La producción de soja en la provincia, en la actual campaña agrícola 2019/2020, será sustantivamente menor que la del ciclo precedente: se recolectarán según las primeras estimaciones de la Bolsa de Cereales de Entre Ríos, entre 800.000 y 1.000.000 toneladas menos, con relación al ciclo precedente.

La sequía pegó duro tanto en los cultivos de primera como en los de segunda, especialmente en los departamentos del centro-sur entrerriano, los de mayor producción, y los rendimientos se desinflaron; este año quedarán muy lejos de los 30 quintales (promedios soja de primera) y los casi 23 quintales (promedio soja de segunda) de la campaña 2018/2019.

La baja de la producción tendrá un efecto negativo automático en los bolsillos de los productores, en la recaudación fiscal y en los pueblos y ciudades que viven del campo. Habrá menos plata en toda la cadena.

La pregunta, ante esta realidad, es qué significan en plata esos 800 mil/un millón de toneladas que no se recolectarán.

Héctor Martínez, el gerente de la Bolsa de Cereales de Entre Ríos, se animó a ponerle un número -estimado, por supuesto- al dinero que no circulará en la provincia por esa menor cosecha, sobre la base de las proyecciones de área sembrada y producción elaboradas por los técnicos de la entidad cerealista.

“El primer impacto lo va a sentir quien toma el mayor riesgo: el productor”, le dijo Martínez a Dos Florines, al tiempo que remarcó: “Con este nivel de producción, tanto en soja de primera como en soja de segunda, los números de los productores no van a cerrar porque la producción no alcanzará para cubrir los márgenes brutos”, es decir la cantidad de quintales necesaria para salvar los costos de producción.

A eso, además, hay que adicionarle “toda la carga impositiva que soporta el sector, por lo que va a ser una producción de quebranto. Algunos, obviamente, podrán zafar, pero la mayoría va a sucumbir ante esta realidad”, subrayó.

Martínez, ante este escenario, estimó que “esta merma en la producción –con relación a la campaña pasada, que fue excepcional– significa que no van a entrar en el circuito productivo de la provincia entre 240 y 250 millones de dólares, con todo lo que eso significa para la economía de Entre Ríos. Es lamentable porque esto impactará en la economía de decenas de pueblos y ciudades”.

El gerente de la Bolsa, asimismo, ante una realidad dura como la que dejará la sequía lamentó que todavía en el país no haya un seguro multirriesgo que permita paliar el impacto de estas pérdidas.

• La cuarentena

Martínez, en otro orden, informó que ante la emergencia sanitaria, el 80% del personal de la Bolsa de Cereales de Entre Ríos está trabajando en sus casas, aunque como en “el servicio de registro de contratos hay mucho papel aún, eso nos obliga a estar a algunos en las oficinas” de la Bolsa respetando las medidas precautorias correspondientes.

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