Perspectivas a 40 años de la gesta de Malvinas

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El próximo 2 de abril se conmemoran cuatro décadas del inicio de la guerra en las Islas Malvinas, conflicto armado que enfrentó a nuestro país, a través del ejército nacional, con una de las potencias armamentísticas mundiales.

El noble fin de recuperar nuestra soberanía sobre este territorio, en manos de los ingleses hasta nuestros días, no bastó para torcer el brazo de Margaret Thatcher, a quien no por nada se apodaría ‘la dama de hierro’, quien además capitalizó ese triunfo del Reino Unido como un reaseguro de su poder, hasta ese entonces cuestionado tanto como la dictadura que regía en la Argentina.

Paralelo 32 supo recientemente que en Rosario del Tala se inició una agenda alusiva a esta heroica gesta, y que comprenderá gran parte del año. Puntualmente la semana pasada estuvo presente el periodista Nicolás Kasanzew (que fue el único corresponsal argentino en suelo malvinense), primero dando una charla en la escuela Nº 1 Onésimo Leguizamón, para luego trasladarse al cuartel donde tiene asiento la Unidad, donde ofició una disertación con la presencia de veteranos de guerra, oficiales y suboficiales retirados, soldados de la clase ’70 en adelante, que dieron el marco al resto del público presente.

También se programó un desfile con la promoción ’74 entre otras acciones que irán caracterizando distintos momentos por la memoria de este enfrentamiento armado, y la relectura que merece a las puertas de otra guerra como es la que libran Rusia y Ucrania por estos días.

Paralelo 32 tuvo oportunidad de dialogar con el Teniente Coronel Mauricio Silvestre (48)  Jefe de la Unidad con asiento en Rosario del Tala, bajo la denominación de Grupo de Artillería Blindado Nº 2 Mariscal Francisco Solano López, sobre la mirada que tiene actualmente el Ejército respecto de este acontecimiento que marcó gran parte de las últimas décadas, y la relectura por quienes integran la fuerza desde un lugar que no es el de los veteranos, como el caso que nos ocupa en esta entrevista.

“Invitamos a Kasanzew porque fue un protagonista como tantos otros que tendremos a lo largo del año. Hablar de Malvinas para los militares es algo muy importante, y que debe ser permanente, primero como reconocimiento a los veteranos, a los que dejaron allí sus vidas, además de quienes aportaron desde otros lugares a la defensa de la soberanía y de la patria. Segundo, para mantener vivo un proceso histórico del cual tenemos que aprender como profesionales militares”, comenzó diciendo Silvestre y añadió: “también es la oportunidad de analizar errores cometidos, ver aciertos, y destacar muchos actos de heroísmo, valentía y compromiso para con el camarada, que fueron ponderados no solamente por nosotros sino por ese enemigo circunstancial”.

— ¿Qué lectura hacías cuando todavía no eras militar, y cuál hacés hoy?

— “Cuando fue la guerra de Malvinas yo tenía 9 años, lo he dicho en público a esto, en un acto central por el 2 de abril reciente. Aquel día todos amanecimos con algo que los chicos desconocíamos, recuerdo la referencia que hizo mi madre y las explicaciones que nos daban en el colegio sobre las implicancias de lo sucedido, la ocupación inglesa durante tantos años… y como todos, en un comienzo lo vivimos con algarabía. No dimensionábamos a esa edad lo que significaba una guerra, con el transcurso del tiempo al sobrevenir la derrota, el sentimiento fue de mucha tristeza. A partir de allí también empecé a investigar, aprender sobre éste y otros conflictos, y de alguna manera me llevó a inclinarme por la decisión de entrar al Colegio Militar y convertirme en oficial del ejército, esa convicción de que todo país no debe olvidar a sus héroes me acompaña desde entonces”.

El entrevistado amplió mencionando que ya desde mi joven, recién egresado de la formación militar le tocó destino en Córdoba, justamente en una unidad donde había un gran número de veteranos de Malvinas, “con quienes mantuve un contacto muy cercano y pude conocer más en detalle aspectos que reafirmaron ese sentimiento, la importancia de recordar y enseñar acerca de lo que pasó”

Sobre este último punto, Silvestre dijo: “sin dudas que la guerra de Malvinas tiene cosas muy negativas al momento de aprender sobre los errores y la decisión de llegar a un conflicto armado, pero tiene cosas muy positivas e importantes que no deben ser olvidadas”

Para lograr una relectura crítica —continúa—, hay que considerar que el rol de un militar no es cuestionar decisiones, sino el de capacitarse para defender a su patria, sin dudarlo; “inclusive los mismos soldados, porque he tenido oportunidad de hablar con un jefe de artillería al que se le ordenó alistarse, recordó haber reunido a toda la unidad y lo primero que hizo fue pedir voluntarios para iniciar el despliegue, y la enorme mayoría, incluso los soldados conscriptos, dieron un paso al frente”.

Hace poco el controversial Aldo Rico fue entrevistado por Fantino dejando una afirmación que quiero trasladar como inquietud. Y es que a esa mayoría de veteranos, entre los cuáles se incluyó, si los convocaran a pelear nuevamente no lo dudarían un segundo. Más allá de lo discursivo de alguien que pasó los setenta años, dijo que allí hay un compromiso de honor que no se agota hasta la muerte

 “Sí, no solamente se lo he escuchado a personas como Aldo Rico, sino a un número importante de ex soldados y conscriptos que en ese momento recordemos tenían entre 19 y 20 años, algunos pocos 18 también, pero a muchos de ellos que con el paso de los años he conocido, no hay ofensa más grande que aquella de llamarlos ‘los chicos de la guerra’. Fueron hombres que a pesar de su corta edad lucharon como leones, con una convicción y pasión total por sostener su misión de combate, y que repiten esa premisa de entregar su vida nuevamente por su país. No porque quieran iniciar otra guerra, sino porque vivieron el esfuerzo y el dolor de mantener viva la causa de la soberanía Argentina sobre Malvinas”.

—¿Cuál fue su participación de Entre Ríos dentro de la guerra a nivel de unidades que dispone el Ejército en nuestro territorio?

— “No hubo muchos cuarteles o unidades que hayan sido desplegados en Malvinas. Básicamente estuvieron en apresto. La única unidad que tuvo injerencia como veteranos de guerra fueron los que formaban parte del regimiento de Infantería Nº 5, hoy con sede en Villaguay por reorganización interna, pero que en 1982 estaba en Paso de los Libres (Corrientes). No obstante, el grupo de artillería blindado Nº 2, de Rosario del Tala, estuvo alistado y llevó todo el material al puerto de Santa Fe, pero la fecha que tenía de embarque era el 2 de mayo, fecha en que recordamos el tristísimo hundimiento del crucero General Belgrano, hecho que paralizó cualquier movimiento marítimo entre el continente y las islas”.

En tanto, el Jefe de la Unidad Tala recordó la figura del cabo primero Quispe, o el teniente Ramos, que tras ser reasignados a otras unidades desde Tala (al grupo Artillería Nº 3 de Paso de los Libres) “cruzaron a las islas, siendo considerados héroes que dejaron su vida peleando por ese suelo. De hecho, una de nuestras baterías lleva el rango y nombre del primero”.

Las unidades mayormente desplegadas estaban en Córdoba y la Patagonia, además de Corrientes, manifestó el teniente coronel, “por Entre Ríos sí tuvo bastante participación la fuerza aérea de la Brigada Nº 2 con asiento en la capital de esta provincia, y muchos soldados entrerrianos que estaban haciendo el servicio militar en el batallón de marina Nº 5 con asiento en Ushuaia”.

El contexto de tensión con Chile

“Había un conflicto abierto con este país desde 1978 por la posesión del canal de Beagle y las islas al sur de éste. Guerra que afortunadamente fue detenida por el Papa Juan Pablo II, como mediador más fuerte que logró apaciguar esa tensión pero no había cooperación mutua, incluso entrada la guerra el gobierno de este país usó sus radares para monitorear vuelos que realizaban nuestros aviones rumbo a la isla, convirtiéndose en un aliado de la flota inglesa que aportó inteligencia de mucho valor para el enemigo”.

Precisamente “sobre esas unidades argentinas que teníamos en la Patagonia, debe haber sido una decisión de resguardo no desplegarlas hacia la isla, teniendo en cuenta que del otro lado de la Cordillera no teníamos a un país amigo”.

Aquellos comedidos en gestionar un resarcimiento

Hay quienes apoyándose en el dolor y las angustias de los veteranos, ‘ofrecen’ gestionar un resarcimiento que el Estado argentino tendría para con estos combatientes, denunciado oportunamente por Paralelo 32 —y varios más— como un ardid para quitarles dinero: “Hay un concepto que debemos dejar en claro, un veterano es aquel que tuvo participación directa en el conflicto armado en las islas. Ellos tienen otros derechos, son beneficiarios de una pensión, etcétera. Y están aquellos que no llegaron a cruzar a las islas para el combate, pero cumplieron otras tareas sin menospreciar, de menor exposición. No me corresponde a mi emitir un juicio de valor sobre el reclamo, su fueron soldados que cumplieron o sirvieron desde la obligatoriedad del Servicio Militar, y que sin dudas deben tener un profundo sentimiento por la milicia y este hecho en particular, pero la condición de veterano es de los que combatieron y/o fueron desplegados en las islas”.

Para finalizar, el teniente coronel Silvestre dijo que estos 40 años de aquella cruenta guerra de Malvinas deben “servir para dejar de lado toda aquellas cuestiones que nos dividan como país, debiendo tender a reunir, acercar, unificar posiciones, homenajear a aquellos que estuvieron y muy especialmente a los que no volvieron”.

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