Los resultados de las legislativas del año pasado han generado aprensión dentro del oficialismo y cuando estas cosas ocurren y el peronismo vislumbra que se aleja del poder, los niveles de creatividad se agudizan y se piensa en todo. Un sector de la dirigencia peronista sostiene que con la Ley de Lemas se puede revertir la derrota que sufrió el peronismo el año pasado.

Por otra parte, si bien no hay hasta el momento información oficial, es un secreto a voces que en todo el país se van a adelantar las elecciones provinciales y Entre Ríos tiene pensado llevar adelante las PASO como fecha tentativa en el mes de abril del 2023. Esto tiene sus ventajas porque es difícil mantener una campaña electoral desde la oposición (provincial y nacional) durante un largo tiempo y siempre corre con ventajas el que maneja el aparato oficial. Se hace política sin demasiados esfuerzos manteniendo proyectos en marcha e inaugurando obras. Las nacionales se realizan en agosto y octubre de mismo año.

A los efectos de que nadie saque “los pies del plato” Bordet en las legislativas del 2017 propuso abrir los espacios para la participación, fue cuando el Frente Justicialista “Somos Entre Ríos” participó con la Lista 501 y 10 fórmulas, ganó las PASO la encabezada por Juan José Bahillo que era la que apoyaba el gobernador. De esta manera ninguna de las variantes del peronismo se podía presentar a las generales, aunque no todos votaron a la fórmula ganadora de las Primarias. Tal es así que la boleta de Cambiemos encabezada por Atilio Benedetti ganó la provincia con el 52 % de los sufragios contra 37% del Frente Justicialista Somos Entre Ríos encabezada por Bahillo. Además el PJ perdió un senador nacional. El intento del primer mandatario fue que nadie quede afuera.

Antecedentes

Ahora un sector de la dirigencia peronista está pensando como alternativa en la Ley de Lemas, que fue muy criticada en otras provincias como el caso de Santa Fe, donde estuvo vigente entre 1991 y 2004, después se derogó. Aún sigue siendo útil en Tucumán, y en territorio kirchnerista, porque en Santa Cruz les ha permitido seguir ganando elecciones.

Hubo algunos intentos de plantear este sistema, pero en otro contexto y sin la realidad política que actualmente vive nuestra provincia. Surgió desde la Nación cuando fue una propuesta de Sergio Masa – allá por abril del 2021– hacia el interior, el dirigente bonaerense y actual presidente de la Cámara de Diputados, en plena época de pandemia lo planteaba, pero el tema no prendió, tampoco en nuestra provincia. Además no se pudo llevar adelante la reforma política que había prometido Bordet. Ahora los tiempos electorales son otros y se acortan los espacios para discutir el tema de la reforma, frente a un panorama económico y social complicado.  Sería desprolijo forzar un debate en este marco.

En 2018, sectores del kirnerismo en nuestra provincia propusieron impulsar la Ley de Lemas e inclusive se les enrostra que fueron uno de los responsables, de hacer fracasar la reforma política que propuso Bordet en el primer mandato.

A no equivocarse, la decisión final la tiene Bordet, quien hasta el momento en temas electorales solamente sostuvo que el frente tiene varios candidatos que pueden aspirar a la gobernación, y todo se tiene que resolver en las PASO. Hay un sector de la dirigencia peronista que sostiene la postura de impulsar la norma en cuestión. Si bien nadie lo quiere hacer público, forma parte del debate interno según datos recabados por Paralelo 32. Esto inclusive ha llegado a oídos de la oposición, que no se ha manifestado al respecto, reconocieron algunos legisladores consultados.

Cómo funciona la Ley de Lemas

La ley de lemas permite a un partido resolver su interna en la elección general. En lugar de hacer una interna previa, los distintos candidatos de un mismo partido o alianza (lema) se presentan directamente a la elección general como sublemas. En el escrutinio, todo lo que juntó cada lista interna (sublema), se suma a la que obtuvo más votos dentro del lema (partido o alianza).

La norma en cuestión, también llamada doble voto simultáneo, es un sistema electoral. Su particularidad es que no solo se vota a un candidato o a una lista, sino que ese voto puede favorecer a otro candidato u otra lista, pero del mismo partido.

Luego de determinar cuál fue el lema más votado se presta atención a cuál fue el sublema vencedor internamente. Ese es, finalmente, quien se impone en el sufragio. En definitiva, es una suerte de elección interna y general en el mismo acto eleccionario, a pesar de las distorsiones que puede generar.

Forma de contar

Para graficar este sistema podemos intentar explicarlo con un ejemplo:

El Partido A participa con 6 sublemas a gobernador y vice. Llevado a cabo el acto electoral, el sublema  A1 obtiene 50.000 votos; el A2, 20.000 mil;  el A3,  10.000; el A4 5.000; el A5, 3.000; y el A6, 1.000 votos. El total este Partido o alianza colecto con todos los participantes 89.000 sufragios.

El Partido B presenta 3 Sublemas. El B1 sacó 60.000 votos; el B2, 15.000; y el B3, 4.000 Total, 79.000 sufragios.

Ganó el partido A con 89 mil sufragios y el que asume como gobernador sacó 50 mil votos, 10 mil votos menos que el sublema B1 que obtuvo 60 mil, pero como en el primer caso suma las otras colectoras, se impone, aunque sacando menos votos.

Cabe aclarar que en el sistema actual ganaría el B1 que les ganó a todos, porque sacó más sufragios.

Casos concretos

Un ejemplo emblemático es el de Santa Fe, en 1991 el radical Horacio Usandizaga fue el candidato a la gobernación más votado, pero Carlos Reutemann se quedó con el gobierno porque la suma de los sublemas justicialistas tenía más votos que los radicales. En 1995 volvió a ser Usandizaga el más votado, pero el justicialista Jorge Obeid se alzó con la gobernación por idéntico motivo. Y en 2003, el socialista Hermes Binner fue quien más sufragios reunió, pero Obeid fue gobernador gracias a la suma de los sublemas peronistas. Este último, derogó los lemas en 2004 y el peronismo perdió Santa Fe, dando paso a los gobiernos de Binner, Antonio Bonfatti y Miguel Lifschitz, (publicó páginapolítica).

Además como la cantidad de sublemas no tiene límites, en la vecina provincia había 15 o 20 por cada alianza, y el escrutinio el día del acto electoral, terminaba de madrugada debido al número de boletas que se debían contar.

Amenaza

Si bien Rogelio Frigerio como candidato a diputado nacional ganó por el 54 % contra el 31 % del peronista Enrique Cresto, quedan muchos dirigentes dentro del oficialismo con posibilidades de integrar la fórmula. Comenzando por el último de los mencionados, además Laura Stratta; José Laurito (ex intendente de C del Uruguay y ex senador provincial); el kircherista Martín Piaggio; Adan Bahl, es otro potencial candidato aunque se dice que quiere ir por el segundo mandato como intendente de Paraná; y seguramente aparecerán otros. Un sector de la dirigencia política sostiene que si ponen en vigencia la Ley de Lemas sumando a todos estos candidatos como colectoras del mismo frente, podrían revertir los resultados adversos del año pasado.

Por otra parte, las encuestas siguen favoreciendo el candidato porteño del PRO, liderando las preferencias electorales.

Otro tema importante pasa por los liderazgos locales, hay dirigentes que están muy arraigados en distintas ciudades, con un trabajo político de años, que se movieron muy poco durante las elecciones legislativas del año pasado. En estos distritos, instalar un candidato a intendente, diputado o senador departamental genera tendencias desde el punto de vista electoral y arrastran la fórmula a gobernación.

La experiencia indica que no tienen nada que ver las elecciones a cargos electivos donde se deciden al futuro de una ciudad o departamento, con las legislativas.

Históricamente los diputados y senadores nacionales pasan mucho tiempo en Buenos Aires, no recorren la provincia y solamente se limitan a atender las cuestiones políticas de su distrito, sin dar nombres podemos dar decenas de legisladores que durante los cuatro años de gestión nunca estuvieron, ni de paso por nuestras localidades.

Por supuesto que desde la oposición Juntos por el Cambio tendrá que hacer lo mismo, pero los peronistas sostienen que en este esquema saldrían beneficiados.

Todo depende de una decisión política, porque para aprobar la Ley de Lemas el Frente de Todos tiene mayoría en diputados y senadores, pero representa un costo político y nadie puede garantizar que Bordet pueda apoyar esta aventura. Aunque en política, nada es imposible. Finalmente, es habitual que se tiren globos de ensayo como ha ocurrido en otras oportunidades, porque tiempo para cambiar de opinión, siempre hay.

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