Violó, fue condenado, cumplió su sentencia y ahora está detenido por un nuevo caso de abuso

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Victoria.- El martes se compartió en redes sociales un mensaje desesperado de una mujer pidiendo medidas de seguridad para su barrio, en el Primer Cuartel. Y es que allí un hombre encapuchado manoseó a una joven. Aparentemente, éste no sería el primer caso ni la única persona en acosar mujeres de noche.

Por su parte, desde la Jefatura de Policía Departamental informaron que una mujer había realizado una denuncia al respecto. Entonces, personal de la División Investigaciones, a través de las cámaras de seguridad de la zona, individualizó a quien sería el autor del ilícito.

“(…) se le solicitó a la magistratura interviniente que emane una orden de allanamiento. La misma se diligenció en la fecha, arrojando como resultado del procediendo a la detención del supuesto autor del hecho, de 33 años, y el secuestro de las prendas que vestía al momento del el hecho, quedando alojado en jefatura Departamental Victoria, a disposición de Fiscalía”, informaron desde la jefatura.

Según fuentes policiales a las que Paralelo 32 pudo acceder, el hecho ocurrió cerca de las 21:00 horas, cuando una joven de 19 años salió de su casa hacia un supermercado ubicado en calle Irigoyen entre San Miguel y Copello. Según la fuente, la joven contó que un hombre la había manoseado, hallándose a metros de su casa, y ella pudo gritar para pedir ayuda. Para su fortuna, su madre escuchó los gritos y salió en su defensa. El acosador huyó del lugar.

La policía está investigando si el detenido habría protagonizado otro hecho similar a de este martes, donde un sujeto corrió a una menor de edad en calle Yapeyú y Coronel Suárez. Si bien hasta el momento no se ha realizado ninguna denuncia de este último hecho, la policía cuenta con información al respecto y están realizando las averiguaciones correspondientes.

Teniendo en cuenta los datos aportados por la madre y por la víctima, se realizó una investigación. En este sentido, se levantaron imágenes fílmicas de vecinos y de comercios del lugar. Gracias a esto, se logró identificar un hombre cuyo nombre lamentablemente cuenta con cierta protección de nuestras leyes a pesar de contar con graves antecedentes: había sido condenado por dos casos de abuso sexual con acceso carnal y, tras cumplir su condena, salió en libertad en noviembre de 2020.

De acuerdo a fuentes judiciales, en 2013 fue condenado en Gualeguay a siete años y seis meses de prisión, por dos casos de abuso sexual con acceso carnal, o sea, por dos violaciones. Sin embargo, según esta misma fuente, salió en libertad condicional en octubre de 2016. Luego, el 28 de febrero de 2017, cometió un hecho de tentativa de robo, por lo que fue detenido y condenado nuevamente. En noviembre de 2020, agotó su sentencia.

El fiscal que lleva el caso actual es el Dr. Iván Yedro, quien nos confirmó los antecedentes del sujeto. La calificación provisional de la causa por la que fue imputado es por abuso sexual simple, que significa actos de tocamiento lúbrico y sexual en las zonas genitales de la víctima. Yedro continuará con la investigación de este caso. Además, pidió la prisión preventiva del sujeto y el juez hizo lugar a ésta por treinta días en la unidad penal.

La cuestión psicológica

¿Qué pasa con los violadores una vez que cumplen su condena? ¿Pueden ser funcionales dentro de la esfera social?

La psicóloga Stella Cístola, consultada por Paralelo 32, expresó que los violadores no tienen un perfil único, exclusivo. Asimismo, remarcó que no hay que verlos como enfermos, ya que son personas conscientes de sus actos, que saben el daño que producen y no sienten culpa.

“El violador no anda por la vida caracterizado como un monstruo. Es un monstruo, sí, con la víctima, porque no tiene empatía y lo que busca es el abuso de poder”, dijo.

Respecto de medidas como la castración química para los violadores, opinó: “El abusador no es abusador sólo con el pene; es abusador con la cabeza, con el deseo, con la fuerza, con la dominación. La castración química no inhabilita ninguna de las cosas que enumeré”. Además, añadió: “Mientras cumple su condena, el abusador debería realizar tratamientos de base, basados en programas con orientaciones cognitivo conductual, multimodal y psicoterapéutico. Esto para crear un contrato terapéutico y pueda asumir las responsabilidades por el abuso, pueda tener empatía con la víctima y tenga control de los impulsos. Todo eso habría que trabajar antes de largarlo a la calle. Si no se hace nada, una vez que el abusador sale en libertad, vuelve a conectarse con el tipo que era cuando entró a la cárcel”.

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