Entre Ríos.- El economista Claudio Coronel, especialista en finanzas públicas, analizó la gestión presupuestaria del Estado entrerriano. “Más allá de las causas que expliquen el resultado fiscal, siempre es saludable mantener los números ordenados, sin que ello implique reducir la calidad de las prestaciones que el Estado debe hacer. Esto último lo marco, porque suele escucharse que los problemas de la Argentina se solucionan de la noche a la mañana bajando el gasto público, cosa muy poco cierta”, subrayó el economista a Paralelo 32.

Cuentas ordenadas

Sobre la noción de ‘cuentas ordenadas’, que permanentemente destaca el oficialismo entrerriano, Coronel señala que es una noción “difusa”, aunque “suele estar directamente relacionada con menor déficit”. Y agrega: “No siempre es malo tener déficit, depende de las circunstancias, de su sostenibilidad y de cómo se financie. En este caso particular, es probable que el gobernador se apoye en los números que comenzaron a avizorarse a partir del 2020, año de inicio de la pandemia, dado que hubo superávit al igual que en 2021”.

Al responder sobre los números positivos, “una primera aproximación sugiere, al menos, dos cosas: la fuerte caída del salario real en 2021 y una ejecución de los gastos por debajo de lo que cabría esperar, lo que se traduce en un crecimiento de los ingresos por encima de las erogaciones”.

Contexto inflacionario

“Los contextos inflacionarios como los que vivimos en la Argentina, suelen ayudar a la reducción del déficit fiscal, puesto que generan un incremento nominal de los ingresos. Si al elaborar el presupuesto, se subestima la inflación y se proyecta por debajo de lo que luego ocurre, lo mismo pasa, fundamentalmente, con los ingresos. Entonces, partiendo de una determinada cuantía de gasto autorizado por el Poder Legislativo, se terminará por tener un crecimiento de los recursos más veloz que el de las erogaciones. Es decir, haciendo crecer los gastos por debajo de la inflación. Es una forma de ir ajustando las cuentas”, dijo.

Sub ejecución

 “No hay mucho secreto, basta con observar las Cuentas Generales del Ejercicio que publica la Provincia, así como los informes de ejecución mensuales, para tener una rápida noción de ello. Para el caso puntual de la inversión, se ha venido observando hace varios años sub ejecución, es decir, menor gasto al autorizado por la Ley de Presupuesto. En el caso de los gastos en personal, una caída en términos reales, considerablemente acentuada en 2020. Para este año no tengo aún hechos los cálculos. También, ha ayudado la renegociación de la deuda en moneda extranjera que efectuó la Provincia”, subrayó Coronel. “El ordenamiento de las cuentas públicas no es tarea sencilla, nada es magia. Hay que ser tajantes con esto, puesto que lleva mucho tiempo y el contexto macroeconómico de la Argentina, sinuoso y de estancamiento, no contribuye demasiado con la causa”, finalizó el economista.

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