Muchas veces conocemos números y resultados de la actualidad de los diferentes deportistas, y no nos damos cuenta que detrás de cada uno de ellos hay una persona que, junto al apoyo de muchas otras, hizo un esfuerzo importante para llegar adonde está. Por eso seguimos aprovechando la cuarentena, para conocer la vida deportiva de muchos crespenses destacados fin de semana tras fin de semana.

Joel Gassmann en la actualidad es el máximo referente del automovilismo de Crespo y uno de los más importantes que tiene Entre Ríos, representándonos a nivel nacional. Disputa la máxima categoría del Turismo Nacional, donde viene de ser segundo en la 2ª fecha desarrollada en el Autódromo Parque La Pedrera de San Luis. Pero para llegar a estar entre los pilotos más reconocidos, fue haciendo un trabajo de hormiga, que comenzó en el karting zonal y fue traspasando fronteras hasta llegar a las máximas divisiones argentinas.

Con 27 años, amante del deporte y de la música, en especial el folclore, se considera un seguidor fiel del automovilismo. No solo incursionó en esta disciplina, sino que también llegó a hacer fútbol en Sarmiento y Unión, bochas, básquet (en estos dos representó a la provincia en diferentes selecciones), tenis y pádel.

Su sueño, como el de todo corredor de autos, siempre fue subirse a un TC. Gassmann lo hizo, como invitado en varias ocasiones, pero hace dos temporadas decidió bajarse del TC Pista (categoría telonera del TC), para pasar al Turismo Nacional. “No pienso volver al TC, creo que la última fecha que corrí en el TC Pista fue clave. Me paré frente al box y me di cuenta que era el lugar donde toda mi vida quise estar, pero que no lo estaba disfrutando; entonces decidí priorizar otras cosas de mi vida”, dijo en una charla distendida con Paralelo 32.

¿Cómo llevas el parate?

– Estoy ansioso y con muchas ganas de que esto pase, de poder mirar un partido de fútbol, poder mirar una carrera y subirme a un auto y poder competir. Trato de afrontar este momento de la mejor manera, y sabiendo que tenemos que cuidarnos entre todos para salir adelante.

¿La cuarentena te afecta? Por el momento que estabas pasando…

– Me agarra justo en un momento muy bueno en la parte deportiva, y pienso cómo iremos a volver. Pero de todas maneras confío mucho en el equipo y sé que va a entregarme una buena herramienta para el regreso de la competencia. Arranqué uno de los mejores años en lo deportivo, y cuando reiniciemos vamos a notar si nos afectó o no el parate.

Más que nunca se están utilizando los simuladores ¿vos tenes?

– Nunca usé simuladores, tuve durante años en casa pero no le di el uso que le debía haber dado. Nunca entendí ni supe cómo se maneja el tema del simulador. Para mí no es la realidad, y me cuesta muchísimo poder adaptarme. Igualmente reconozco que hoy sería de gran ayuda.

¿Cómo llegó la locura por el automovilismo?

– En unas vacaciones probé los kartings de alquiler, me gustó y ahí empezó la locura, por suerte tuve el apoyo de mi familia en todo momento. Más allá de eso, siempre fui un seguidor de las diferentes categorías de automovilismo del país.

¿Qué te dejó el paso por las bochas?

– Fue algo que me inculcó mi papá, porque siempre me decía que quería hacer un deporte donde pueda participar conmigo y en ese momento se armó una Escuela de Bochas en Unión, donde ahora están las instalaciones de gimnasia artística. Fue muy lindo porque pude compartirlo con mi viejo, tuvo un valor muy importante.

También supiste jugar al básquet…

– Fue otra etapa muy linda, donde pude jugar preselección de Paraná en Preinfantil, y luego cuando cambié de categoría pasé a la Selección APB. Eso fue en 2006, y ya estaba haciendo karting a la vez. En aquel momento ya tenía todo mi calendario ocupado con el automovilismo, salvo seis fines de semana que tenía libres, y justo cuando se jugaba el Campeonato Provincial de Básquet no tenía competencia de karting así que me coincidía todo a la perfección. Pero la semana antes del campeonato, me avisaron que se reprogramaba y fue cuando tuve que decidir entre un deporte u otro, y se generó el quiebre más grande porque desde ahí me aboqué solo al automovilismo.

¿Cuándo fue tu debut?

– Debuté en Costa del Paraná en 2004, en una carrera que se hizo en María Grande. La primera carrera no sabíamos qué hacíamos ahí, pero de a poco le fuimos agarrando la mano (entre risas). Creo que también ayudaron los resultados, porque por ejemplo en la primera carrera terminé tercero. Si no tenía buenos resultados, quizás hubiese sido un deporte más de los tantos que fui haciendo.

¿Te acordas de la primera carrera?

– Sí, me acuerdo de todo y me río mucho cada vez que me preguntan. Bajamos el karting de la camioneta y no teníamos ninguna herramienta (entre risas). Probamos previamente una sola vez en Santa Fe, en un circuito de asfalto un jueves durante todo el día. Cuando terminamos, Adolfo Montiel, quien fue el que me dio el empujón para iniciar, me dijo que ya estaba listo para correr. Me avisó que el sábado teníamos que estar en María Grande.

Subimos el karting a la camioneta y así como lo subimos, lo bajamos el sábado en la carrera. Cuando llegamos, pensamos que nos habíamos equivocado porque era un circuito de tierra y nosotros habíamos probado en asfalto. Encima llegamos a las 9.00 y todo arrancaba a las 15.00, estábamos antes que los organizadores.

¿Quién se encargaba de la parte mecánica?

– Adolfo Montiel. Él era fabricante de chasis en ese momento, y fue el que tomó la decisión de que estaba para correr. Creo que, en ocasiones normales, si hoy tendría que tomar la decisión por un hijo, quizás no lo haría correr; porque no me sentía preparado, no entendía, lo único que hacía era acelerar. Cuando vieron que en las curvas que había que acelerar, lo hacía; y donde había que frenar, respondía; me largaron. Adolfo nos puso un chico que nos ayudaba en la parte de mecánica, en realidad directamente hacía todo. A lo sumo lo ayudábamos a levantar el karting, pero yo no hacía nada porque tenía 11 años.

¿Cómo fue tu llegada a las categorías provinciales?

– En un momento comenzamos a correr Fórmula Renault en el equipo de Mariano Werner, durante todo un año. En la otra temporada nos pasamos a otro equipo y no estábamos pasando por un buen momento deportivo y yo no lo estaba disfrutando, entonces ahí decidí bajarme del Fórmula. Fue en ese momento donde quise probar un auto con techo.

Sinceramente no me acuerdo cómo, pero caímos en el Turismo Pista Entrerriano 1600, donde había 40 autos en ese momento. En 2009 corrimos tres carreras. Al siguiente año pasamos al Top Race Junior y seguíamos con el TPE 1600; fue una de las mejores temporadas porque pudimos ganar varias carreras.

¿Y tu salto a nivel nacional?

– Fue en 2010 y creo que todo lo que llegó después se fue dando en base a resultados. La primera fecha del Top Race nos tocó en Comodoro Rivadavia, nunca había viajado en avión y tenía que correr en un auto que nunca había probado; me terminaron excluyendo por un toque a Marcos Vázquez. Pero en la segunda fecha hicimos podio en Salta y ahí creímos que podíamos pelear. Después nos vamos al TC Pista Mouras, al año avanzamos al TC Mouras, donde estuve tres temporadas y llegamos al TC Pista, en 2015.

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