Con el regreso a la actividad de más de 4 millones de trabajadores y miles de personas que salieron con prudencia a correr por los parques de todo el país tras casi dos meses de aislamiento, Italia inició este lunes la salida gradual de la cuarentena para entrar en la denominada «fase de convivencia» con el coronavirus.

Con sus principales parques llenos de gente haciendo ejercicio pero pocas personas circulando por las calles, la capital Roma fue un ejemplo de la cautela con la que los italianos tomaron el primer día de la flexibilización gradual de la cuarentena que dispuso el premier Giuseppe Conte el 10 de marzo.

Tras varias semanas de una caída constante en la curva de contagios y fallecimientos, el gobierno italiano habilitó que desde este lunes reabrieran la mayoría de las industrias, se permitan los desplazamientos para visitar a parientes y parejas y se reabran los parques públicos de todo el país, en el primer paso de un esquema para flexibilizar la cuarentena, que seguirá con la reapertura de negocios minoristas el lunes 18.

Las calles de Roma amanecieron con el transporte público en funcionamiento desde las 5.30, pero con el distanciamiento social más que activo a bordo de cada uno de los trenes y subtes, ya que es obligatorio el uso de barbijos y la circulación de las unidades con hasta el 50% de su capacidad máxima.

Desde temprano, el cambio más notorio se dio en los grandes parques públicos, como Villa Pamphili (100 hectáreas) y Villa Borghese (80 hectáreas), donde miles de personas salieron a hacer ejercicio, aprovechando que la nueva fase de cuarentena permite desplazarse sin importar la distancia del domicilio para hacer actividad al aire libre.

De todos modos, tanto en los parques como en las calles, el uso de barbijo, que no es obligatorio en la región Lazio en esta etapa, tuvo un acatamiento dispar, con algunas farmacias y supermercados que lo piden como requisito a sus clientes.

El otro gran cambio se dio en una de las mayores pasiones del país, ya que después de casi dos meses los italianos pudieron volver a disfrutar un café de bar, con la reapertura permitida solo para llevar y envío a domicilio, que durante las primeras horas de la mañana pobló de todos modos las calles de gente con sus vasitos de plástico camino al trabajo.

Otra de las novedades de este lunes fue el regreso, aunque con un máximo de 15 personas y solo parientes cercanos, de los funerales.

Las últimas cifras

Este lunes, la Protección Civil informó que 195 personas murieron en las últimas 24 horas, llevando el total desde el inicio de la pandemia a 29.079 víctimas, con una tendencia constante a la baja del número de contagios y de las víctimas, al tiempo que se registran menos de 100.000 positivos actuales por primera vez desde el 10 de abril.

Además de las disposiciones que flexibilizaron las salidas dentro de la misma región, la nueva fase permite el retorno a sus casas de las personas que por el inicio de la cuarentena habían quedado varados en una región distinta a la de su domicilio.

En esa línea, el premier Conte pidió a los ciudadanos «un sentido de responsabilidad todavía más grande que el que han tenido» para evitar una nueva ola de contagios y estimó en 4.4 millones la cantidad de personas que retornó hoy al trabajo.

Con una marcada disparidad de contagios entre las diversas regiones del país, algunas ciudades del Sur como Nápoles estrenaron hoy un sistema de toma de temperatura obligatoria en sus estaciones de trenes y activaron una cuarentena obligatoria para toda persona que llegue desde el Norte con más de 37.5 grados, aunque las imágenes del resto de la zona meridional no mostró indicios del tan temido éxodo hacia el Sur.

Los próximos pasos de la salida de la cuarentena serán la reapertura de negocios minoristas el 18 de mayo y la habilitación a bares y restaurantes para que funcionen con público desde el 1 de junio, siempre y cuando se mantenga constante la baja en la curva de contagios.

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