Victoria.- Se fue a vivir a Santiago del Estero con su esposo luego que este fuera despedido de su trabajo en Pilar, provincia de Buenos Aires. Con algunos fondos disponibles de la indemnización decidieron volver a empezar, allí él tenía un terreno y la esperanza de salir adelante con trabajo. Se dedicaron a la panificación y así lograron sobrellevar su familia que se completa con cuatro hijos, tres varones y una nena, todos en edad escolar. Lamentablemente en el último tiempo han sufrido los avatares del clima con lluvias copiosas y la crecida de los brazos de agua que alcanzan a Añatuya en el Departamento General Taboada, y que involucra el barrio Colonia Osvaldo, donde residen.

Elisa Leonor Mac Dugall y Marcelo Serrano priorizan las raciones para sus hijos y según nos comentó la mamá de ella, Sofía Albornoz, el agua ha llegado a la puerta de su casa, no puede trabajar ni vender el pan, y las pocas reservas que tenía se les están agotando.

Desde la intendencia del pueblo les han dicho que poco pueden hacer, y esta madre a cientos de kilómetros ha decidido lanzar una campaña para reunir alimentos no perecederos, agua potable y demás mercadería que pueda llevarles hasta allí. “No sé si podremos llegar en algún vehículo hasta ese preciso lugar, pero mi hija está pasando por un momento muy difícil, hace días que no se alimenta bien y ha bajado de peso, y es que ellos priorizan el poco alimento que tienen para los niños”, comentó Sofía a Paralelo 32.

Sofía ha sufrido la pérdida de su esposo no hace tanto, pero muchos victorienses recuerdan otro hecho luctuoso que trajo la fatalidad a su familia en una noche de temporal que asoló a nuestra ciudad en octubre de 2012, donde otra de sus hijas, que estaba embarazada, murió aplastada por la caída de un árbol de importantes dimensiones sobre el baño de su vivienda, hallándose adentro ella en ese momento.

Si bien demuestra la entereza de una luchadora incansable, esa angustiante coincidencia, no ayuda en este panorama de creciente y copiosas lluvias que continúa sin descanso en aquella provincia argentina.

Consecuencias

Además de su hija y el resto de la familia, en el barrio hay niños que están presentando infecciones subcutáneas, ligadas a la contaminación del agua, ya que las napas están desbordadas.

Al recibir el llamado de Paralelo 32, Sofía responde que no se siente muy bien, y esto se debe a la intranquilidad que le produce saber de la angustiante situación de su hija: “desde que perdí a mi otra hija empecé a sentir estas cosas, el cuerpo es el reflejo de lo nerviosa que uno se siente, además no duermo bien”.

Fue en una charla que tuvo con algunos de nuestros colegas, que surgió la posibilidad de lanzar una campaña para reunir alimentos (arroz, harina, yerba, grasa, fideos, etc.), agua potable, lavandina, calzado y ropa, entre otros elementos. Aquellos que quieran colaborar puede hacerlo enviando un WhatsApp al 3436 474065; al fijo 426-685; o dirigirse hasta su vivienda ubicada en Dorrego 1178, entre Marcos Paz y América. Sofía reunirá todo lo que pueda hasta el jueves próximo, dado que no puede dejar pasar tanto tiempo.

La situación es tan desesperante que la entrevistada comenta que de las paredes de la casa vierte agua y temen por algún cortocircuito. “Nosotros le pedimos que si esto continúa así, que se vengan aquí, con nosotros, porque más allá de lo material está su seguridad y la de los niños. Pero se resisten a abandonar el lugar, porque invirtieron mucho en montar la panadería y si se van pierden todo. Lo ideal sería que lo puedan traer, pero para eso también necesitamos que alguien nos dé una mano con el transporte, estoy pensando en pedirle una mano al camionero que vive frente a casa”.

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