Victoria.- Antes de la pandemia los payamédicos visitaban constantemente el Hospital Salaberry y el Cúneo. Sin embargo, debido al aislamiento social y las medidas de higiene que hay que adoptar en estas circunstancias, los payamédicos debieron (como todos) adaptarse y continuar su labor de forma virtual.

Campañas

Las campañas han sido la principal ocupación de los payamédicos, ahora que no pueden realizar visitas presenciales. A este respecto, la referente responsable de payamédicos en Victoria, Mirian Sánchez, contó que han realizado campañas referentes al lavado de manos, actividades para realizar en casa, uso del barbijo, entre otras. Todo con una manera divertida, lúdica y con la fantasía que los caracteriza.

“También, tenemos un equipo encargado de las efemérides. Nuestra actividad ahora pasa por las redes sociales y por campañas que se puedan difundir en este contexto tan especial”, dijo Miriam.

Realizar creativas flores con cualquier objeto para la primavera, inventarse saludos para respetar la distancia, utilizar el “gestito de idea” (popularizado por el humorista Carlitos Balá) para medir el trecho con el interlocutor y un largo etcétera son algunas de las creativas formas que encontraron los payamédicos de Victoria para seguir con su accionar. Un ejemplo de esto fue la campaña #prolijomibarbijo donde aclaraban que el tapabocas debe tapar la nariz, boca y mentón, debe estar ajustado, y no debe entrar aire por arriba, ni abajo, ni al costado.

En la actualidad hay cinco payamédicos activos en la ciudad. Asimismo, se están realizando cursos en línea para aquellos que quieran iniciarse en esta actividad o seguir capacitándose.

En la actualidad

Por más que los medios cambiaron, el espíritu de los payamédicos sigue siendo el mismo. En este sentido, Sánchez explicó: “Los payamédicos lo que hacen es acompañar, agenciar a una persona institucionalizada o en situación de internación mediante técnicas teatrales, artísticas y lúdicas. Buscamos apoyar la recuperación de estas personas”.

Luego, señaló: “La necesidad y la importancia de esta técnica terapéutica es indiscutible. Ser payamédico no es un trabajo porque no nos paga, tampoco es un voluntariado porque no tenemos un reglamento. Ser payamédico tiene que ver con realizar una técnica terapéutica”.

Respecto a las actividades actuales, comentó: “Las personas mayores del Cúneo dicen que nos extrañan, y nosotros los extrañamos a ellos. Cuando tenemos que hacer un video nos vestimos en casa, nos filmamos solos y luego lo pasamos para que alguien lo edite, pero no es lo mismo que la presencialidad. Para nosotros es difícil porque los paya [por los payamédicos] vamos siempre de a dos y ahora tenemos que hacer videos solos”. Por último, expresó: “Soy payamédica porque entiendo que hay una manera amorosa y tierna de llegar al otro. Es importante conectarse con esa parte lúdica con el que la está pasando no tan bien. Me gusta ayudar conectándome con el niño interior del otro. Reírse o jugar hace que uno se conecte de otra manera”.

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