Los músicos convierten las redes sociales en los nuevos escenarios

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María Grande- El músico mariagrandense Diego Mait lanzó su noveno material discográfico titulado «Despilfarrando Ilusiones», que contiene diez temas propios. En una nueva realidad marcada por la pandemia, el artista también aprendió a reinventarse.
En comunicación con Paralelo 32 comentó que «Mi noveno disco tiene diez canciones con distintos estilos, no solo rock, sino ska, guaino, baladas y hasta chamamé. Son mías, escritas y grabadas en abril de 2020, pero por la pandemia se demoró su salida, viendo la luz, finalmente, en enero de 2021”.

Mientras tanto, Diego continúa con su programa de radio «La Puerta de Al Lado» y su rol como docente de música. “En este tiempo di un ciclo de streaming, en redes sociales, para no perder la dinámica de tocar, ya que los shows quedaron a un lado lamentablemente. Eso me permite seguir trabajando pistas –dijo- y no perder el ritmo. Creo que de a poco se irá instalando esta idea de músicos que no estén en forma física, sino que aparezcan a través de una pantalla. No estábamos acostumbrados –reconoció el músico- pero no esperábamos clases on line tan masivas tampoco, y sin embargo, hoy es una realidad. A los cambios, como profesor de guitarra, los tuve que hacer. No es que nunca lo había pensado, estaba la idea desde antes, pero no imaginaba algo 100 x 100 on line, como pasó ahora”.

Al mundo entero

Con la radio sigue sumando estaciones y países, llegando a 350 lugares de retransmisión. “El lunes 19 de abril se cumplieron 5.000 programas de forma ininterrumpida. Si bien el programa viene de mucho tiempo antes, no llevábamos la cuenta. Semana a semana vamos sumando espacios donde quieren retransmitir el programa. Una de las características del segmento es la participación constante de referentes de la música, ya sea a través de alguna nota o un saludo para la audiencia, con una larga lista de referentes musicales de la Argentina”.

La actualidad de los grupos, sus canciones y algunos datos curiosos son parte de la propuesta radial. Fue pasando por emisoras locales y con la creación de un estudio propio, Mait decidió extender el espectro radiofónico para desembarcar en otros lugares.
Con formato “enlatado” y listo para poner al aire, «La Puerta de Al Lado», salió primero por otras provincias argentinas hasta cruzar las fronteras y llegar a lugares inimaginables, como Ecuador, Bolivia, Chile, México, España, Perú, Colombia, Venezuela y Estados Unidos.

Recordó que “En 2009 con la masividad de Internet comenzó la locura de salir con el rock argentino en muchos lugares. Empezamos a grabar y fue creciendo de forma increíble. Jamás pensé sonar en tantos lugares tan lejanos. Internet ayudó mucho y la pandemia hizo que muchas radios tengan un empujón para hacer más cosas ahora, porque lo importante es afrontar el momento y también, lógicamente, mantener a los auspiciantes en esta época de crisis que potenció aún más todo, lo bueno y lo malo del país. La radio es compañía desde siempre, y su función es aún más importante en tiempos de aislamiento y pocos contactos personales. Es una labor importante para mí y una gran pasión”.

Como docente también, muchas cosas cambiaron en relación a su labor en estos meses. “Hoy la virtualidad es otra alternativa más, definitivamente. En mi caso, estoy con los alumnos de manera presencial pero también tengo dos días a la semana para enseñar por Internet. Hace más de 20 años que enseño con el método de estudio de la academia de Raúl Varelli. Con las clases online tengo estudiantes de Buenos Aires y Federación, por ejemplo, lugares a donde jamás hubiera llegado sin la tecnología. Siempre digo que la música no tiene edad ni tiempo. Es más simple, si tenés ganas, se puede aprender”.

Y explicó a Paralelo 32 que “En tiempo de restricciones, hicimos más de treinta videos a distancia. Estoy convencido de que la pandemia aceleró procesos para los maestros y alumnos, emisores y receptores. Nos hizo ver que las cosas se podían hacer de otra manera y los frutos y resultados están a la vista en las redes sociales”.

El contacto que ya no está

Una de las cosas que más extraña un artista, sin dudas, es el contacto con el público. Esa magia indescriptible que puede generarse en un show. Diego lo sabe, pero es consciente de la situación sanitaria que se vive y acepta las reglas de juego. “Salir a tocar a los que veníamos acostumbrados a hacerlo, mucho, todos los fines de semana, nos afectó muchísimo, en lo personal y en lo económico también. Pasamos de estar todos los fines de semana afuera a estar desocupados, sin fechas ni lugares para tocar. En mi caso, en diciembre hice algunas presentaciones en bares y fiestas privadas, en realidad de fechas que ya estaban pre pandemia y habían sido canceladas. Parecía que todo empezaba a moverse nuevamente, de a poco, pero ahora se complicó otra vez”.

Y aclaró a nuestro cronista que “Lo poco que fuimos haciendo lo hicimos siempre con todos los protocolos y cuidados. En mi caso, cuestiones tradicionales que formaban parte de mis shows, como el brindis con los presentes o el saludo después con el público, se dejaron de hacer. Ahora nuevamente vivimos tiempos complicados, pero hay que seguir con fe, sin quedarse, estando activo, componiendo, proponiendo, sabiendo que esto en algún momento pasará y que nos agarrará con muchas cosas ya armadas”.

Moverse

Mait se mueve, definitivamente, entendiendo que la tecnología, más que nunca, es una aliada. “En redes sociales y la web tengo un libro digital de canciones que hice el año pasado. Es un cancionero con diez canciones mías y un complemento más para mostrar lo que hago”.

Yendo más allá, con la experiencia de tantos años recorriendo eventos públicos y privados, opina que “Las restricciones y que no haya lugares para que la gente vaya a divertirse como pasaba antes; que falten los eventos sociales como casamientos y cumpleaños de 15, aniversarios, fiestas tradicionales de pueblos, instituciones, clubes, ciudades, lógicamente que genera nostalgia y el deseo de que pronto vuelvan a hacerse. Pero hay que entender que las medidas son para cuidarnos y controlar el virus, esperando que se vaya y no vuelva más. Aunque no nos guste, hay ciertos lugares que no se pueden habilitar por la cercanía de la gente y el encierro, por el contacto que tanto extrañamos pero que en este tiempo puede afectar nuestra salud, porque podemos contagiar y contagiarnos”.

“No es fácil no salir, o salir sabiendo que tenés un tope horario para regresar. Pero todo esto que está sucediendo, es algo que puede pasar cada cien años y nos toca a nosotros pasarla ahora. No es fácil, y menos aún para la juventud y todos los que nos gusta salir. Y para los que trabajamos de esto más aún, porque se pone en juego nuestra fuente de trabajo y parte de nuestro sustento. De todas formas, si es para el bien de la comunidad, para vencer la pandemia, considero que está bien que nos guardemos un tiempo más”.

Yendo hacia atrás en el tiempo, nos explicó que “Cuando era adolescente, en aquellos años, no entendía por qué no podíamos salir o ir a un boliche en el día previo a las elecciones, por qué teníamos que quedarnos “guardados”. Ahora esa sensación es permanente, llevamos muchos meses así, por eso entiendo tanto a los jóvenes. No es fácil ser adolescente hoy, estar con tantas limitaciones de salidas, lugares y reuniones”.

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