Ramírez- Aarón Mendoza es Jefe del Cuartel de Bomberos Voluntarios de General Ramírez. Pero es además un nuevo recuperado de covid-19.Todavía tratando de asimilar lo que le ocurrió desde el 10 de agosto, cuando mostró los primeros síntomas, al ir relatando el día a día las sensaciones son hasta contradictorias, pasando del miedo que genera recibir el diagnóstico a la alegría del alta médica.

En el medio quedó el aislamiento, el tiempo para pensar, el temor a la estigmatización, el miedo a contagiar y la incertidumbre que aún hoy sigue generando el comportamiento imprevisible de este virus.

Mendoza comentó a Paralelo 32 que, “Ya recibí el alta por covid-19 y gracias a Dios los síntomas fueron leves en mi caso. En los días previos al contagio viajé a Alvear, provincia de Santa Fe, donde está el Comando de Operaciones de Lucha contra el Fuego, por la situación de las Islas de Victoria. Viajaba todos los días en un vehículo de la Federación Entrerriana de Bomberos. Iba y venía, no pernoctaba ni en Alvear ni en Victoria, justamente para minimizar riesgos. Viajaba solo, con todos los protocolos, incluyendo alcohol en gel, tapabocas y distanciamiento social”.

Explicó que “En ese ir y venir, el lunes 10 de agosto a la mañana me llamó mi mamá expresando que tenía dificultades y molestias en extremidades inferiores y superiores, siendo un ACV en proceso. Con ella mantenía el distanciamiento hasta ese momento, pero en esta oportunidad, por la necesidad de una intervención rápida, la busqué en auto y la llevé para que la atiendan. Fue entonces que empecé a sentir en principio dolor de cabeza, cada vez más fuerte, como si fuera un ataque de hígado. En el caso de ella, mientras tanto, se confirmó que quedaría internada, por lo que me volví. Me acosté a dormir, pero el dolor no se me iba y mi señora me llevó entonces al médico. Me dieron algo para el dolor de cabeza y vómitos y a las dos horas estaba mejor. Parecía una simple situación de nervios, estrés, alguna comida un poco pesada que había ingerido, un ataque de hígado y no mucho más. No me hisoparon justamente por esa razón”.

Hisopado positivo

Siguiendo la descripción de ese día, Aarón dijo que “Mientras tanto, volví a viajar a Alvear y me enteré entonces que unos días antes, dos integrantes del Comando habían mostrado sintomatología de covid-19, por lo que se hicieron hisopados y dieron positivo. Se cortó la actividad en Alvear, se dejaron las operaciones y quedaron solo dos aviones hidrantes. Volvieron fuerzas armadas, helicópteros, se cortó todo el trabajo que se venía haciendo hasta que se solucionara la situación. En mi caso, al volver a Ramírez, sin síntomas, le comenté de igual manera lo que había pasado a profesionales de la salud y decidieron hisoparme. Di positivo y me aislé en un lugar acondicionado para casos de covid-19. Me aislé principalmente de mi señora, que está embarazada, y de mi nene. Cumplí diez días de aislamiento en ese lugar y luego cuatro en mi casa”.

Sobre esta etapa de aislamiento, destacó que “A la comida me la llevaban, tanto desayuno como almuerzo y cena. Tenía Internet y aproveché el tiempo para hacer cursos y entretenerme un poco, para pensar también, porque tiempo es lo que te sobra cuando estás solo tantos días, sin mucho para hacer. Cada ocho horas mandaba mis signos, para lo que me dejaron un termómetro y un oxímetro. Tenía que controlarme y enviar datos de temperatura, ritmo cardíaco y oxigenación en sangre. Llamaba al 107 y ellos anotaban. Cada tanto iba un médico a controlar también. Me revisaban pulmones principalmente y una enfermera era la que me llevaba la comida. Me dejaban también una bolsa con un precinto, le colocaba alcohol por fuera para que después pudiera ser retirada por los recolectores. Se avisaba para darle un tratamiento distinto a esa basura”.

El miedo a contagiar

Mendoza dijo que “Afortunadamente tuve pocos contactos estrechos. Antes de tener síntomas habían viajado a Alvear conmigo dos bomberas, más que nada para ver el movimiento que generan las brigadas, que es algo que no se observa habitualmente en nuestra rutina. Lamentablemente después una de ellas dio positivo. Fue el único contacto estrecho mío positivo. Gracias a Dios ella no contagió a nadie, la aislaron rápido. Ningún otro integrante de Bomberos se contagió y eso marca que los protocolos funcionan. El Cuartel siguió siempre operativo”.

Aarón reconoció a Paralelo 32 que “Sentí impotencia al principio, cuando me confirmaron que era positivo, porque cumplí con todos los protocolos. Todo el tiempo estaba con alcohol en gel, en todos los lugares, cada vez que bajaba o subía. Extremaba cuidados y sin embargo, si bien no tengo claro cuál fue el vector de contagio concreto, terminé dando positivo. Esa es la impotencia, de que hiciste todo lo posible para no contagiarte y te llegó igual”.

 

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