Juan José Neiff: “La gente tiene que estar alerta, pero no entrar en pánico”
:format(webp):quality(60)/https://paralelo32cdn.eleco.com.ar/media/2026/09/juan_jose_neiff.webp)
El investigador del CONICET advirtió sobre lluvias intensas, anegamientos y una posible crecida del Paraná. Reclamó informarse a través de organismos oficiales y evitar el alarmismo en redes sociales.
El fenómeno de El Niño y sus posibles efectos sobre el NEA generan preocupación a medida que se acerca la temporada de lluvias. Frente a la circulación de pronósticos, imágenes y mensajes en redes sociales, el investigador del CONICET Juan José Neiff planteó la necesidad de diferenciar información científica de versiones sin respaldo y prepararse para escenarios de lluvias intensas.
Neiff fue entrevistado el 9 de septiembre en el programa Media Tarde, conducido por Felo Ayala, en el marco de la presentación del panel “El Niño llega al NEA: Ciencia, Territorio y Comunidad”, previsto para el 14 de septiembre.
Durante la entrevista, el investigador explicó las diferencias entre anegamientos e inundaciones, se refirió a las características del fenómeno de El Niño y advirtió sobre los posibles efectos de las lluvias y de una futura crecida del río Paraná.
Lluvias intensas: cuando el agua supera la capacidad de escurrimiento
Uno de los conceptos centrales planteados por Neiff fue el de torrencialidad. Según explicó, una lluvia no genera necesariamente los mismos problemas si se distribuye durante varias horas que cuando una gran cantidad de agua cae en un período muy corto.
El investigador señaló que cuando se concentran más de 70 milímetros en una hora, la capacidad de manejar el escurrimiento se vuelve particularmente difícil.
En zonas como Corrientes, donde existen sectores con muy poca pendiente, el agua puede permanecer durante períodos prolongados. A esto se suma el crecimiento de las superficies impermeabilizadas por calles, veredas y construcciones.
“Eso acelera el escurrimiento”, explicó Neiff durante la entrevista.
Anegamiento e inundación no son lo mismo
El especialista diferenció dos fenómenos que suelen utilizarse como sinónimos, pero que tienen características diferentes.
El anegamiento puede producirse por lluvias intensas en una determinada localidad o región. Neiff explicó que puede ocurrir con precipitaciones superiores a los 100 milímetros en uno o dos días, incluso con varios episodios durante una misma semana.
La inundación, en cambio, está vinculada con la saturación de una cuenca. En el caso de los ríos Paraná y Uruguay, cuando grandes volúmenes de agua provenientes de sectores superiores de las cuencas avanzan aguas abajo, las zonas ubicadas en la cuenca del Plata reciben ese aporte. “Nosotros estamos en el cuello del embudo de la cuenca del Plata”, explicó el investigador.
La diferencia resulta importante para la gestión de riesgos, ya que una lluvia intensa sobre una ciudad puede generar anegamientos independientemente de que el río se encuentre o no en niveles elevados.
Por qué las alertas meteorológicas pueden cambiar
Neiff también se refirió a las diferencias entre algunos pronósticos y lo que finalmente ocurre en cada localidad.
Explicó que el clima es un sistema complejo en el que intervienen distintas variables, entre ellas temperatura, presión atmosférica, viento y masas de aire. Por esa razón, las alertas meteorológicas representan escenarios probables y no una certeza sobre lo que sucederá exactamente en cada punto del territorio.
En el caso de los pronósticos de El Niño, además, se trabaja con horizontes temporales de varios meses y porcentajes de probabilidad. “La información es lo que nos permite saber el grado de riesgo que estamos corriendo y prevenirnos”, sostuvo.
El Niño se origina en el Pacífico, pero sus efectos llegan a la región
El investigador explicó que el fenómeno de El Niño está relacionado con el calentamiento de las aguas del Pacífico ecuatorial, particularmente en la zona próxima a las costas de Perú y Ecuador. Sin embargo, aclaró que existe una diferencia entre el momento en que se desarrolla el fenómeno en el Pacífico y el momento en que sus efectos pueden manifestarse en el NEA.
La temperatura superficial del océano y las condiciones de las capas subsuperficiales permiten elaborar proyecciones sobre su evolución. Neiff explicó que el seguimiento de esas variables se realiza de manera permanente y que los pronósticos se actualizan periódicamente.
El antecedente de 2015-2016
Durante la entrevista, Neiff recordó el episodio de El Niño registrado entre 2015 y 2016 y sus efectos posteriores en la región.
Según señaló, parte de las lluvias intensas que afectaron a Corrientes se produjeron posteriormente, durante marzo y abril de 2017, cuando distintos sectores de la ciudad registraron importantes anegamientos.
El investigador utilizó ese antecedente para remarcar que no necesariamente existe una coincidencia temporal exacta entre el desarrollo del fenómeno en el Pacífico y los eventos hidrológicos que finalmente se producen en la región.
La posible crecida del Paraná
Uno de los momentos más destacados de la entrevista fue cuando Neiff se refirió a la evolución futura del río Paraná.
El investigador planteó como escenario una posible crecida importante hacia fines del otoño o durante el invierno, vinculada con el agua acumulada como consecuencia de las precipitaciones que se produzcan en sectores superiores de la cuenca.
También estableció una comparación con crecientes históricas, aunque se trata de una proyección expresada durante la entrevista y no de una alerta oficial.
Por ese motivo, sus declaraciones deben interpretarse como una hipótesis o escenario planteado por el investigador, y no como un pronóstico oficial de crecida.
Qué hacer frente a la incertidumbre
Ante la cantidad de información que circula en redes sociales, Neiff recomendó mantener una actitud de prevención, pero sin caer en el temor. “La gente tiene que estar alerta y tiene que estar informada”, señaló.
En particular, recomendó recurrir a organismos que generan información meteorológica e hidrológica y evitar tomar como ciertas publicaciones cuyo origen o respaldo científico no pueda comprobarse. Entre las fuentes mencionó al Servicio Meteorológico Nacional, el INTA y otros organismos especializados.
Preparar las viviendas y evitar obstruir los desagües
El investigador también llamó la atención sobre medidas sencillas que pueden reducir problemas ante lluvias intensas. Entre ellas mencionó limpiar canaletas, revisar desagües y evitar arrojar residuos en la vía pública, ya que la basura puede obstruir los sistemas de drenaje.
También advirtió que los eventos extraordinarios pueden superar la capacidad de respuesta habitual de las ciudades y generar interrupciones temporales de servicios. En ese contexto, señaló que pueden producirse cortes de electricidad o agua y pidió mantener la calma frente a esas situaciones.
Ciencia, territorio y comunidad
La entrevista se produjo en el marco del panel “El Niño llega al NEA: Ciencia, Territorio y Comunidad”, una propuesta destinada a acercar información científica a la población y analizar los posibles escenarios regionales.
El encuentro reunió a especialistas vinculados con la gestión de riesgos, el ambiente y el territorio, entre ellos Neiff, Bruno Robinson, director de Defensa Civil, Dillman Kurtz y Fernando Acinelli.
El planteo central que atravesó la entrevista fue la necesidad de que la información científica pueda llegar a la comunidad de manera clara, para que las personas puedan conocer los riesgos, tomar medidas preventivas y evitar tanto la indiferencia como el alarmismo.
“Tiene que estar alerta y tiene que estar informada. Y sobre todo, los que ya tenemos algunas ganas, que hemos vivido algunos niños atrás, pensar con nuestra memoria hacia atrás”, expresó Neiff.

