Del miércoles 16 de diciembre al domingo 10 de enero. Poco más de tres semanas. Esa será la duración, según lo anunciado hoy, del nuevo confinamiento en Alemania, que registra una fuertesegunda ola de coronavirus que dejó en las ultimas horas más de 20 mil nuevos positivos.

«Hay una necesidad urgente de tomar medidas», dijo la canciller Angela Merkel a los periodistas tras una reunión con los líderes de los 16 Estados federales del país. Según el acuerdo, sólo las tiendas esenciales como supermercados y farmacias, así como los bancos, permanecerán abiertos.

Asimismo la dirigente conservadora constató los «muy numerosos fallecimientos» debido a la pandemia y el «crecimiento exponencial» de las infecciones. «Estamos obligados a actuar, y actuamos ahora», aseguró. La idea es » aplicar en todo el país el principio de ‘nos quedamos en casa'».

Fuera de eso, cerrarán todos los locales. Al igual que las escuelas y las guarderías aunque se tendrán en cuenta excepciones y habrá una atención de emergencia. El comercio minorista deberá cerrar sus puertas con excepción de los negocios y mercados de alimentos, los servicios de recogida y entrega de comidas, las farmacias, las tiendas de suministros médicos, las gasolineras, los talleres de reparación de automóviles y bicicletas, los bancos y las cajas de ahorros. Además se pedirá a los empleadores que suspendan sus actividades o que los empleados trabajen desde sus casas y se prohibirá la venta de fuegos artificiales antes de la víspera de Año Nuevo.

Durante este período se permitirán reuniones de hasta un máximo de cinco personas pertenecientes a no más de dos núcleos familiares. Sólo entre el 24 y 26 de diciembre se ampliará el número de asistentes hasta cuatro personas adicionales a la familia receptora, más los menores de hasta 14 años de una misma familia. También se aplicará una prohibición nacional de traslados.

«Las medidas menos severas de confinamiento tuvieron impacto pero no el suficiente», dijo el ministro presidente de Baviera, Markus Soeder. «La situación está fuera de control», agregó. Ante este escenario, el gobierno afirmó que aumentará la ayuda financiera destinada a las empresas para compensar las pérdidas originadas por las restricciones.

Alemania ya estuvo en un confinamiento parcial durante seis semanas, con bares y restaurantes cerrados, mientras que las tiendas y las escuelas habían permanecido abiertas. Sin embargo las cifras de los últimos días, que rompieron los records registrados en la primera ola, llevaron a las autoridades a tomar medidas más severas, ante la preocupación que generan las celebraciones de fin de año.

El número de nuevas infecciones diarias rozó las 30.000 el viernes y el sábado, muy por encima del promedio diario de la primera ola, que el país controló mejor que muchos europeos. El récord de muertos en un día se batió el jueves, con 598.

Hasta el momento en total el número de casos confirmados en Alemania llegó a 1.320.716, según los datos del Instituto Robert Koch para enfermedades infecciosas. Las muertes ya son 21.787.

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