“Yo creo que Argentina tiene un mañana” indicó Salvador Di Stéfano

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Este viernes 4 de marzo, en el predio ferial de la ciudad de Nogoyá, estará disertando Salvador Di Stéfano sobre las perspectivas de mercado y decisiones que se vienen tomando en el cambiante contexto mundial, pero sin dejar de poner la cuota de humor a ese análisis, quizás por ello su conferencia se denomine: “Escenario económico y político rumbo a Qatar”, lugar donde precisamente se disputará a fin de año el mundial de la FIFA.

El arribo del reconocido economista rosarino, auspiciado por Confederaciones Rurales Argentinas (CRA) e IPCVA (Instituto de Promoción de la Carne Vacuna), se realiza en el marco del postergado remate de hacienda (gordo, cría e invernada) que formaba parte de la Expo Victoria- Nogoyá 2021, que tendrá a la firma Etchevehere Rural como consignataria.

En diálogo con Paralelo 32, Di Stéfano se refirió al nuevo panorama internacional, su impacto en los comodities argentinos (entre ellos trigo, maíz y soja), las perspectivas que puede traer desde la estructura del Estado, conjuntamente con el flujo de pesos y dólares. “De cómo analicemos estos flujos saldrán los pronósticos de inflación para 2022, a la par del movimiento del dólar oficial y el blue”, comenzó detallando el entrevistado.

Desde esa mirada se intentará ver un esquema de precios relativos entre distintos bienes de la economía para acercar al productor la información necesaria para la toma de decisiones, “luego vamos a hablar bastante de la estructura de comercialización del mercado argentino,  en torno a sus características que lo hacen tan particular”.

La ganadería será otro aspecto dentro del abordaje de este interlocutor de lujo, ya que analizará las posibilidades de crecimiento del stock ganadero en razón de los precios cada vez más altos para la hacienda liviana.

“Finalizaremos con una conclusión que hilvanará todos estos temas con información que vamos a estar compartiendo en el seminario, y que ayude al productor en la planificación de los estos años venideros”, añadió sin dejar de mencionar que en lo político, “entendemos que vamos hacia un cambio de signo político a nivel gobierno, donde el mayor esfuerzo por delante para los próximos dos años abarca la estructura empresarial, y cómo se trabaje para torcer el rumbo hacia un escenario de crecimiento, con otro tipo de reglas tanto impositivas como comerciales”.

Siempre has mantenido una posición muy didáctica en tus disertaciones, si tenés que hablarle al ciudadano común: ¿Qué le espera en estas circunstancias?

— “Tratamos de hacer algo divertido porque la economía como tal es muy pesada. En este sentido estoy muy contento con la charla que preparamos en el Estudio, porque invita a repensar y planificar tu futuro. Pienso que en estos próximos dos años tenemos que resolver qué vamos a hacer de nuestra vida, porque Argentina en abril del 2023 cumplirá cinco años de una economía que se ha venido achichando, y la última vez que sucedió eso fue entre 1999 y 2002; después vinieron cinco más de crecimiento. No quiero crear falsas expectativas pero después de este proceso de caída hay indicios de posibilidad cierta para mejorar, o al menos de tres años buenos”. 

Di Stéfano menciona además que estas subas de la soja, maíz y el trigo, con precios de carne vacuna muy buenos a nivel mundial, “son condiciones dadas para que la Argentina crezca, lo que pasa es que no tenemos un plan de negocios”

— Hay una visión generalizada de ‘nos vamos al tacho’ y de golpe aparece un contexto salvador o de oportunidad, ¿es algo así lo que ocurre por estos días?

— “Correcto. Te diría que esta vez no será así, creo que el escenario de cambio será lento pero sustentable. Me parece que los argentinos hemos aprendido que los cambios no son de shock, sino muy lentos; la oposición tiene grandes chances pero si aprende que antes se equivocó y cometió varios errores”.

La clase media como tal, ¿está en vías de desaparición?

— “La verdad es que la clase media está sufriendo muchísimo. Hoy pensar que tu hijo pueda venir a estudiar a Rosario es difícil, es un sacrificio para muchos padres. Incluso los mismos pibes tienen que conseguirse un laburo para ayudar; pero no pierdo las esperanzas que si hay una mejora en el precio de los comodities esto redunde en beneficios para todos, de igual modo tenemos que trabajar decididamente en un cambio cultural, sacrificarse, trabajar más, ponerle más ganas y ser menos pesimista, yo creo que Argentina tiene un mañana”.

— Hablamos de contexto internacional, con una guerra en ciernes, mientras que en nuestro país Corrientes no se sobrepone a un desastre ambiental sin precedentes, en esa delgada línea de oportunidades, donde hay sectores que pueden generar divisas genuinas para la economía, ¿por qué el campo sigue sobrellevando el mote del malo de la película?

— “El problema del campo es el mismo campo. Lamentablemente y lo digo con mucho dolor, no ha sabido comunicar todo el sacrificio que realiza quedando mal juzgado por una parte de la sociedad. La tarea comienza por una profunda autocrítica, trabajando para hacerlo conocer, cambiando un tanto el discurso quejoso por otro que defienda con firmeza nuestros derechos, explicando la posición pero con el criterio de entendimiento frente a los demás ciudadanos que están intentando con sus realidades y limitaciones”.

— Los analistas generalmente hacen un diagnóstico de la realidad, pero en lo propositivo, ¿qué se puede hacer en el corto plazo?

— “Precisamente hace poco hice una propuesta respecto del precio record de la soja, que está más de 600 dólares, y si leo en las crónicas que al gobierno no le entran dólares y está flojo de recaudación, ¿Por qué no hace un ofertón de marzo y por 15 días baja la retención de la soja del 33 al 20%? Aproveche quien lo aproveche, porque en el campo argentino habrá unas 15 millones de toneladas. Si se venden 5 millones son 3.000 millones de dólares que entran al Estado Argentino”.

Di Stéfano también propuso otras cuestiones para la ganadería, pero insiste en lo mismo, “en cada caso hay que llegar a un acuerdo desde la base de una proposición, no desde el odio. Hay un ejemplo claro y cercano: Brasil, que al retirar las retenciones ha llegado a duplicar la producción en siete años”. Mientras esperamos el mundial de Qatar, Salvador nos irá planteando distintas aristas de un escenario de toma de decisiones, y donde seguramente haya que ir a jugar cada negociación como una final, sin olvidar el espíritu de equipo.

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