Mes Amarillo: cómo detectar señales de alerta y acompañar a tiempo
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En el mes de prevención del suicidio, Lorena Geist habló sobre la importancia de escuchar, observar cambios de conducta y evitar el aislamiento.
Septiembre es conocido como el Mes Amarillo, un período destinado a generar conciencia y promover la prevención del suicidio. En este contexto, la terapeuta intuitiva y consultora homeopática Lorena Viviana Geist participó del programa La Hora Dorada, conducido por Mariana Rupp en el streaming de Flop!TV.
Durante la entrevista, Geist puso el foco en una cuestión central: la necesidad de recuperar espacios de escucha dentro de las familias, las parejas, las amistades y otros ámbitos cotidianos.
“Este mes, como bandera, pero en realidad tendría que ser siempre, dedicar un poquito de atención a aquellos que tal vez hoy no la estén pasando tan bien”, planteó durante la conversación.
La entrevistada también señaló que, desde su mirada, situaciones como la depresión, la angustia o la sensación de vacío no deberían analizarse únicamente desde la persona que atraviesa ese momento, sino también teniendo en cuenta el entorno en el que vive.
Cuando la familia deja de escuchar
Uno de los ejes de la charla fue el impacto que pueden tener las expectativas familiares y sociales sobre una persona que atraviesa un momento de malestar.
Geist explicó que muchas veces dentro de las familias se asignan determinados roles y se espera que cada integrante responda de acuerdo con esas expectativas. Cuando alguien cambia de perspectiva, deja de querer lo mismo o manifiesta una incomodidad, puede aparecer el conflicto.
“Simplemente mirar lo que está pasando. Porque a veces tenemos esa expectativa de querer que todos cumplan mis sueños o mis metas”, sostuvo.
En ese contexto, remarcó que “hacerse cargo” de lo que ocurre con otra persona no significa necesariamente asumir culpa o responsabilidad por su situación, sino prestar atención y reconocer que algo está pasando.
El aislamiento puede ser una señal de alerta
Durante la entrevista, la terapeuta intuitiva y consultora homeopática destacó algunos cambios cotidianos que pueden llamar la atención cuando una persona cercana atraviesa un momento de sufrimiento.
Entre ellos mencionó:
- Cambios en los hábitos habituales.
- Aislamiento o menor contacto con familiares y amigos.
- Pérdida de interés por actividades que antes disfrutaba.
- Falta de ganas de levantarse o realizar actividades cotidianas.
- Cambios en el apetito.
- Menos disposición para conversar.
- Mayor dificultad para encontrarle sentido a lo que ocurre.
No todos estos cambios significan necesariamente que exista un riesgo suicida, pero pueden ser motivos para acercarse, preguntar cómo está la persona y abrir un espacio de conversación.
“¿Tenés ganas de hablar?”: la importancia de acercarse
Ante una persona que se encuentra aislada o atravesando un momento difícil, Geist propuso recuperar gestos sencillos.
“¿Tenés ganas de hablar? Estoy acá. Tomamos unos mates. Tengo ganas de ir a verte. ¿Cómo estás?”, ejemplificó durante la entrevista.
La idea central es evitar que quien atraviesa una situación de sufrimiento quede solo y generar un espacio donde pueda expresarse sin sentirse juzgado.
La entrevistada también remarcó que pedir ayuda puede resultar difícil. Algunas personas pueden sentir que ya intentaron hablar anteriormente y no fueron escuchadas, o directamente pueden no encontrar las palabras para explicar lo que les sucede.
Por eso, sostuvo que el entorno puede tener un papel importante a la hora de acercarse e involucrarse, en lugar de esperar que la persona pida ayuda por iniciativa propia.
“No sos una carga”
Otro de los obstáculos mencionados durante la conversación fue el económico. Según planteó Geist, algunas personas pueden evitar buscar ayuda profesional porque consideran que representa un gasto para su familia o su entorno.
En ese punto dejó un mensaje dirigido especialmente a quienes atraviesan un momento de angustia o tristeza: buscar ayuda no significa convertirse en una carga.
La entrevistada recomendó recurrir a personas de confianza y buscar también el acompañamiento de instituciones y espacios disponibles para brindar asistencia.
Escuchar también es una forma de acompañar
La conversación en La Hora Dorada volvió sobre una idea que atravesó todo el segmento: escuchar antes que juzgar.
Para Geist, muchas veces el ritmo cotidiano, las obligaciones, los problemas económicos y las exigencias sociales terminan desplazando los vínculos. Dentro de ese escenario, una persona puede sentirse desconectada de su familia y de quienes la rodean.
La propuesta del Mes Amarillo, según expresó, debería ir más allá de septiembre y convertirse en una actitud cotidiana: prestar atención, observar cambios, preguntar cómo está el otro y generar espacios donde hablar sea posible.
El objetivo no es encontrar respuestas inmediatas para todos los problemas, sino evitar la indiferencia y favorecer que quien está sufriendo pueda sentirse acompañado y encuentre un camino para pedir ayuda.
Una conversación que busca abrir otras conversaciones
Al cierre de la entrevista, Mariana Rupp destacó la importancia de generar espacios de diálogo y escucha, especialmente alrededor de temas que muchas veces permanecen ocultos.
El mensaje de la charla quedó planteado en términos simples: mirar al otro, acercarse, escuchar y no minimizar aquello que expresa.
En situaciones de crisis o riesgo, además del acompañamiento afectivo, es importante recurrir a profesionales de salud mental y servicios de emergencia o asistencia disponibles en cada localidad. La conversación televisiva, en ese sentido, puede servir como punto de partida para abrir el diálogo, pero no reemplaza la atención profesional cuando existe una situación de riesgo.

