Victoria.- Los sepelios en tiempos de pandemia son distintos a los que habitualmente realizan las empresas funerarias en nuestra ciudad, ya que se trata de uno de los sectores que también debe cumplir con un protocolo, especialmente para evitar la aglomeración de personas.

Al respecto Fabián Martínez (Empresa San Cayetano) explicó a nuestro medio que se hacen todas las tareas habituales, retirando el cuerpo, el certificado de defunción del médico, y después se hacen las tramitaciones en el Registro Civil, es decir los pasos previos para todo entierro.

Cuando pasa por la sala de sepelio, no pueden permanecer adentro más de tres personas, tomado todos los recaudos necesarios. En general la mayoría de los servicios, pasada la etapa antes detallada, se los lleva directamente al cementerio, en definitiva en dos o tres horas se lleva el féretro al cementerio. Posteriormente, en un escaso lapso de tiempo se lo lleva al nicho y en este caso también debe ser acompañado como máximo por 3 personas.

Desde que se inició la cuarentena San Cayetano ha tenido un solo servicio cuyos familiares decidieron velarlo, pero desde la empresa le plantearon que tenía que ser a cajón sellado (chapa) y cerrado.

“Las cosas se resuelven con mayor celeridad porque el clásico velatorio, que siempre solicitan los familiares recibiendo a muchas personas, está prohibido y en general deciden que se realice el entierro en un tiempo breve”. Esta semana prácticamente los servicios salían del domicilio o sanatorio directamente al cementerio.

También en forma frecuente tienen que hacer cremaciones, que se llevan a cabo en Paraná, y se encargan de todo el procedimiento que finaliza cuando entregan las cenizas a los deudos.

En diálogo con Paralelo 32, explicó que la empresa dispone de toda la infraestructura para atender casos de muertes por enfermedades transmisibles, como el coronavirus. Disponen de trajes con escafandra con cobertura del cuerpo en forma completa, guantes y demás elementos de seguridad. “Estamos preparados para atender estos casos”, señaló.

Por otra parte el protocolo exige que las personas que fallecieron a causa del Covid19 tienen que ser cremados, aunque queda la incógnita sobre qué pasará con las personas indigentes; ¿ quién se hará cargo de los gastos de este servicio?, se pregunta nuestro entrevistado. En principio no hay certeza si será algún estamento del Estado, pero en definitiva no hay conocimiento de esto, porque tiene un costo que oscila en los 30 a 35 mil pesos.

Según Martínez, después que se vivió la etapa de la Gripe A comenzaron a incorporar infraestructura y consideró que la empresa está preparada para realizar varios sepelios en un día, en caso de ser necesario.

Precaución

También el titular de San Cayetano comentó que hay algunas cuestiones que tendrían que ajustarse, por ejemplo, cuando se constata el óbito se realizan todos los trámites, se reúne la documentación, pero el certificado médico que indica la causa del deceso no tiene demasiadas precisiones sobre la causa de la muerte. También en el Registro Civil hay un plazo de 48 horas para presentar el certificado del profesional interviniente; es decir que el servicio y posteriormente conocen la causa. A criterio de Martínez tendría que entregarse primero la constancia del médico indicando si se produjo por Covi19. Agregó que han realizado servicios con personas que fallecieron por HIV, se hicieron todas las prácticas habituales con el cuerpo para preparar el sepelio, y con posterioridad a ellos supieron que falleció por causa del Sida.

Otra prestadora

También Paralelo 32 consultó a Juan Pedro Silva (Servicios Especiales Silva), quien confirmó que no permiten que más de tres personas acompañen el féretro y nos anticipó que no tomará el servicio cuando la causa del deceso sea Coronavirus.
En los últimos servicios han sugerido llevarlo directamente al cementerio. Los dos prestadores de servicios existentes en nuestra ciudad disponen de una sala de velatorio, en consecuencia se deposita en ese lugar y en un corto espacio de tiempo se inhuman los restos, también en este caso no pueden acompañar más de 2 o 3 personas.

Esto viene sucediendo en el 95 % de los casos, porque el objetivo que persigue un velorio es la posibilidad de que las personas cercanas y familiares puedan acompañar el duelo, pero está prohibida la aglomeración de personas.

Para Silva es fundamental contar con el certificado médico que indica la causa del deceso, porque han tomado la decisión de no realizar servicios cuando la causa sea por coronavirus.

Por otra parte explicó que en algunos casos los familiares solicitan la cremación del cuerpo, es un procedimiento cada vez más frecuente, a diferencia de lo que ocurría años atrás.

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