El hermano de una ex carmelita reflexiona a diez años del allanamiento al convento
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Tras visitar con su hermana el set de filmación de la miniserie que recrea su historia de horror en un convento de clausura, habló con Paralelo32 dando su impresión sobre el trabajo próximo a terminarse.
Nogoyá.– El 25 de agosto de 2016, el país amanecía con la noticia del allanamiento al monasterio de Carmelitas Descalzas de Nogoyá. Diez años después de aquella mañana que sacudió a la comunidad nogoyaense y tuvo repercusión nacional, la historia está a punto de llegar a las pantallas de TNT y Flow en forma de serie televisiva. Francisco Albarenque Rausch, profesor de inglés residente en María Grande, hermano de Silvia Albarenque —una de las exmonjas que denunció el horror vivido puertas adentro del convento— se contactó con Paralelo32 para compartir su mirada sobre el estreno de "Cautiva" y sobre lo que significó para él y su hermana ser parte del proceso de producción.
"Hace diez años el país amanecía con la noticia del allanamiento al monasterio de Carmelitas Descalzas de Nogoyá. Y a medida que salían a la luz los detalles de los abusos de poder que allí tenían lugar, más de uno pensó, entre la sorpresa y el horror: 'esto da para una serie'. Diez años después, esa intuición se hizo realidad", reflexiona Francisco. La serie reconstruye los hechos ocurridos en el Carmelo de Nogoyá entre 2007 y 2016, período durante el cual tuvieron lugar los cautiverios de Silvia y Roxana a manos de la ex priora Isabel Toledo, quien fue condenada a tres años de prisión en 2019.
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Detrás de las cámaras
Invitados por los productores, Francisco y Silvia asistieron al rodaje de varias escenas. El 15 de octubre del año pasado llegaron al set instalado en un edificio del barrio porteño de Flores, donde el equipo de arte dirigido por Mariela Rípodas había recreado el Carmelo con un nivel de detalle que dejó a Francisco sin palabras. "El nivel de detalle con que ese lugar había sido ambientado para recrear el Carmelo era sorprendente", recuerda. Allí tuvieron la oportunidad de interactuar con las protagonistas Carolina Kopelioff y Lorena Vega, las directoras Jazmín Stuart y Paula Hernández y la vestuarista Laura Donari, "responsable de recrear con admirable precisión cada hábito de las monjas y cada prenda litúrgica de los sacerdotes".
Lo que más lo impactó fue la minuciosidad del proceso: una escena breve podía repetirse una y otra vez, con dos cámaras registrando simultáneamente los rostros de cada actriz mientras un equipo de una decena de personas seguía cada toma desde monitores en una sala contigua. Silvia tenía auriculares y Francisco podía verla mientras observaba una escena que, por su reacción, supo que era significativa. "Al ver todo eso, pensé en las muchas veces que estuve en el Carmelo de Nogoyá y vi a las carmelitas a través de las rejas del locutorio y de la capilla. Y me pregunté: ¿qué diferencia a Carolina y a Lorena de aquellas monjas? Al igual que en el set de filmación, en Nogoyá también veía mujeres que se visten con determinada ropa, que repiten líneas de memoria y que usan nombres diferentes a los que les dieron sus padres", reflexiona.
Ficción y verdad
Francisco es claro respecto del vínculo entre la serie y los hechos reales: "Cautiva es una ficción inspirada en un caso real. Toma como punto de partida un hecho y un personaje real, pero agrega, quita, fusiona y desdobla otros personajes". Y reconoce la dificultad de ubicarse como espectador ante una historia que vivió de cerca: "Con esta serie no me resulta fácil ubicarme en el lugar de espectador porque es una historia que viví de cerca. No sé si veré Cautiva, o cuándo".
Sin embargo, su posición es nítida: "Celebro que se haya hecho porque visibiliza algo que tiene que saberse. Frente a una injusticia que permaneció silenciada durante años, y a otras que tal vez aún siguen ocultas, Cautiva cuenta una verdad que debe ser proclamada desde las azoteas". Y concluye con una esperanza que trasciende la historia particular del convento nogoyaense: "Estoy convencido de que Cautiva será un aporte para que historias como esta no vuelvan a repetirse y para que ninguna comunidad religiosa sea un espacio ajeno al Estado de derecho".

