Crespo- En la noche del domingo 19 de julio, la ciudad se vio invadida de una importante columna de humo que se fue expandiendo y generando molestias para respirar. El penetrante humo irrumpió inclusive en ambientes de las viviendas más cercanas al lugar, según testimonios de vecinos.

En cuanto a lo ocurrido, el secretario de Servicios Públicos, Juan Diego Elsesser, explicó a Paralelo 32 que hubo inconvenientes en el relleno sanitario donde el municipio realiza la disposición final de los residuos que no se pueden reciclar, en un predio ubicado sobre calle 1º de Mayo, camino de Las Frisias, donde el jueves pasado se apagó un incendio con la colaboración de bomberos.

El persistente olor desapareció a la madrugada en el casco urbano cuando se produjo un cambio en la dirección del viento, volviéndose a sentir esta mañana en forma leve y con una intensidad muy inferior a la de anoche; producto también del cambio de dirección del viento.

Los problemas respiratorios a causa del humo

Días atrás, el médico especialista en medicina respiratoria y ciudadano ilustre de Victoria, Néstor Molfino, habló con Paralelo 32 respecto a la inhalación de humo, en referencia a los incendios que se producen en el delta entrerriano. Parte de esa nota volvemos a transcribirla en esta oportunidad, ya que el humo que invade desde anoche la ciudad de Crespo debido a la quema que se produce en el relleno sanitario, ha ocasionado problemas respiratorios en personas de diversas edades. “El humo de las quemazones contiene gases como monóxido de carbono y dióxido de carbono. Por ejemplo, el monóxido de carbono compite con el transporte de oxígeno de la hemoglobina, entonces, de por sí produce falta de oxígeno en la sangre. Por otro lado, el dióxido de carbono es tóxico para el sistema nervioso, produce dolor de cabeza y demás”, comenzó Molfino.

“Lo más importante es que, además de los gases, el humo tiene materias de partículas de distintos tamaños, como si fuera una arenilla muy fina que no se ve, pero que penetra hacia los pulmones, se deposita y produce inflamación. En definitiva, todo lo que produce la aspiración de humo es un proceso de inflamación que va a ser tan grave de acuerdo a la cantidad de humo que se aspire. Si un bombero ingresara sin protección a un incendio puede tener una aspiración masiva de humo con daño muy agudo de todo el pulmón y morir. Por otro lado, está la aspiración crónica, como el ejemplo de una persona que haya trabajado durante mucho tiempo en una parrilla y día a día haya sufrido de micro inflamación. Estas últimas personas desarrollan un pulmón muy parecido al del fumador”, detalló.

“Hay muchos estudios realizados en ciudades donde se muestra que las partículas del humo producen inflamación en las arterias y generan problemas cardiovasculares. También, estas partículas generan mayor incidencia de cáncer de pulmón. Además, en este marco, se dan casos de partos prematuros y muchos niños nacen con pulmones más chicos. Al tener pulmones más chicos, lo que se llama displasia pulmonar, tienen una mayor incidencia de infecciones y asma. Hay un estudio, llamado Estudio de Tasmania (Australia), que demostró que los niños que tienen pulmones más pequeños al nacer, tienen mayor incidencia de infecciones, asma y otras enfermedades pulmonares cuando son adultos”, desarrolló.

Seguidamente Molfino se refirió a los problemas que produce el humo generado por la leña y los hogares, algo que ha podido aspirarse en la ciudad últimamente. Mencionó lo observado en Inglaterra, en los años sesenta, donde la famosa niebla de Londres estaba viciada por el humo de los incineradores que se utilizaban para calentar las casas.

“Hay suficiente evidencia como para saber que hay que evitar el humo. Hay que evitar tanto el humo que está ocurriendo ahora como la aspiración crónica de humo en el caso de cocinar o calefaccionar con leña».

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