alcanza a recuperarse”.

Al no generar ingresos, se ‘colgó’ en el pago de arriendos, nónimas e, incluso, le cortaron el servicio eléctrico.

Sin embargo, sacó fuerzas y dinero para “lavar, pintar, desinfectar (las instalaciones), alistar los sitios para colocar los jabones, para lavarnos las manos cada dos horas. El gel, los tapabocas y aquí trabajamos solo dos empleados, hasta ahora, porque tenemos que tener distanciamiento social”, explicó.

Cuenta, además, que pide a sus clientes usar alcohol o gel antibacterial. Incluso, tiene una ‘pistola’ para medirles la temperatura, pero confiesa que “hay mucha gente que se molesta”.

Esta misma situación la vive José Antonio Torres, propietario de una ferretería bogotana que ofrece productos necesarios para la línea de construcción: “Es difícil manejar el personal porque realmente algunos acatan, otros no y eso es muy difícil con la gente, pero se le marca la línea en el piso para que respeten la distancia. También le toca a uno ponerse a veces como de mal genio para que respeten las normas de seguridad”.

Él, como Gonzalo, abrió el 11 de mayo su negocio, tras mantenerlo cerrado desde el 25 de marzo. Ahora, dijo a VOA Noticias, el plan es ponerse “a salvo con todas las deudas que quedaron de esta tragedia”.

Explica que aún debe el arriendo, siguió pagando los servicios públicos y dice que “la carga prestacional siempre fue prácticamente del titular”, lo que hizo aún más difícil cerrar las puertas.

Ahora, ha dispuesto a sus empleados con guantes y tapabocas, les ha dado instrucciones de cómo deben usar los elementos y marcó unas líneas amarillas en el piso para que la gente respete la fila y los dos metros de distancia para evitar el contacto.

El balance

El 11 de mayo, día en el que se reactivaron algunos sectores productivos en el país, José Manuel Restrepo, ministro de Comercio de Colombia, señaló que en total “entrarían potencialmente 187.000 empresas de todo el país a lo largo de estos días”.

Agregó que 24.000 de esas empresas ya han solicitado la revisión de protocolos de bioseguridad por parte de las autoridades locales y más de 5.000 ya tienen validados los mismos.

Incluso, dijo que las expectativas es que, durante esta semana, 13.000 empiecen a operar.

«En manufactura tenemos el 22% de las empresas del país que están ya con sus protocolos validados y ya están en operación», agregó.

Se refirió, además, al cumplimiento de las resoluciones 737, 738 y 739, que están relacionadas con los protocolos de bioseguridad que han seguido estos sectores de la economía. Y explicó que este trabajo se da en conjunto con alcaldes y gobernadores.

A respecto, el presidente Iván Duque afirmó que “serán también los alcaldes en los municipios quienes irán certificando todos esos protocolos para que esos sectores se reactiven rápidamente, y nuevamente les den oportunidades laborales a tantos colombianos”.

Los establecimientos comerciales como tiendas, mercados pequeños y de grandes superficies, droguerías, cigarrerías han funcionado sin restricción durante la cuarentena -que inició el 25 de marzo, en Colombia- ya que venden alimentos, medicinas y productos de aseo. Los restaurantes también están funcionando con servicios a domicilio.

En Colombia, el Ministerio de salud confirmó el miércoles 12.930 contagios y 509 muertes a causa de la COVID-19. La cuarentena, que comenzó el 25 de marzo, fue extendida por el gobierno colombiano, la semana pasada, hasta el 25 de mayo.

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