Ramírez- Cada 1º de abril se celebra en nuestro país el Día Nacional del Donante de Médula Ósea. La fecha fue elegida porque ese día se creó en nuestro país el Registro Nacional de Donantes de Células Progenitoras Hematopoyéticas (CPH) del INCUCAI.

Este registro se encarga de gestionar la base de datos con los donantes voluntarios, y desde su creación, nuestro sistema de salud garantiza que todo paciente argentino con indicación de trasplante con donante no relacionado, pueda ser tratado en nuestro país sin necesidad de viajar al exterior.

Es la única donación que se puede hacer en vida, por eso la importancia de animarse y donar, para que otras personas puedan vivir mejor. Y qué mejor testimonio de vida que el de Zaira Chaparro, la ramirense que durante un año estuvo en el Hospital Garrahan de Buenos Aires a la espera de un trasplante de médula ósea, fue intervenida quirúrgicamente el 17 de junio de 2015, tras ser diagnosticada con mielodisplasia, una enfermedad causada por una deficiencia en la médula ósea que genera una disminución en la producción de glóbulos rojos y tiene al trasplante de médula como única cura.

Zaira hoy

La pequeña continúa su evolución, dando pasos lentos pero seguros, que reconfortan a la familia. Su papá Juan Chaparro comentó a Paralelo 32 que “Seguimos con los controles y su evolución es muy buena y dentro de lo esperado por los especialistas. Zaira está bien, estable, teníamos controles, laboratorios y estudios correspondientes (endocrinólogia por ejemplo) en junio del año pasado, pero debido a la pandemia, nos llamaron y nos recomendaron no viajar. Están en contacto con nosotros y durante este año se está tratando de que los estudios y laboratorios correspondientes se puedan realizar en Entre Ríos, así que estamos tramitando todo eso y de ser necesario por una urgencia o descompensación en ella debemos viajar a Buenos Aires en ambulancia. Ella sigue con su medicación, gracias a Dios solo una. De todas maneras acá en Entre Ríos se le realizaron estudios de otorrinolaringología, odontología, oftalmología y dermatología”, graficó.

“Nosotros como familia nos estamos reorganizando siempre. Desde que volvimos de Buenos Aires, dicté clases de Artes Visuales en seis escuelas rurales de la zona, pero este año por decisión de la DDE no habrá profesores especiales (Música, Física, Inglés y Artes Visuales), por la situación de pandemia, por lo que no podemos volver a las aulas momentáneamente. Comencé a dictar clases de equitación y polo donde vivimos, con nuestros caballos. Se llama La Templanza Arte & Campo, está en Ruta Nacional 12 kilómetro 383, a pasitos del acceso a Ramírez, y gracias a Dios tengo muchos alumnos y alumnas”, agregó a nuestro semanario.

Explicó que “Es un emprendimiento familiar, ya que nuestro tiempo en Buenos Aires me permitió acompañar, aprender a través de cursos y ayudar en escuelas de equitación y polo en Pilar y Open Door, gracias a amigos que conocimos en Buenos Aires. Es algo nuevo acá en la zona y tengo alumnos de Paraná, Crespo, Diamante, Viale, Nogoyá, Febre, Victoria y por supuesto de General Ramírez. Y naturalmente, Zaira tiene su petiso”.

En relación al comienzo de las clases, Juan destacó a nuestro cronista que Zaira ya está en 5º Grado. “Va en forma presencial. Son siete alumnitos, así que se pueden cumplir los protocolos sin problemas. Asiste a la Escuela Nº 109 Bernardino Rivadavia Crespo Campo”, dijo. Y en relación a la intención que tenían de conocer al donante israelí, comentó que “Cuando estábamos tramitando una videoconferencia con permisos y demás, que llevan tiempo, ocurrió todo lo que ya conocemos en relación a la pandemia y quedó todo stand by, para retomar contacto en cuando nos avisen”, dijo.

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