«El zigzagueante destino del Laboratorio de Medicamentos Genéricos de Entre Ríos»

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Los médicos, Alberto Rotman y Luis Beber, otrora funcionarios en el área de Salud en las gestiones radicales de Sergio Montiel, formularon un enfático reclamo en torno al Laboratorio de Medicamentos Genéricos de Entre Ríos.

Lo hicieron en un documento que suscribieron conjuntamente, en el que expresaron: «Posiblemente nunca sabremos porque el gobierno Justicialista que en diciembre de 2003 se hizo cargo de la provincia, desactivó y eliminó el proyecto, -casi terminado del Laboratorio de Producción Pública de Medicamentos de Federal ¿Motivos: mezquindad política u otras razones no muy santas?», interrogaron.

Para agregar: «Esto forma parte de una de las tantas frustraciones que han hecho que nuestra provincia no tenga, en salud pública, una estructura sólida como los entrerrianos aspiran. Entre medio, pasaron cinco gobiernos justicialistas y hubo repetidos anuncios –como reconociendo tácitamente el error- de llevar adelante este Laboratorio».

Indicaron más adelante: «Actualmente la ministra de Salud, Sonia Velázquez, lo ha impulsado nuevamente retomando y modificando el original del gobernador (Sergio) Montiel. Modificaron la conformación del Directorio, cuyo presidente será el presidente del IAPSER, el vice el asesor Legal del IAFAS y en tercer lugar recién, la ministra de Salud. Esta conformación nos lleva pensar que han considerado al medicamento solo como mercancía, olvidando que su manejo debe estar en manos de quienes entienden de salud y no solo de negocios.

Este nuevo Directorio sustituye el artículo 2º del Estatuto Social de INFADER, donde, entre otras cosas, determina que no solo producirá medicamentos, sino que también organizaría y gerenciaría sistemas públicos y privados de insumos de farmacias. No terminando ahí, lo autorizaría además a diagramar, organizar y gerenciar seguros de salud, de obras sociales y de presentismo, accidentologia y salud laboral. Además, autoriza para que explote laboratorios, distribuidoras mayoristas, droguerías y establecimientos de venta al público de especialidades medicinales. En este caso el gobierno sería juez y parte. Por un lado, autoriza y controla a las farmacias por tener poder de policía y por otro lado explotaría farmacias o como se llame, vendiendo estos medicamentos al público. Lo mismo ocurrirá con las droguerías. Además, también puede, sin explicitar cómo y de qué forma, dedicarse a Presentismo, Medicina laboral y Accidentologia».

Rotman y Beber enfatizaron; «Si el futuro INFADER será como se tiene previsto en ese estatuto Social, aprobado por DIPJ (Personas Jurídicas) y publicado en el Boletín Oficial, estaríamos frente a un gran negocio para algunos, un futuro incierto para INFADER y el comienzo de un peligroso camino desvíandose del fundamento original, que es la elaboración de medicamentos de alta calidad para los hospitales y Centros de Salud, tendiendo al auto abastecimiento, a un costo menor que el que pagan los Hospitales en el mercado,: intercambio de fármacos con los demás Laboratorios Provinciales, : capacitar recursos humanos, : desarrollo científico y tecnológico, : investigación de fármacos en conjunto con las Universidades de la Provincia, : presentarse en licitaciones nacionales y también internacionales.

Ante este nuevo proyecto no podemos evitar recordar lo que fue, el fallido intento de Salud Entre Ríos S.E., cuyo presidente era el gobernador, que pretendía tener el monopolio de provisión de medicamentos e insumos hospitalarios a todos los hospitales de la provincia».

Más adelante refirieron a «lo ocurrido en el Laboratorio de Fin del Mundo de Tierra del Fuego donde todos los miembros del Directorio están procesados, por ser responsables de daños patrimoniales a la provincia por un total de 54.884.923 pesos, donde el Tribunal de Cuentas, entre otras faltas graves, los acusa de no fabricar medicamentos como estaba previsto, sino que estos eran traídos de EEUU, los etiquetaban como propios y los enviaban a Buenos Aires.

Estos ejemplos deben ser tenidos en cuenta por los responsables de llevar adelante este laboratorio de Producción Pública de Medicamentos teniendo claro, para que lo queremos, como debe funcionar y con qué criterio se debe administrar y no introducir funciones extrañas que solo beneficiaría a algunos, tendiendo, además, un manto de sospechas sobre INFADER, que fue proyectado básicamente, para paliar lo que claman los enfermos hospitalarios: la falta de medicamentos.

El ejemplo a seguir es el LIF S.E. (Laboratorio Industrial Farmacéutico) de la vecina ciudad de Santa Fe que abastece con medicamentos esenciales no solo a los Hospitales de su provincia, sino también de todo el País debido a la entrega de botiquines con medicamentos a 8.100 Centros de Salud a través del Programa Nacional Remediar. Este es el camino. Recordemos siempre que con la utilización social del conocimiento (en este caso la PPM) podríamos resolver problemáticas propias, generar inclusión social y expandir el área tecnológica sobre bases genuinas, aspectos fundamentales para empezar a construir soberanía en salud, así como en ciencia y tecnología.

Por todo esto y parafraseando al Dr. Arturo Illia, consideramos que, ‘EL MEDICAMENTO ES UN BIEN SOCIAL BÁSICO Y FUNDAMENTAL, Y NO UNA MERA MERCANCÍA'», concluyeron.

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