Productor encontró una cabra mutilada y el misterio apareció otra vez

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Isletas- Un hecho inusual sorprendió a una familia ganadera en el Establecimiento La Aurora, establecido en jurisdicción de Isletas, a 15 kilómetros de Crespo. Y otra vez, como ha sucedido en ocasiones anteriores que ya reflejamos en las páginas de este semanario, las características de lo sucedido llevan a plantearse interrogantes, despertando la curiosidad de quienes se enteran del hecho o leen la noticia.

En este caso puntual, el productor rural -de apellido Hetze- explicó que tiene una pequeña producción de cabras en tierras que son propiedad de su abuelo. Recordó que el jueves 19 de agosto las había guardado en un potrero lindero a la casa, pero al otro día, una de las cabras apareció apartada a unos 100 metros, fuera del cerco perimetral y ya en un campo lindante, con signos de mutilación.

En diálogo con Paralelo 32 reconoció que no sabe cómo llegó hasta ahí, porque no se encontró nada que permita dar una respuesta desde la lógica. Comentó además que la cabra es un animal de más de 30 kilos y es poco probable que algún zorro la haya arrastrado, porque tendría que haber traspasado los boyeros y pasar el alambrado. Es decir que son varios obstáculos a superar para llegar hasta donde fue encontrada. Y no se observaron signos de arrastre ni pisadas de animales o humanos. Ninguna huella ni sangre, que es lo más curioso.

Así la encontró

Los órganos faltantes y el mecanismo de extracción, es lo que define a la mutilación planteada. El damnificado da por descartado que haya sido producto del accionar de un cuatrero, porque en esos casos se llevan el animal entero o las partes que sirven para vender o consumir.

Eso no ocurrió, sino que al animal sólo le faltaba la lengua completa, los ojos, una oreja y la quijada. Estaban los dientes pelados, hasta el hueso.  Fue corte y cicatrización al mismo tiempo lo que observaron.

El damnificado se dedica a la producción caprina hace 5 años, y desde su conocimiento sumó interrogantes, al contar a nuestro cronista que las cabras son muy rutinarias. No son de salir a la madrugada. Y las demás no mostraron un comportamiento diferente desde esa noche.

Lo único “fuera de lo común”, es que esa noche en la casa sintieron que el perro ovejero alemán que tienen ladraba mucho. Pero en el momento no le dieron importancia, porque hay diversos motivos por los que torean los perros en un campo. Al no escuchar algo que los alertara, no se levantaron. El damnificado no hizo la denuncia, entendiendo que no fue un caso de cuatrerismo. Mientras tanto, la incertidumbre en la zona otra vez se instaló.

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