Si bien hace algunas décadas se asociaba la Inteligencia Artificial con una visión futurista en la que el hombre se encontraría rodeado de robots y androides, hoy en día, la mayoría de las personas emplea este término para referirse a herramientas de uso cotidiano. No obstante, es preciso aclarar que esta expresión no refiere a la creación de dispositivos con inteligencia similar a la humana, sino que alude, más bien, a un aprendizaje automatizado o machine learning. A continuación, presentamos un listado con algunos ejemplos en los que se aplica este tipo de tecnología:

Respuestas automáticas

Una forma rápida y económica de atender las dudas de un cliente sobre las prestaciones de un producto o servicio, consiste en la utilización de las respuestas automáticas. Para ello, es posible instalar un chatbot que se encargue de interactuar con los usuarios para responder a sus dudas más frecuentes. Se calcula que el mismo es capaz de resolver alrededor de un 50% de las tareas que podría realizar un ser humano. Es decir, este sistema puede brindar respuestas rápidas a cualquier usuario, con la misma calidez y amabilidad de una persona.

Conducción de automóviles

Los vehículos autónomos cuentan con numerosos sensores capaces de recolectar información constantemente y procesarla a través de computadoras que se encuentran a bordo. A través de este sistema, el automóvil “aprende” a resolver determinadas situaciones y a tomar decisiones cuando se hace cargo del volante.

Recomendación de música y películas

En la actualidad, existen algunos algoritmos que permiten saber casi con certeza cuáles son nuestros gustos e intereses; ejemplos perfectos de ello son Spotify y Netflix. En el primer caso, al disponer de hábitos de escucha de miles y miles de usuarios, la plataforma adquiere la capacidad de encontrar patrones de gusto que van más allá del país o del género. Por su parte, Netflix trabaja con las afinidades de cada persona en cuanto a series y películas para ofrecer sugerencias personalizadas.

Organización de fotos

Herramientas como Dropbox o Google Fotos nos sirven para ordenar de alguna manera la gran cantidad de imágenes que tomamos con nuestros celulares y cámaras digitales. Al tener la posibilidad de tomar un infinito número de fotos, muchas veces nos encontramos con un archivo inabarcable que es preciso organizar. Lo que se necesita para ello es pasar de los píxeles a una descripción de lo que tiene la imagen; de esta manera, podremos poner una palabra clave como “gatos” o “cumpleaños” y el programa nos mostrará ese tipo de fotos.

Detección del cáncer

Conocer mejor una enfermedad como el cáncer, puede ser el camino para encontrar su cura definitiva. En este sentido, el procesamiento cognitivo de datos resulta una herramienta sumamente útil para los médicos, ya que puede leer y entender en poco tiempo numerosa cantidad de datos de análisis y estudios científicos. Un ejemplo de ello es Watson, de IBM, que cuenta con una división de salud que ayuda a profesionales de varias instituciones a detectar patrones y además, ofrece sugerencias de tratamientos de acuerdo a cada paciente.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here