Nogoyá.- Cincuenta y un años años de trayectoria comercial vieron su final al confirmarse que el lunes 25 de marzo cerró sus puertas el tradicional Hotel Luz, una empresa pionera en alojamiento de la ciudad que supo  imprimir su estampa y estilo.

No sólo para el foráneo el Hotel Luz era un lugar de referencia, sino que para el nogoyaense era el lugar elegido para tomar un café, reunirse con amigos o realizar una conferencia.

Con 45 habitaciones, el slogan de la empresa era “buenos días, buenas noches” hasta que los días y las noches dejaron de ser buenos y la adversidad comenzó a ganar terreno dificultado el normal funcionamiento de la empresa.

Los empleados sentían al hotel como su casa, ninguno tenía menos de 10 años de experiencia laboral, eran un equipo de trabajo que hacía verse como una gran familia y así culminaron sus labores, siendo ellos mismos quienes cerraron por última vez las puertas del edificio ubicado en San Martín 640.

“Son muchos años de trabajo que debemos resignar por las diferentes circunstancias que están pasando” mencionó una de las trabajadoras del hotel en Radio La Voz, agregando que al contexto económico adverso se le “suman todos los costos que implican tener un hotel al día, no solo con los servicios, sino también con los aportes e impuestos”.

Nogoyá no es excepción a la crisis hotelera que vienen sufriendo las ciudades que no cuentan con un atractivo turístico que convoque visitantes. En el caso de Hotel Luz, su principal sustento era el ingreso de viajantes comerciales que elegían Nogoyá para pasar la noche o un día, pero ese ingreso también se vio disminuido debido a la recesión económica y los profundos cambios en los sistemas de venta, que se resuelven cada vez más por los sistemas de Internet. Lo cierto es que “ya no hay tantos viajantes y casi que no tenemos turistas”, lamentó la trabajadora.

Respecto de la situación laboral a futuro de los trabajadores, quien brindó la entrevista confirmó que “se ha llegado a un acuerdo laboral entre empleadores y empleados acordando el pago respecto a nuestras indemnizaciones”.

“Ningún trabajador tiene poca antigüedad aquí, es toda una vida de trabajo dedicada al hotel, nos duele mucho tener que ser nosotros los que tengamos que cerrar las puertas y saber que al otro día quedamos en la calle, pero solo tenemos palabras de agradecimiento con los propietarios porque no nos han dejado a la deriva, se han ocupado de cada uno de nosotros y nos han abonado las indemnizaciones como corresponden”, manifestó la empleada.

En la entrevista se mencionó que durante el último mes, el hotel debió afrontar el pago de una factura de luz por $46.000 y otra de $16.00 de gas natural.

El destino del edificio

Ahora el interrogante que surge en la ciudad es que será de la suerte del edificio de tres pisos y sus dependencias, como el estacionamiento y salones anexos. Rumores indican que algunos sectores del poder judicial se han mostrado interesados para mudar y unificar los tres juzgados que hay en la ciudad; otros señalan que un proyecto similar se podría iniciar en esa estructura, aunque ninguna de las versiones está en condiciones de afirmarse aún.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here