Entre Ríos.- El aislamiento social, preventivo y obligatorio cambió todo. Y como cambió todo, también cambió la educación, o por lo menos, la forma de educar. Ediciones anteriores hemos abordado en estas páginas ese cambio. Es decir, al principio las redes y las nuevas tecnologías se mostraban como otra herramienta más que los docentes podían (o no) utilizar. Hoy, ya no hay opciones: deben usarlas.

En este marco, la profesora y asesora técnica del Consejo General de Educación (CGE) Graciela Bar se comunicó con Paralelo 32. “Este contexto atípico y extraordinario nos exigió poner en marcha nuevas formas de conducir la institución, de enseñar y aprender, cada uno desde sus casas, mediados por las tecnologías de la información y la comunicación”, introdujo.

Luego, contó: “El Consejo General de Educación diseñó el Plan «Contenidos en casa», con propuestas de materiales educativos destinados a todos los niveles y modalidades del sistema educativo para acompañar los procesos de enseñanza y aprendizaje durante la emergencia sanitaria y que obran en el portal educativo de la provincia @prender. A su vez, el Ministerio de Educación de la Nación, a través de los cuadernillos «Seguimos Educando», acompaña las iniciativas provinciales, en especial en las zonas rurales, de islas y urbanas de sectores vulnerables que no cuentan con recursos tecnológicos”.

Respecto a lo observado hasta el momento, Bar explicó que supervisores y directivos escolares implementaron reuniones virtuales y múltiples formas de comunicación. Por otro lado, destacó: “Digno de reconocer el esfuerzo en el uso de la tecnología, la dedicación en preparar el desarrollo de contenidos y actividades, el compromiso de directivos, cocineras, servicios auxiliares en atender necesidades básicas de sectores vulnerables”.

“En esta etapa es fundamental enseñar comprensivamente, acompañar, apoyar, propiciar la retroalimentación, seleccionar adecuadas estrategias de enseñanza, recuperar saberes previos de los estudiantes, realizar priorización de contenidos esenciales, hacer un seguimiento de procesos cognitivos, metacognitivos y emocionales, presentar recomendaciones o devoluciones de las tareas en el sentido de una evaluación formativa para aprender de los errores”, sostuvo.

Asimismo, remarcó: “No es tiempo de calificar, de asignar una nota”. En base a lo anterior, añadió: “Son momentos de fortalecer en los estudiantes capacidades y competencias para resolver problemas, comparar, emitir juicios, revisar las razones de los errores, observar, deducir a través de actividades claras y concisas, leer o analizar videos y, seguramente, al regreso a las aulas, se realizará la integración de saberes, con diversas propuestas didácticas”.

La profesora dijo que recién cuando se regrese a las aulas “será el momento de calificar en un período mayor al trimestre”. Seguidamente, argumentó que los cambios también se ven en la economía, el sistema de salud, en las formas de trabajo, en la vida social y demás.

Por último, reflexionó: “Esperamos esperanzados, con el imprescindible cuidado de hoy para que mañana podamos enfrentar nuevos desafíos con estrategias innovadoras, atender las profundas desigualdades y acompañar a los estudiantes para achicar las brechas, de modo que el conocimiento siga siendo una verdadera herramienta de transformación social”.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here