Por Luis Jacobi (Paralelo 32).- Una queja frecuente de los consumidores de noticias, es la falta de nombres con sus apellidos en informaciones donde intervienen personas de cualquier sexo, edad o condición. Esto pasa tanto cuando ocurre un accidente y sobre todo cuando hay delitos y la gente honesta (y la deshonesta también) quieren que se identifique a los sospechosos, quizás para cuidarse de ellos. Para obtener esos datos la prensa depende de los funcionarios actuantes, que también deben ajustarse a derecho.

En algunas personas llega a tal punto la ansiedad por obtener la respuesta a ¿quién es?, que acusan al periodismo o a los funcionarios, de estar protegiendo a alguien. Por lo general se usa para esto las redes sociales, donde se puede vomitar insultos espontáneos, así como suposiciones y acusaciones fáciles que no respetan derecho alguno.

La sociedad, sobre todo en países libres como el nuestro, es una colmena rumorosa donde conviven muchas contradicciones. Caben los que tienen cierta avidez por saber quién es el detenido o el sospechoso, o quizás quién nació, quién murió, quién se ha casado; cabemos los que tenemos responsabilidades en los medios y debemos atenernos a las normas jurídicas y las de convivencia; y caben los que militan todos los días por ampliar y profundizar los derechos de las personas (tome nota). Y los derechos humanos en nuestro país, no lo olvidemos, protegen por igual a los ciudadanos honrados como a los delincuentes, quienes además cuentan ahora con jueces de garantía que se ocupan de resguardar sus derechos.

Párrafo aparte, en otro plano menos conflictuado para el resguardo de garantías, los medios gráficos ya no poden publicar los datos que históricamente les proveían los registros civiles a quienes los solicitaran, sobre nacimientos, defunciones y casamientos. No se puede. Semanario Paralelo 32 lo hizo durante décadas, pero hoy la confidencialidad de estos datos está protegida por la Ley 25.326 y los funcionarios que deben facilitarnos esa información, prefieren no correr riesgos. Fin del párrafo aparte.

La ley 25.326 confiere marco legal a la acción de protección de los datos personales o de hábeas data, y fue sancionada en cumplimiento del art. 42 de la nueva Constitución Nacional sancionada en 1994.

La prensa libre no trata de ocultar algo cuando no publica nombres en casos delictivos. Tiene responsabilidades. Otras veces depende de la policía para obtener esos datos, también en casos de accidentes, y ésta no los suministra por precaución, porque tiene sus propias responsabilidades.

Libre no significa la libertad sin límites ni escrúpulos de las redes sociales (que ahora también es querellable); significa conocer la legislación y actuar con mayor prudencia, lo cual la hace más confiable o, si se prefiere, creíble

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here