El Pingo se moviliza pidiendo justicia por adolescente fallecida

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El Pingo.- Dana Paola tenía 15 años y vivía en El Pingo (Pueblo San Julián). Hace una semana tomó una trágica autodeterminación. La adolescente había acusado de abuso a su padrastro. «Dana me dijo que desde los 11 años la abusaba» contó Sol, hermanastra de la chica fallecida, Para varios integrantes de su familia, la chica tomó la drástica decisión, luego de que «no le creyeran» desde su entorno.

Este jueves, se realizó una importante movilización en El Pingo «pidiendo justicia». «Nos enteramos que Dana había sido abusada hace muchos años por su padrastro, se nota que se ha sentido acorralada y se quitó la vida. No sabíamos por qué y luego nos enteramos el motivo. El abusador está libre, pedimos justicia porque ella ya no está. Queremos que los jueces lo metan preso», comentó la tía de la chica fallecida.

Y puso relevancia, asegurando: «A todos los chicos y chicas que se sienten acorralados, porque han sido abusados les digo: busquen a cualquier persona y le dicen, que busquen ayuda. Les pido a todos que crean si un chico dice que fue abusado, porque eso le dará fuerza a ese chico para sentirse protegido. Mi sobrina no se sintió protegida, yo no quiero que haya otra Dana, no quiero que a otra chica o chico le pase lo mismo que le pasó a mi sobrina. Les pido que denuncien porque esta será la única manera de terminar con estos psicópatas, violadores, que se hacen los inocentes y sin embargo son malas personas. Lo queremos preso, no libre en su casa. Mi sobrina ya no está, queremos Justicia».

Sol es hija del hombre acusado y hermanastra de Dana. La joven detalló cómo se fueron dando los acontecimientos luego de que supieron los aberrantes hechos: «Tres días después de las vacaciones (de invierno), le saqué información a Dana, me terminó diciendo que mi papá, desde los 11 años, la manoseaba. Cuando me contó yo enseguida le creí. Dana no era capaz de mentir en algo así. Me asesoré, ella ya me había dicho que le había contado a la mamá, que no le habían creído. Hice la denuncia, fui primero a la municipalidad donde me asesoraron bien, fui a la comisaría de acá. En El Pingo no se pueden hacer denuncias de abuso, las toman sólo en Paraná. De acá mandan un correo electrónico. La idea con mi madre era sacarla de esa casa porque no le creían. Cuando la madre acepta que salga mi papá de la casa, mi hermana me avisa y me dice que él se había ido y que por eso no iba a venir conmigo. Pasan varios días, ella me manda mensaje avisándome que mis hermanos no le querían hablar, que no le creían. Me avisa que cuando pueda, que se calmaran la cosas, iba a estar conmigo. A los días, ocurre esto, la decisión que tomó, de quitarse la vida».

Sol continúo relatando: «Hoy logré que su madre esté acá, que su familia esté acá, que le crean. Creo que ella se murió pensando en que no le iban a creer y es lo que más me duele. Hoy, por lo menos, están acá, pidiendo justicia».

«Ya declaré, está en proceso judicial. El acusado es mi papá, se llama Eduardo Palacio. Mi papá nunca me tocó a mí, pero yo creo lo que decía Dana. Muchas veces las personas que hacen este tipo de cosas, aparentan ser las mejores del mundo y no lo son. Faltan declarar varias personas más, lamentablemente tenemos una justicia muy lenta», hizo hincapié Sol. Asimismo, apuntó: «Desde el municipio se están moviendo, para que se nos brinde asistencia psicológica. Hasta ahora él puede andar libre en la calle, pedimos que sea detenido. Hoy Dana ya no está, y no es justo que él ande como si ande como si nada en la calle. No importa que sea mi papa, eso no se le hace a una criatura, ni a nadie. Soy mamá, soy hermana, soy hija. Pero soy mujer y eso no se hace, a nadie».

(Fuente El Once)

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