Victoria.- La existencia de vertientes en la ciudad es algo que la sabiduría popular tiene en cuenta desde hace tiempo. Un claro ejemplo es el subsuelo del museo Anadón, que, ya confirmado el diagnóstico, está a la espera de una reparación. En este sentido, el director de Obras y Servicios Públicos, Carlos Braga, habló con Paralelo 32.

“El problema de Victoria no está sólo en lo que se ve. Lo que se ve es un falso suelo que está permanentemente en movimiento, arriba del cual hay que elaborar que las calles queden bien. Esto significa un gasto mal hecho, porque es para un momento y nada más”, comenzó Braga.

“Esta gestión incorporó la hidráulica como programa de gobierno y fue un acierto la decisión política del Intendente Maiocco al prestar atención a todas estas cuestiones”, destacó. “La parte hidráulica no puede estar ausente en la ciudad. Así, sumamos a tres ingenieros para que realicen un pantallazo que nos diga dónde está plantada Victoria desde el punto de vista hidráulico”, continuó.

Luego de realizar este informe técnico, las observaciones arrojaron que, entre bulevares, Victoria tiene mil hectáreas, de las cuales quinientas “flotan”. “Nosotros hicimos una presentación ante Recursos Hídricos de la nación. Ahí hablamos de la imperiosa necesidad de abordar la parte hidráulica de los suelos de Victoria”, comentó.

La situación que comentamos corresponde a una descripción general del asunto, pero también existen circunstancias específicas. “El panorama es de cuatro cuencas sumamente importantes: la cuenca de Ezpeleta, la del Garrotazo, la del Quinto Cuartel y la culminación de la cuenca de la zanja de Joti”, describió.

Braga definió que las cuencas son correntías que escurren a determinados lugares y que son las que generan esta problemática. “Últimamente han aparecido instancias de sótanos inundados. En un principio se adjudicaba esa situación a alguna rotura, pero nosotros estamos totalmente persuadidos y compenetrados en que en estos casos específicos se trata de vertientes”, dijo.

Para solucionar esta situación, el director de Obras y Servicios Públicos aseguró que hay que hacerlo de la misma manera que abordaron Ezpeleta. “Por supuesto que se trata de una obra magnífica”, aclaró refiriéndose al costo de ésta.

“Al plan maestro de cloacas Victoria ya lo tiene, lo que le está faltando ahora es el plan maestro de agua”, indicó. “Por lo que veo y según mi experiencia, hay un estado de pre colapso del sistema de agua. Esta situación de pre colapso la hemos manejado de la mejor manera posible y hemos hecho más de siete mil metros de cañería de extensión de red de agua”, marcó.

“Hay que ser estadista y dejar las nimiedades políticas de lado para definitivamente abocarse a lo que demanda la situación. De no tratarse correctamente es una bomba de tiempo, no es algo que se pueda prolongar”, opinó respecto a la situación hidráulica en general de esta ciudad costera.

“La vertiente tiene un impacto hídrico brutal. Ese impacto no te deja trabajar bien, porque es todo un mal gasto. Hemos hecho calles que parecían un billar y a los tres meses estaban onduladas enteras. Y esto pasó también a todos los gobiernos anteriores, pero llegó el momento de abordarlo a fondo con toda profesionalidad”, sostuvo.

Con este panorama, para solucionar el problema de vertientes y renovar la red de agua potable, Braga remarcó que se tratan de obras muy costosas, por lo que sería muy difícil (si no imposible) encarar con el presupuesto municipal. “Lo que hemos venido haciendo es, donde se rompe el fierro, cambiar por plástico, pero habría que hacer una renovación total”, explicó.

“La masa crítica de las vertientes está en el centro. En realidad, las cuencas están en los extremos, pero las complejidades, en el epicentro de la ciudad”, concluyó.

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