Interrupción Voluntaria del Embarazo: En Victoria está habilitado el Servicio de Ginecología del Hospital Salaberry

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Victoria.- “La Ley de Interrupción Voluntaria del Embarazo (N° 27610) está en plena vigencia y  fue promulgada por el Poder Ejecutivo Nacional el 15 de enero”, explica Lucy Grimald, que está al frente del Programa de Salud Sexual y Reproductiva de la provincia.

Se trata de una ley de orden público y en consecuencia es operativa en todo el territorio nacional y no es necesario que las provincia adhieran a la misma. Agregó que está pendiente la reglamentación que tiene como objetivo aclarar algunos artículos, aunque consideró que la norma es muy explícita y no necesita demasiadas aclaraciones.

“Hasta la semana 14 inclusive de un embarazo, la interrupción del mismo no está penalizada”. Esta práctica se puede llevar a cabo en un nosocomio público o sanatorio privado y las obras sociales privadas, estatales o pre pagas, tiene la obligación de cubrirlas, porque está incluida dentro del Programa Médico Obligatorio. Además contempla cubrir la medicación.

Obras sociales

A las obras sociales se les creó por ley esta nueva erogación obligatoria, lo que ha generado quejas en este sector que ya venía con serias dificultades de desfinanciamiento, en parte por muchas obligaciones más que les llegan mediante la vía de amparos judiciales.

Esto es Argentina y por lo tanto nadie esperaba que los promotores de la Ley de Aborto contemplaran también cómo atenderían esta demanda las obras sociales y prepagas.

Consentimiento informado

Grimald explicó que el consentimiento informado o autorización es un derecho que tienen todas las personas y deben hacerlo previo al inicio del tratamiento. Es obligatorio tanto para adolescentes entre 13 y 16 años -menores de acuerdo a lo establecido en el Código Civil-, aunque deben contar con el consentimiento de los padres y, a partir de esta última edad en adelante, la mujer puede tomar una decisión de interrumpir el embarazo en forma autónoma.

También la norma incorpora lo que está vigente en el Código Penal, autorizando estas prácticas después de las 15 semanas cuando se trata de causales, como violación, o corre riesgo de vida la gestante.

Programa

Desde el Programa de Salud Sexual y Reproductiva, en los primeros días de vigencia de la ley están abocados a informar a los efectores públicos y a la población.

“Una persona que le fracasó el método anticonceptivo o quedó embarazada y no desea continuar con la gestación, hoy puede presentarse ante un nosocomio del Estado o clínica privada y puede solicitar legalmente la interrupción del embarazo”.

Agregó que en la provincia no todos los efectores públicos están autorizados para esta práctica, que es llevada a cabo por profesionales capacitados. “Tenemos una red en ese aspecto”. Comentó que en Victoria está habilitado el Servicio de Ginecología del Hospital Salaberry, pero por ejemplo en Nogoyá no hay médicos que realicen estos procedimientos, en consecuencia, desde ese el hospital público se puede derivar a Paraná o a Victoria. También acercó el teléfono 0800 222 3444 (gratuito) donde pueden consultar por las derivaciones. Desde el Programa sostienen que se debe garantizar el  derecho de la mujer. Además el Ministerio de Salud de la provincia se hace cargo del traslado hasta el centro donde comenzará el tratamiento.

Actualmente no todos los nosocomios y clínicas privadas de la provincia cuentan con personal capacitado, de ahí la necesidad de hacer las derivaciones. “Desde el momento en que la embarazada solicita la práctica, corren 10 días dentro de los cuales le deben dar una respuesta satisfactoria”.

Método

Hay un método de anticoncepción denominado de los “Dos Días” que según la funcionaria no es abortiva, porque impide la anidación (ovulo fecundado) en el útero y el embarazo no se materializa.

Cuando se produjo la fecundación, en nuestro país se utiliza el misoprostol, medicamento que está autorizado por el ANMA, para interrumpir el embarazo dentro de las 14 semanas. Este producto es suministrado por el Ministerio de Salud de la Nación.  

De  acuerdo a los protocolos, con esta medicación generalmente se logra interrumpir el embarazo, aunque en determinados casos deben modificar las dosis o en otros aislados, se  internan. También hay otro método que se denomina Ameu (primer trimestre), que tiene que estar a cargo de un médico ginecólogo capacitado, pero no tiene nada que ver con las cruentas prácticas quirúrgicas  tradicionales.

También la norma que entró en vigencia el mes pasado, contempla en principio informar a la mujer, previo a la toma de decisión, para que conozca los procedimientos que se llevarán a cabo,  especialmente la forma en que actúa la medicación. Además esta puede requerir la asistencia psicológica (Departamento de Salud Mental), especialmente cuando se producen cuestiones relacionadas a violencia o abuso.

Conciencia

La Ley establece la Objeción de Conciencia de la que pueda hacer uso el profesional que presta funciones en el área donde se realizan los abortos y que por cuestiones morales o religiosas no quiera llevar a cabo el procedimiento. En esos casos el médico debe presentar una nota al Director del establecimiento donde trabaja, comunicando esta decisión.

En diálogo con Paralelo 32 explicó que esto no es nuevo porque cuando se aplicaba la legislación anterior que contemplaba la interrupción del embarazo por causales (violación o por peligro de vida para la madre) se encontraron con profesionales que se negaban a realizar este procedimiento.

Hoy la realidad cambia, porque si bien durante decenas de años se llevaron a cabo abortos clandestinos, ahora esta nueva norma representa una seguridad para la mujer que desea interrumpir el embarazo con todas las garantías que otorga el seguimiento de un profesional capacitado. “Por eso nosotros que estamos a favor de la Ley, consideramos que el área Salud no puede estar ausente en estos casos”.

Campaña

Finalmente explicó que todos los que trabajaron en la campaña por el derecho al aborto, se plantearon un gran desafío, con mucha responsabilidad, porque la base –para no llegar a la interrupción- es hacer efectiva la Educación Sexual Integral, es un antes y un después de la vida de cualquier joven o adolescente. De esta manera la mujer tomará la decisión de quedar embarazada cuando lo desee, porque tiene conocimiento de todos los métodos anticonceptivos y además lo relacionado a enfermedades de transmisión sexual. Actualmente, desde el Ministerio de Salud garantizan la provisión de profilácticos y anticonceptivos en todos los centros de salud y nosocomios públicos de la provincia.

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