La novel escritora crespense acaba de editar un trabajo de 387 páginas con un relato y diálogos entretenidos que logran mantener el interés de cada capítulo

Crespo– Nuestro país está dando una nueva camada de valiosos autores jóvenes, de entre 18 y 30 años, difíciles de encasillar en las categorías tradicionales de la literatura. Cada uno, en busca de su propia voz y estilo, se inicia por lo general con el cuento o los relatos cortos. Los vemos también en Entre Ríos, alejados de las grandes editoriales de difícil acceso. En nuestra micro región también los hay y en Paralelo 32 los estamos mostrando. En esta oportunidad entrevistamos a Rosario Castro, de 21 años, quien ha publicado textos en una antología y acaba de editar su novela “Gritar Respirar Renacer”.

–¿Qué encontramos en Gritar, respirar, renacer?

_Una novela inspirada en el cantante Luis Fonsi, que empecé a escribir cuando tenía 14 años y él no era muy conocido pero yo muy fan de él. Empecé jugando porque había escuchado las canciones de dos CD de él, que había comprado, y empecé a mezclar un poco las letras de las canciones y a imaginarme qué situaciones las podrían haber inspirado. Imaginé las historias sobre cómo las escribió y cuando me di cuenta había creado la trama de una novela, porque lo fui escribiendo en la compu.

–¿Empezó y terminó ahí la novela?

_No, la empecé en 2012 y cambió muchísimo hasta una semana antes de publicarla. Durante todo el tiempo fui sacando y poniendo cosas. Además, a los 14 años no leía nada y haber leído mucho en los años siguientes me ayudó a aprender, a medida que uno lee va madurando en la literatura y me daba cuenta que había pasajes que si los sacaba, la trama no sufría nada, mientras que por otro lado faltaba describir aromas, lugares, situaciones, que fui agregando.

–¿Hiciste algún curso para aprender lo básico para la construcción de una novela?

_Me fui dando cuenta de lo que era necesario para una novela. Después fui buscando en internet consejos sobre escribir, algunos tips, aspectos a tener en cuenta, y eso me ayudó mucho también.

–Veo que hay diálogos en esta novela, lo cual es indispensable pero es casi un género aparte, porque no es fácil manejar los diálogos en la escritura.

_Si, hay muchos, creo que es una historia muy conversada, hay más conversaciones que historia. Sucede que miraba muchas entrevistas a Fonsi para conocer más el personaje, porque el protagonista del libro es él y una de sus fanáticas. Ella argentina y él puertorriqueño, entonces tenía que manejarme con el che y el vos de ella, y el neutro de él. La novela ayuda también a ponernos en la piel de una fanática.

–Me queda claro que tuviste una vocación temprana.

_Si, para mí era un juego a los 14 años (hoy tiene 21), cuando empecé a leer se fue perfeccionando el libro mismo.

–¿Qué autores o estilos literarios te gustan?

_De todo lo que he leído hasta ahora, no me gustó tanto lo que era más popular entre los lectores de mi edad, sino otros clásicos como Don Quijote de la Mancha, Los miserables, actualmente Ágatha Christie y otros más, en lugar de Javier Ruedcas, Rainbow Rowell o John Green, con quienes aparentemente no comparto los mismos gustos, según lo que pude leer de ellos. Para gustos, colores.

–¿Lees en papel o en pantalla?

_Prefiero siempre en papel, pero hay autores que no se consiguen en papel o no puedo comprarlas y entonces voy a la pantalla. Pero siempre papel, porque me gusta subrayar, escribir al margen, solo el papel lo permite.

–¿La versión de este libro está en internet?

_Si, está.

–¿No te preocupa perder ventas, los que optan por leerlo gratis, siendo que es tan costoso imprimir un libro?

_Es que está para comprar también en Instagram. Es muchísimo más barato pero no es gratis, porque cuesta mucho trabajo hacerlo.

–¿No tendría más éxito el libro si en tapa se viera una imagen de Fonsi?

_(Ríe) En realidad ni siquiera puse el nombre de él, porque entiendo que es una marca y no se la puede usar. El nombre de mi personaje es Alfonso y el apodo es Fonsi.

–Pero, leyendo el libro lo voy a conocer más a Fonsi.

_Claro, es ficción la historia pero el personaje es sospechosamente igual a Fonsi (ríe a carcajadas).

–Leen libros los jóvenes de tu edad.

_Si, los que yo conozco leen libros, el físico digamos, pero además por Internet se lee mucho. Por ejemplo cuando salió el tema del aborto hubo muchísimos chicos que escribieron torradas sobre lo que opinaban y muchos lo compartían, el que comparte es porque lee, entonces no creo que sea una sociedad que no lee, porque internet te obliga a leer.

–También en internet leemos sin leer muchas veces.

_Claro, Internet tiene eso, o las plataformas de Wordpad donde todo el mundo escribe, todo el mundo lee, pero no hay filtros, se escribe cualquier cosa y se entiende cualquier cosa.

–Y cada uno lo entiende desde su lugar ¿no?, desde su humor, desde su conocimiento, desde su desconocimiento o por la imagen que tiene del que escribe.

_Si, creo que todos los libros –salvo la Biblia- son diferentes en cuanto a que cada lector lo lee según su interpretación, hay estudiosos que llaman a eso reescribir, es cuando vos lo lees según vos.

–¿Por qué crees que la Biblia es una excepción a esto?

_Porque la Biblia no está a libre interpretación. Es cierto que a cada uno le produce algo diferente, pero el autor no dice lo que yo quiero que diga. No lo entiendo desde mi cosmovisión sino que la Biblia dice esto porque Dios dice esto y Dios no cambia. Yo escribí un libro, lo empecé a los 14 años cuando era fans de Fonsi, pero ya no lo soy, entonces el libro se desprendió de mí, yo cambié, pero Dios no cambia.

–¿Un libro nunca está terminado?

_Para mí lo bueno puede ser excelente, entonces no termino nunca, corregí y cambié cosas hasta que la imprenta me dijo esta es la última corrección que te aceptamos.

–Ser una creyente cristiana comprometida con la fe, ¿te limita en el lenguaje? ¿te aleja del lenguaje soez, de las famosas malas palabras que parecen inevitables en los diálogos de novelas?

_Nunca las tuve que poner, siempre se pueden reemplazar. Yo creo que las malas palabras son expresiones de un enojo y puedo dibujarlas de otra manera menos ofensiva. De la abundancia del corazón habla la boca.

–Pero se trata de la boca de los personajes…

_Creados por mí. Son mis bocas.

–Me encantó tu respuesta y también tus buenos reflejos. Termino con esta pregunta: ¿quiénes deberían ser los lectores de tu novela?

–Yo creo que, desde adolescentes jóvenes fanáticos de Fonsi hasta un público mayor que quiere entretenerse con una linda historia. Mi abuela lo leyó y me dijo que le gustó.

–Y si, así son las abuelas…

_(Risas) Creo que no hay edad para leer esta historia.

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