Nogoyá.- Desde hace treinta días la situación respecto a las consecuencias de la segunda ola de coronavirus, fueron acrecentándose para peor y, si bien cada fin de semana se habla de picos, récords y de puntos límites; el virus demuestra su poderío y no perdona a una comunidad que venía relajada después de un año de aguante y con las vacunas que llegan por cuentagotas.

Hablar hoy de números de casos, cantidad de hisopados o tasa de positividad, se ha tornado una información anexa, ya que el eje clave de este panorama que atravesamos tiene su centro en la capacidad del sistema sanitario. El Hospital San Blas vio completa su capacidad de recepción de pacientes Covid en zona de internación y debió afectar otros sectores del complejo sanitario, para ampliar su atención y contener a aquellas personas que agudizaron su cuadro tras dar positivo al hisopado, con el agravante de que en su mayoría ese cuadro grave pasa por afecciones respiratorias y la necesidad de oxigeno para el paciente.

Lamentablemente Nogoyá no es el único departamento que padece de esta forma y eso conlleva a que los principales hospitales de la provincia, ya sean de la costa del Paraná o del Uruguay, se encuentren trabajando al límite con la imposibilidad de contar con camas de terapia intensiva acorde a la demanda vigente.

Es por eso que en las últimas horas, los integrantes del Comité de Emergencia Sanitaria (COES) diagramaron una red sanitaria que involucra a todos los efectores de salud del departamento Nogoyá. De esta manera se pudo reorganizar el modo de atención acorde al cuadro clínico que presente el paciente. Pudo saber Paralelo 32 que descomprimieron el Hospital San Blas, derivando al Sanatorio Urquiza pacientes que no padecían afecciones respiratorias ligadas al Covid-19, para que de esta manera la clínica privada pueda recibir a todos aquellos vecinos cuya dolencia pasa por patologías no respiratorias. Del mismo modo se puso a disposición el Centro de Salud Martín Fierro, de la ciudad de Hernández, para la internación de cuadros leves que no respondan a sintomatología de coronavirus, completando esta red el Hospital Santa Rosa de Lucas González, que en principio contaría con dos sectores, tanto para clínica como para covid. Con esta nueva organización, se logra descomprimir el Hospital San Blas, teniendo por fuera del mismo unas 30 camas para internación.

Derivaciones

A raíz de este contexto, las autoridades y jefes de área del Hospital San Blas brindaron una conferencia de prensa ayer viernes donde detallaron el preocupante panorama que transitan puertas adentro de la institución.

“Tengo una preocupación muy grande de que muchos pacientes puedan morir, es duro pero es la realidad. Ayer estuvimos coordinando con otros efectores por el oxigeno y por camas para otras patologías. Entonces hoy me pregunto y le pregunto a la sociedad, ¿Cuándo en la historia pasó esto? ¿Cuando el sistema de salud estuvo aunado para luchar con una sola patología?” cuestionó el director del San Blas, Javier Ascúa.

El funcionario confirmó que hay pacientes que se contagiaron con las cepas de Manaos y la británica y lamenta ver que es gente joven la que se contagia.

“Queremos que la gente entienda que ellos no son los responsables de la enfermedad, pero si son parte de la solución. Agradezco al cuerpo sanitario del Hospital San Blas, a las chicas de epidemiología, al Dr. Canova, al Dr. Cornaglia que ha hisopado al 100% de los pacientes en esta segunda ola, al Dr. Rodriguez que hace mas de un año que viene dando pelea y por supuesto a las enfermeras que no han parado y al día de hoy les debemos más de 700 francos, porque no se han detenido en ningún momento” destacó y reconoció que se está trabajando al límite, “si la gente quiere pensar que soy el peor por dar este tipo de mensajes, no me preocupa, debe entender la sociedad que ellos son parte de la solución” dijo.

También formó parte de la rueda de prensa el jefe del sector clínica Dr. Sergio Canova, quien coincidió con Ascúa y fue determinante con sus palabras: “no puede ser que la gente malgaste la posibilidad de cuidarse, lo único que le pedimos es que no se junten,  que solo salgan para lo necesario. Si te reunís con amigos o familiares, tengan la sensación que están jugando a la ruleta rusa, no sabemos a quién le va a tocar.  Hay gente de 90 años que la pasa bien y otros de 30 que la pasan muy feo”, expresó.

Basta de pensar en el ‘total no me ven’ y mientras acá estamos desbordados, no puede ser que tengamos la cantidad de positivos que tenemos. El 60% de los pacientes que tenemos en internación tendrían que estar en una terapia intermedia” reconoció.

Canova graficó la situación límite ejemplificando que si arriba al hospital una embarazada o un vecino con apendicitis, puede correr el riesgo de contagiarse si esto no se revierte y además se cuenta con un atraso mínimo de 24 horas para dar lugar a una derivación. “Si quieren hacer macanas, háganlas, pero sepan que la situación es desesperante. Es feo tener gente que requiere una mejor atención que no la tenemos aquí y tampoco podemos derivar porque está todo al límite. Traten de quedarse en sus casas, no tenemos soluciones mágicas” concluyó.

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