La expansión del coronavirus fuera de China está presentando desafíos que los gobiernos y los científicos no enfrentaban desde hace décadas: un misterioso organismo que se propaga silenciosamente sin que haya aún un indicio sólido de cómo se propaga y su tiempo de incubación.

Sumado a que la Organización Mundial de la Salud (OMS) elevó el riesgo de expansión global del coronavirus de «alto» a «muy alto», este martes se confirmó el primer caso de Coronavirus en la Argentina.

El riesgo principal es que se trata de un virus nuevo y el cuerpo humano no tiene defensas para atacarlo.

Antes de su presencia en Corea del Sur, Irán e Italia, los mayores focos fuera de China, las autoridades de salud en todo el mundo ya coincidían en las recomendaciones para que el público pueda protegerse apropiadamente de una infección.

¿Cómo ataca el virus?

Muchos de los pacientes tratados en Wuhan, China, donde apareció la enfermedad, presentaron síntomas de neumonía, de modo que a este virus se le está llamando también “Neumonía de Wuhan”.

En un cuadro de neumonía, los pulmones se inflaman y se llenan de agua, lo que dificulta la respiración y el flujo de oxígeno hacia el cerebro y los órganos.

Sin embargo, no todos los afectados contraen una neumonía.

Los pacientes pueden desarrollar fiebre, problemas para respirar, dolores de cabeza y musculares, tos seca, y síntomas de resfriado.

¿Cómo se transmite?

Se sabe que se transmite de persona a persona de una forma relativamente baja y que tiene un período de incubación de 2 a 10 días. Su mortalidad es baja, de un poco más de un 2% de las personas infectadas.

También se contrae por el aire al toser o estornudar, por tocarse la nariz, la boca o los ojos después de haber estado en contacto con superficies contaminadas.

¿Qué hacer para prevenirlo?

Las medidas principales que están recomendando las autoridades de salud son:

  • Lavarse las manos frecuentemente con un gel antiséptico, o con agua y jabón. El virus puede transmitirse al tocar superficies contaminadas o a enfermos, por lo que esta acción reduce los riesgos.
  • Limpiar regularmente determinadas superficies, como los escritorios en lugares de trabajo o en la cocina.
  • Asegurarse de que la información sobre el COVID-19 procede de fuentes fiables, como las agencias nacionales de salud pública, profesionales médicos, o la propia OMS. Saber, por ejemplo, que la enfermedad suele comenzar con fiebre o tos seca, no con molestias nasales.
  • Evitar los desplazamientos si se tiene fiebre o tos. Si te sentís mal durante un vuelo, informar inmediatamente a la tripulación, y una vez en el domicilio, contactar con profesionales sanitarios, contándoles dónde se ha estado.
  • Toser o estornudar sobre la manga del brazo (no sobre la mano) o usar un pañuelo que deberá ser inmediatamente tirado a la basura, para después lavarse las manos.
  • Si se tienen más de 60 años o problemas de salud tales como una enfermedad cardiovascular, respiratoria o diabetes, hay mayor riesgo de caer gravemente enfermo ante un hipotético contagio, por lo que deben tomarse precauciones extra, evitando zonas concurridas o lugares donde podría haber contacto con potenciales enfermos.
  • En caso de sentirse mal, quedarse en casa y llamar a un médico o un profesional sanitario, que debería preguntar los síntomas, dónde se ha estado y con quién se ha tenido contacto.
  • En caso de caer enfermo, quedarse en casa, separarse del resto de la familia, incluso al comer y dormir, y utilizar diferentes cubiertos y platos.
  • Llamar al médico si se nota falta de aliento.
  • En caso de vivir en una comunidad afectada, es comprensible sentir ansiedad. Buscar la manera en la que se puede ayudar en ella, y a la vez informarse de cómo garantizar la seguridad en lugares de trabajo, escuelas o lugares de culto.

¿Son útiles las mascarillas?

La epidemia de coronavirus ha desatado también una demanda global por las mascarillas, especialmente en Asia, donde las existencias se agotan constantemente y las fábricas no dan abasto.

En algunas partes de Asia, el uso de mascarillas es común cuando la gente está enferma o para contrarrestar la contaminación urbana.

Ahora, sin embargo, también se cuestiona el uso de mascarillas si uno se encuentra bien. Algunos expertos afirman que la manipulación incorrecta de las mascarillas podría incluso aumentar el riesgo de infección.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) y el Centro para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos (CDC) no mencionan el uso de mascarillas como medida preventiva contra el virus, pero en sus páginas web tampoco desaconsejan específicamente su uso.

Otros expertos han dicho que las mascarillas quirúrgicas desechables podrían no ajustarse lo necesario a la cara para prevenir una infección, y otros señalan que una manipulación incorrecta, como tocar la parte delantera, podría aumentar la probabilidad de propagación.

Lo más indicado parece que deben usarse cuando la persona se encuentra en multitudes o al usar el transporte público.

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