La compleja situación epidemiológica conlleva evitar la saturación del sistema con los medios necesarios pero limitados

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Diamante- Ante la grave situación epidemiológica, el municipio de Diamante impuso fuertes restricciones a la circulación y fue uno de los primeros en suspender las clases presenciales. Con números que van variando día a día, a mitad de semana, por ejemplo, Diamante contaba con alrededor de 125 familias aisladas, entre las cuales detectaron más de 90 personas con factores de riesgo que potencialmente podrían necesitar internación y oxígeno.

Es un problema grande si se piensa en que el Hospital San José no tiene la capacidad de atender este volumen de gente al mismo tiempo. El área Covid está completa y comenzaron a habilitar y utilizar otras salas, suspendiendo cirugías programadas y contando con disponibilidad para 29 personas que puedan requerir oxígeno en su hospitalización.

Pero esto, naturalmente, requiere también del aumento de la cantidad de médicos, enfermeros y personal para su atención.

En primera persona

El director del Hospital San José es el Bioingeniero Gastón Marchetti, quien está en el cargo desde octubre de 2018, sin imaginar seguramente al momento de entrar en funciones el enorme desafío que tendría por delante al ser uno de los responsables de tener que gestionar la pandemia.

Esta semana dialogó con Paralelo 32 y analizó la situación que vive la ciudad y el Departamento. Explicó que “Hubo un gran aumento de casos principalmente en las últimas semanas, desde el domingo 16 de mayo en adelante según lo que vamos relevando, dándose un volumen importante de contagios y contactos estrechos asociados a esos positivos, lo que complejiza la situación, con un gran volumen de gente en el total, por lo menos 600”.

Sobre las razones, opinó que “Atribuciones hay muchas. La relajación, el confiarse, el hartazgo de la gente por tanto tiempo en estas condiciones, todo tiene que ver con lo que está pasando y hasta es esperable en algún punto, porque es difícil para el ser humano mantener sistemas de alerta tanto tiempo. El ser humano mantiene un sistema de alerta, pero en algún momento empieza a decaer debido a su misma fisiología. Es una suma de cosas, más circulación, más confianza y hartazgo”, opinó.

Y reconoció que “Las reuniones sociales cumplieron un rol clave en el aumento de casos. El 90% de los contagios se da en reuniones sociales, por lo que siguen siendo el tema principal a tratar. No solo las tradicionales “juntadas”, sino también las reuniones más chicas, familiares, que hicieron multiplicar los casos principalmente en el último tiempo”.

¿Qué cambió?

Las últimas semanas han sido las más complicadas en todo el país. Diamante no fue la excepción. Marchetti dijo a este semanario que “El rango etario no cambió demasiado. La mayor cantidad de casos se da últimamente en gente de entre 30 y 60 años. Ahí está el gran volumen, tanto en varones como en mujeres, lo cual sigue una lógica, porque son las personas que más circulan, principalmente por cuestiones laborales que resultan inevitables, y hablamos además de gente que aún no está vacunada”.

El director del hospital planteó que “La situación es compleja en Diamante y también en algunas aldeas que tienen un importante volumen de personas, como Valle María y Brasilera, además de otras ciudades como General Ramírez y Libertador San Martín, donde están con muchos casos”.

“El tiempo de internación en promedio sigue siendo parecido, no igual. Antes teníamos casi todas personas adultas mayores, hoy son menos porque la mayoría ya recibió al menos una dosis de la vacuna. El rango etario, que hoy principalmente es de personas de entre 45 y 60 años, tiene un promedio de estadía e internación que se extendió unos días más para lograr su recuperación”.

Medidas ¿buenas o malas?

Las medidas adoptadas por Nación y Provincia siguen estando en el centro de la polémica, con la mitad del país defendiendo y la otra fustigando hasta el cansancio. Marchetti opinó que “Las considero adecuadas, porque tenemos un volumen importante de contagiados y tenemos que cortar la circulación de ese gran volumen de contagios, o sea, que esa gran cantidad de contagiados no siga contagiando. El corte en la circulación de estos días, que además no es total, porque la gran mayoría sigue trabajando, creo que ha sido una medida acertada”.

“En las escuelas se viene trabajando bien con las burbujas y protocolos. Lleva tiempo, es una situación de aprendizaje permanente, como nos pasa permanentemente a nosotros en salud. Soy de los que cree que el problema no es la escuela, sino lo que conlleva el alrededor, el comprar útiles, la comida para llevar, movilizarse hasta la institución, es decir, todo el armado para llegar a la escuela es lo que genera la circulación que nos perjudica. El niño no es que se despierta y ya está en la institución, hay una logística para ese proceso de trasladado y ahí tenemos un problema, en esa circulación. Por eso también las medidas en ese sentido, creo, fueron acertadas”, agregó.

El problema de los contactos estrechos

En muchos lugares se genera una problemática recurrente y es que muchos contagiados no brindan información completa de sus contactos estrechos, lo que dificulta tener una base de datos concreta de posibles nuevos contagiados. El director del Hospital dijo a nuestro cronista que “La gente ocultaba sus contactos estrechos hasta hace poco tiempo. Algo cambió y puede ser que se empezaron a dar cuenta de la importancia de manifestar quiénes son, y en otros casos fueron esos mismos contactos, en duda por su situación, los que se acercaron. Este virus tiene eso, que un contagiado tal vez no te nombra pero sólo terminás viniendo al hospital o consultando por teléfono para informar que sos contacto estrecho, por miedo, por síntomas o por responsabilidad también. Actualmente los estamos visualizando y es importante, es algo que cambió para bien”.

Sobre el funcionamiento del nosocomio, Marchetti explicó que “En relación a la internación, tenemos un área con pacientes moderados y otra de cuidados críticos, que en lo práctico, se usa para estabilizar al paciente que está a la espera de una cama de terapia intensiva. El Hospital cuenta con esta unidad de cuidados críticos, lo que nos provee la posibilidad de una espera contenida del paciente si es que necesita ingresar a alta complejidad. Tenemos trabajando un médico terapista y enfermeros capacitados para realizar esta labor”, aclaró.

Y sobre la gente que tiene a su cargo reconoció que “En el personal se nota el cansancio. Es difícil para el ser humano mantener los estados de alerta, entonces lo impacta en la parte física y psicológica. Tratamos de darles descanso cuando podemos, pero en estos momentos, con tantos contagios, es difícil. Tenemos personal de salud aislado por diversas razones y los que quedan “sanos” deben cubrirlos, por lo que aumenta la carga laboral de esos trabajadores”.

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