Chile se preparaba este lunes 27 de abril para una reapertura gradual de las actividades suspendidas por la epidemia del nuevo coronavirus, basado en un plan anunciado por el presidente Sebastián Piñeira que no ha sido bien acogido por algunos sectores de la población.

Piñera presentó el viernes un «Plan de Retorno Seguro» y explicó que había llegado a un acuerdo con las empresas para reabrir los centros comerciales en el país.

El presidente dijo que además de proteger la vida y la salud de todos los chilenos, también había que prepararse para enfrentar la profunda recesión de la economía mundial que también afecta a Chile.

El plan de Piñera consta de tres pasos: el retorno de los funcionarios y empleados públicos a sus lugares de trabajo, el regreso de los trabajadores del sector privado y la vuelta de las clases.

También las clases se reanudarían en tres fases, primero se abrirían las escuelas rurales con menos de 100 alumnos, luego las escuelas primarias y por último las secundarias.

El domingo, la viceministra de Salud, Paula Daza, reafirmó que Chile seguirá adelante con un proyecto de entregar un carnet para pacientes recuperados de COVID-19, a pesar de que la Organización Mundial de la Salud (OMS) advirtió que no había «evidencias» de que las personas estén protegidas contra una segunda infección.

En una conferencia de prensa, Daza dijo a los periodistas que a pesar de la incertidumbre, la evidencia apunta a un riesgo reducido después de una primera infección.

Sin embargo, decenas de personas protestaron el domingo en las calles de Santiago contra el plan de Piñera y el sábado por la noche se registraron actos de violencia en algunos sectores de la ciudad.

Los manifestantes, respetando las normas de no más de 50 personas en los espacios públicos y vestidos con uniformes de plástico, gafas y mascarillas, se congregaron en la Plaza Italia para mostrar su rechazo al gobierno y a sus medidas durante la pandemia.

Por otra parte, el periódico chileno La Nación reportó este lunes que la Agrupación Nacional de Empleados Fiscales (ANEF) y los trabajadores del Instituto de Previsión Social (IPS) rechazaron reintegrarse totalmente a la atención del público.

Directivos de ambas asociaciones opinaron que consideran la medida “bastante irresponsable” y que hay un 75% de los portadores de coronavirus que no saben que están contagiados.

Chile ha confirmado 13.331 casos de coronavirus y 189 muertes desde que apareció el brote en el país a principios de marzo.

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