La pandemia de covid-19 marca un duro momento para la actividad industrial argentina y entrerriana, pero también es una prueba desafiante para fortalecer el entramado industrial y lograr su despegue.

Entre Ríos tiene una fuerte inserción en la agroindustria y la transformación de recursos naturales. También está diversificándose con las tecnologías de información y comunicación, software, producción farmacéutica y emprendimientos biotecnológicos que abren nuevos rumbos al perfil industrial entrerriano. En medio de la coyuntura crítica por la pandemia y la cuarentena, hay datos para seguir apostando al optimismo.

Sector industrial de Entre Ríos

Estudios de la entidad madre de la actividad industrial, la Unión Industrial de Entre Ríos, indican puntos de fortaleza:

  • El sector industrial representa el 17% del Producto Bruto Geográfico;
  • Todas las ramas industriales representan en torno a 30 mil puestos de trabajos directo, en cerca de 2 mil establecimientos industriales;
  • Representa cerca de 90 mil puestos de trabajo indirectos a través de los encadenamientos que representa el sector manufacturero
  • Las principales actividades industriales, según el empleo privado registrado, son el procesamiento de carne (principalmente aviar), aserraderos de madera, productos de fruta, molienda, productos farmacéuticos, entre otros.

Entre las diversas actividades económicas, el sector industrial se caracteriza por su alto nivel de valor agregado, la generación de puestos de trabajo estables y de calidad, con remuneraciones mayores al promedio, destaca el economista Gabriel Weidmann, del Área de Monitoreo Industrial de la UIER.

Parques y Áreas Industriales

Considerando a los Parques y Áreas Industriales (PyAI) como herramientas fundamentales para el fomento de la competitividad de las industrias, UIER realizó un relevamiento que evidencia su situación actual, infraestructura, ventajas comparativas y estratégicas. Como resultados del estudio se destacan los siguientes lineamientos:

  • Entre Ríos es la tercera provincia con mayor cantidad de hectáreas en Parques Industriales a nivel nacional;

 

  • Hay 7 parques industriales, la mayoría ubicados en los principales centros urbanos;

 

  • El 22% de los establecimientos industriales están ubicados en PyAI, y concentran el 31% del empleo industrial;

 

  • Las principales actividades desarrolladas son las alimentaria, foresto-industrial y metalmecánica. También, hay actividades específicas con mayor importancia relativa en los PyAI que fuera de estos, como la química y la fabricación de productos minerales no metálicos;

 

  • La mayoría de los PyAI son de gestión pública;

 

  • La principal carencia detectada ha sido la falta de un ente administrador y de los reglamentos correspondientes;

 

  • Se ha realizado en general apertura de calles internas, en gran medida afirmadas;

 

  • Cuentan con los principales servicios básicos (red de agua, gas natural y energía eléctrica), pero en un gran porcentaje no se ha avanzado en la construcción de plantas para el tratamiento de efluentes;

 

  • En infraestructura y servicios complementarios, en los PyAI se destacan la presencia de “tanque de agua”, “alcantarillado y desagüe pluvial” y “cerco perimetral”.

 

  • El Registro Nacional de Parques Industriales muestra que han concluido su inscripción 2 parques y 3 áreas de la provincia, en tanto, 14 se encuentran en proceso de registración.

Coyuntura compleja

En el último informe de UIER presentado a comienzos de julio pasado se mostró una panorámica general variada de la industria entrerriana. Sectores alimenticios esenciales en cuarentena como el bovino, porcino, arrocero, citrícola, lácteo y molienda, tuvieron buen ritmo de producción y demanda. En cambio, la producción de biodiesel, metalúrgicas, fundición de metal y minerales no metálicos, mostraron una situación complicada en costos y bajas ventas. Entre ambos extremos hubo sectores con reactivaciones desparejas, como fabricación de aberturas; fábricas de acoplados y vehículos y fabricación de muebles. Algunas empresas mejoraron, otras sufren graves caídas; en su conjunto esos sectores no lograr recuperarse totalmente.

El mejor paisaje fabril se pinta para sectores como medicamentos y software, grandes vencedores en la etapa excepcional que se está viviendo por la crisis sanitaria y por el aislamiento social.

Las últimas consultas de UIER a sus asociados marcan en agosto una reactivación de sectores no esenciales afectados por la pandemia. Incluso, algunos han podido igualar ventas del año pasado. Hay reactivación, pero también sectores bastante afectados. No se deja de sufrir la incertidumbre general del contexto nacional y mundial.

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