Imagen ilustrartiva

Hernández (Paralelo 32).- Los argentinos en materia económica en general y monetaria en particular estamos acostumbrados a cualquier cosa. Ya no asustan términos como recesión, inflación, estanflación; no nos corren fácilmente con ajustes, devaluaciones, retenciones o corralitos.

Pero lo que si causo revuelo entre algunos vecinos fue la presencia de una yarará en la puerta del cajero automático de la sucursal Hernández del Banco de Entre Ríos.

El ofidio posiblemente buscaba refugiarse del agobiante calor del lunes a la tarde, pero sin querer causo un buen susto a algunos clientes y un par de perros que en esos momentos transitaban por la zona.

Un vecino de la localidad, veterano hombre de campo y conocedor de estos bichos y de los riesgos, se ocupó de la situación lo que permitió retomar normalmente las actividades económicas.

7 Comentarios

    • No no era grande. Esa es una imagen ilustrativa. Era un pichón. Pero no se decir si era una yarara. No se tampoco quien manda la información.

  1. La víbora estaba seguramente más asustada que cualquiera de los que están ahí.lo primero que hacen es matarla.por temor a que muerda.el ser humano cuando tiene temor mata irracionalmente.lo correcto es agarrarla con palo largo y meterla en una bolsa.llevarla a un serpentiario. Para que le saquen veneno para hacer el suero antiofidicop.

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