La suspensión de las exportaciones de carne vacuna por 30 días, que comenzó el 20 de mayo último, causa «incertidumbre» entre los consignatarios de
hacienda y «perjudica a la Argentina», advirtieron referentes del sector.

Eduardo Lanús, de la Consignataria de Hacienda Lartirigoyen & Oromí, advirtió en diálogo con la agencia NA que «las medidas del Gobierno han provocado gran incertidumbre en el mercado ganadero».

«Por un lado hubo un aumento desproporcionado en el Mercado de Liniers, ya que los operadores tienen compromisos que cumplir y saben que se venía un paro agropecuario», explicó.

Añadió que «por otro lado no se hacen operaciones de invernada, porque no se sabe qué va a ocurrir con el precio del ternero luego de la aplicación de las restricciones por parte del Gobierno».

«En cuanto a la vaca de conserva, es de esperar que su precio baje, sin mejorar esto para nada la denominada ´mesa de los argentinos´, ya que esa carne magra de vaca vieja (que se exporta a China), muy poco se consume en nuestro país», afirmó Lanús.

Explicó que «esto provocaría un perjuicio al criador que tiene que sacar animales de esa categoría en la entrada del invierno para evitar la mortandad de los mismos».

Por su parte, Mónica Ortolani, de la consultora Tónica Online y docente de la asociación Agroeducación, consideró que «la bomba del anuncio del cierre a las exportaciones de carne bovina es un ´déjà vu´».

«Se trata de un nuevo collar de bochas, no sólo para aquellos ganaderos que en las exportaciones de China encontraban un mercado para sus vacas de descarte o gordas, que no compiten con el mercado local», alertó.

Aclaró que «su onda expansiva alcanza a frigoríficos, que ya en muchos casos anunciaron suspensiones o cierres temporales, martilleros que no pueden realizar remates de hacienda, afectando a la cadena de pagos, transportistas, expendio de combustibles, nuevas incorporaciones programadas que quedarán en el freezer».

«El propio Estado verá reducidos sus ingresos de divisas y recaudación impositiva, así como los sindicatos, ante menor empleo. Finalmente, en la ciudad las carnicerías, con la presión inflacionaria de costos, no podrá suministrarnos carne a mejores precios en nuestras mesas», opinó la especialista.

Mientras que la Mesa Ganadera provincial santafesina -que integran la federación Carsfe, Federación Agraria, Universidad del Litoral, Médicos veterinarios de Santa Fe, Cámara Argentina de Feedlot y Coninagro, entre otras entidades-, repudió «enérgicamente» el cierre de las exportaciones de carne bovina.

La clausura de las ventas externas de carnes bovinas fue establecida por el Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación e instrumentada mediante la resolución 75/2021, publicada el jueves en el Boletín Oficial.

«Repetir viejas recetas infructuosas que provocaron reiterados fracasos fulminantes para nuestro país, en pos de disminuir la tan flagrante inflación que nos aqueja, y el precio para el consumo interno, provocará todo lo contrario, como ha ocurrido en un pasado no muy lejano y atentando contra toda la cadena productiva nacional de la carne bovina», sostuvo la Mesa Ganadera.

Advirtió que la medida «no sólo repercute entre quienes integramos esta Mesa, y hacemos día tras día de esta cadena un eslabón clave para el abastecimiento interno y generación de empleo genuino, sino que también afecta a la confianza mundial de una República que desde sus comienzos se esmera y trabaja arduamente para producir carnes para el mundo globalizado, en el cual pretendemos seguir participando y profundizando intercambios comerciales».

La Mesa dijo comparte y «celebrar» las palabras del gobernador santafesino Omar Perotti, quien se manifestó en contra de la medida.

Y le pidió «interceder en representación de esta Mesa ante el Gobierno nacional con la finalidad de lograr retrotraer una medida que afecta en forma directa e indirectamente a la provincia de Santa Fe en su conjunto».

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