El cierre de escuelas por la pandemia del coronavirus pone en riesgo a 370 millones de niños y niñas en los países más pobres del mundo que dependen los centros educativos para alimentarse.

La agencia de las Naciones Unidas para la infancia (UNICEF) pidió este miércoles a los gobiernos tomar medidas para prevenir las consecuencias “devastadoras para la nutrición y la salud” de los más jóvenes que se desencadenan por el cierre de colegios.

“Para millones de niños en el mundo, la comida que reciben en el colegio es la única comida que obtienen en el día”, dijo el director del Programa Mundial de Comida (PMA), David Beasley en un comunicado. Sin ella, explicó Beasley, pasan hambre y corren el riesgo de enfrentarse, dejar la escuela y “perder su mejor oportunidad para escapar la pobreza”.

Las niñas son las más afectadas

No poder ir al colegio afecta más a las niñas. De los mas de 1500 niños cuya actividad escolar se vio frenada por el coronavirus, 111 millones son niñas que viven en los países menos desarrollados del mundo, según la ONU.

La falta de educación “afianza aún más las brechas de género y conduce a un mayor riesgo de explotación sexual, embarazo precoz y matrimonio precoz y forzado”, de acuerdo con un informe de la UNESCO.

Tomando datos de la epidemia del ébola en varios países de África occidental, un informe de la fundación Malala proyectó que aproximadamente 11 millones de niñas que estaban en la escuela secundaria antes del coronavirus no volverán a estudiar cuando pase la pandemia.

El estudio encontró que las niñas marginalizadas corren un riesgo mayor que los niños de “abandonar la escuela por completo” y que las mujeres y las niñas son particularmente vulnerables a los “peores efectos” de la pandemia del COVID-19.

Por cada tres meses que continúen las cuarentenas, se esperan 15 millones adicionales de casos adicionales de violencia de género, según proyecciones de la ONU.

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