UNR insta a tomar medidas preventivas
La llegada de una Nueva Niña anticipa descenso de precipitaciones y bajante del río Paraná
La Universidad Nacional de Rosario (UNR) ha sumado su voz al coro de advertencias emitidas por distintos niveles del Estado en los últimos días, resaltando la necesidad urgente de implementar medidas preventivas para evitar una nueva ola de incendios en el período 2024-2025. Este llamado se produce en el contexto de la llegada de una nueva Niña, fenómeno climático que se espera traiga un descenso en las precipitaciones y una nueva bajante del río Paraná.
El informe titulado “Caracterización y prognosis relacionada a las condiciones actuales de la biomasa combustible en el humedal del delta del río Paraná, frente a la ciudad de Rosario”, realizado por el Centro de Estudios Territoriales de la Facultad de Ciencias Agrarias de la UNR, ofrece un análisis detallado de las condiciones actuales que podrían propiciar una nueva saga de incendios. Según el estudio, las condiciones objetivas que ya comenzaron a manifestarse frente a Rosario, en las islas entrerrianas, son alarmantes.
Disminución de la proporción de agua y aumento de biomasa
El informe destaca que la proporción de agua en los humedales del delta del Paraná para febrero de 2024 ascendía a un 50% del total territorial. Sin embargo, para mayo de 2024, la superficie cubierta por agua había descendido a menos del 16%, incrementando significativamente la superficie susceptible de acumular biomasa. Esta acumulación de biomasa seca, exacerbada por heladas más intensas, aumenta los riesgos de posibles incendios, aunque los niveles de material combustible no alcanzan aún los picos del periodo 2020-2022.
Advertencias y medidas preventivas
Ante la llegada de la nueva Niña y el consecuente descenso de precipitaciones y bajante del río Paraná, la UNR subraya la necesidad de que los gobiernos nacional y locales activen semáforos de riesgo. El mensaje se dirige a las autoridades federales, cuyo accionar en los últimos años ha sido criticado, especialmente después del cambio de color político en diciembre pasado, así como a las provincias de Entre Ríos y Santa Fe y a los municipios de ambas orillas.
“Deberíamos comenzar a pensar en una fuerza de seguridad interjurisdiccional. Un verdadero ordenamiento ambiental del territorio, la construcción de cortafuegos, la definición de áreas de reserva, la efectiva implantación de los planes de manejo del humedal, el PIECAS, el registro de titulares registrales de las islas, etc. ¿O veremos una segunda pandemia de fuego?”, se preguntan los investigadores en el informe.
Llamado a la acción
La UNR insta a la implementación de un ordenamiento ambiental riguroso del territorio, la creación de cortafuegos, la definición clara de áreas de reserva, y la efectiva ejecución de los planes de manejo del humedal y del PIECAS (Plan Integral Estratégico para la Conservación y Aprovechamiento Sostenible en el Delta del Paraná). Además, subraya la importancia de registrar a los titulares de las tierras en las islas para una gestión más efectiva y responsable.
La advertencia de la UNR es clara: se deben tomar medidas inmediatas y concretas para prevenir una nueva ola de incendios devastadores, similares a los que azotaron la región desde mediados de 2020 y durante varios años. La llegada de la nueva Niña y las condiciones climáticas que trae consigo exigen una respuesta proactiva y coordinada de todos los niveles del gobierno para proteger los humedales del delta del Paraná y las comunidades circundantes.