Según un estudio publicado este miércoles 15 de julio en la revista «The Lancet» realizado por el Insitituto de Métrica y Evaluación de la Salud. de la Universidad de Washington, la población mundial comenzará a reducirse en la segunda mitad del siglo XXI. Alcanzando los 8.800 millones en 2100, unos 2.000 millones menos que las proyecciones de la ONU. Panorama que estaría acompañado por una inversión de la pirámide de edad, lo que implicaría profundas consecuencias para la economía y la organización social.

El director del reputado centro, IHME según sus siglas en inglés -financiado por la fundación Bill y Melina Gates-, Cristopher Murray, calificó las proyecciones de «buena noticia para el medioambiente», en la medida en que un menor número de habitantes, implicaría una menor presión sobre los ecosistemas de producción alimentaria; además de un menor volumen de emisiones de CO2.

La disminución de la población dependerá en gran medida del desarrollo de la educación de las niñas y del acceso al control de la natalidad que va a hacer caer el índice de fecundidad a 1,66 niños por mujer en 2100 frente a los 2,37 de hoy, según el estudio. Una caída de la fecundidad mucho más rápida de lo que prevé la ONU.

Una reducción de la población que estaría necesariamente acompañada por una inversión de la pirámide de edad, lo que implica profundas consecuencias para la economía y la organización social. Las proyecciones del Institute for Health Metrics and Evaluation (IHME) ponen en entredicho el último informe de Naciones Unidas sobre la población mundial que prevé 2.000 millones suplementarios.

La evolución demográfica prevista por el estudio -que también integra la mortalidad y las migraciones-, implicará según los autores, una redistribución del mapa geopolítico. China por ejemplo, podría perder casi la mitad de sus habitantes 1.400 millones, Asia y Europa perderían número de habitantes mientras África subsahariana podría triplicar su población. Datos que, según los autores, perfilan «un nuevo mundo» para el que sería conveniente prepararse.

China podría perder el 48% de su población, pasando de 1.400 millones en 2017 a 730 millones en 2100, según el nuevo estudio. Esta bajada espectacular es más notoria que la prevista por la ONU (un poco más de 1.000 millones en 2100) y estaría acompañada por una fuerte bajada de la población en edad de trabajar, lo que afectará a su crecimiento económico.

Estados Unidos, el tercer país más poblado en la actualidad, se mantendría entre los cinco primeros (cuarto lugar), con unos cuantos millones de habitantes más (325 millones en 2017, 336 en 2100) y un aumento hasta mediados de siglo seguido de un declive moderado. Mantenimiento a largo plazo de la población, gracias a los migrantes, señala el estudio de Lanceta.

Japón es uno de los 23 países que podrían perder más de la mitad de su población. Los investigadores del IHME estiman que el país pasará de los 128 millones de habitantes en 2017 a 60 millones en 2100.

Según el estudio, la población de Nigeria se multiplicará casi por cuatro, pasando de 206 millones en 2017 a 790 millones en 2100, convirtiéndose en el segundo país más poblado del mundo.

Francia es una excepción entre otros países ricos, con un mantenimiento de una tasa de fecundidad relativamente alta (1,78 en 2100) que le permitiría limitar la pérdida de población a 67 millones a finales de siglo .Pero no es el caso de sus vecinos. España podría perder más de la mitad de sus habitantes (46 millones en 2017, 23 millones en 2100), al igual que Italia (de 61 a 31).

Pero solo se trata de proyecciones, que no son infalibles; sin olvidar que los cambios políticos podrían modificar sensiblemente las trayectorias de algunos pases.

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