Naciones Unidas.- El líder de la organización humanitaria más grande del mundo está urgiendo a los gobiernos a empezar a pensar sobre cómo lidiar con el daño económico del coronavirus con algo como el Plan Marshall, usando por Estados Unidos para ayudar a los países a recuperarse de la Segunda Guerra Mundial.

Francesco Rocca, presidente de la Federación Internacional de Cruz Roja, que opera en 192 países, adviritó el Viernes sobre el peligro de disturbios sociales y hambrunas como resultados de la pandemia.

«Necesitamos planificar juntos con las instituciones una respuesta social antes que sea demasiado tarde”, dijo Rocca.

Rocca, durante una vídeoconferencia, dijo que la falta de cualquier fuente de ingreso para millones de personas debido al confinamiento es “una enorme preocupación para nosotros, tanto en países occidentales, como en países en prolongadas crisis”.

Sin un programa de recuperación económica, dijo, la gene abandonará sus comunidades “si sus únicas opciones son el hambre y la inanición”, las cuales aumentarán la migración.

Rocca, quien también encabeza la Cruz Roja Italiana, dijo que “esto debería ser una llamada de atención a la comunidad internacional”.

Ayuda Posguerra a Europa

El Plan Marshall fue una iniciativa estadounidense aprobada en 1948 para ayudar a Europa Occidental a recuperarse tras las derrota de la Alemania nazi. Estados Unidos trasladó a países europeos unos 12.000 millones para generar una recuperación económica, lo cual según algunos cálculos, será equivalente a unos 120.000 millones en 2020.

Rocca dijo creer que una iniciativa económica similar es una necesidad “en la que los gobiernos deberían pensar”.

Mencionó una serie de problemas mientras el mundo se enfrenta al coronavirus: el irrespeto de los confinamientos y distanciamiento social, pérdida de fuentes de ingresos, la falta de agua potable, falta de instalaciones sanitarias adecuadas y de fuentes de energía confiables en las casas, e insuficientes medios para comunicarse y obtener información confiable.

Rocca también se refirió a los retos para hacer llegar suministros médicos y equipos a países necesitados, y a forma como las sanciones políticas agregan barreras adicionales al flujo de ayuda humanitaria.

Rocca agregó que cada decisión de los líderes políticos debe ser “una decisión bien informada” tomada tras consultas con científicos, que deberían buscar lograr “el balance de la economía y los derechos humanos, para proteger la salud y la vida de las comunidades”.

Llamando a la unidad global, Rocca dijo que los equipos de la Cruz Roja están apoyando a las comunidades más vulnerables que han sido afectadas por la crisis.

Labor en Siria

Refiriéndose a Siria, dijo que los voluntarios de la Cruz Roja o Media Luna Roja Creciente, usan equipos de protección para llevar alimentos a las puertas de las casas y operan ambulancias durante las 24 horas.Antes de la pandemia, explicó, más de 6 millones de sirios estaban en peligro de inseguridad alimenticia, “y ahora, por la crisis económica, el número podrá aumentar a 9 o 10 millones”.

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