Cleo, la mirada de una niña de 7 años sobre la infancia: juegos, sueños y las cosas que hacen feliz
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En el mes de las infancias, Cleo Nichea pasó por “La Hora Dorada”, el programa que conduce Mariana Rupp por Flop!TV de Paralelo 32. Con apenas siete años, habló de su primer grado, el ballet, sus amigas, los juegos, su familia y hasta imaginó qué cambiaría de su escuela. Una charla espontánea que dejó una mirada tan sencilla como profunda sobre la infancia.
Hay entrevistas que buscan respuestas y otras que simplemente permiten escuchar. La charla con Cleo Nichea, una niña crespense de siete años, tuvo un poco de ambas cosas.
En el marco del mes de las infancias, Cleo fue invitada a La Hora Dorada, el programa que conduce Mariana Rupp los martes de 17:00 a 19:00 por el stream de Flop!TV en la web de Paralelo 32. Sin guion rígido y con la espontaneidad propia de su edad, habló sobre su vida cotidiana, sus gustos, su familia, sus amigas, la escuela y aquello que imagina cuando piensa en tener un superpoder.
Y entre respuestas divertidas, ocurrencias y recuerdos, también dejó algunas pequeñas reflexiones que invitan a los adultos a volver por un rato a ese mundo en el que todo puede convertirse en un juego.
Primer grado y el desafío de levantarse temprano
Cleo tiene siete años y cursa primer grado. Una de las primeras cuestiones que apareció en la conversación fue el cambio que significó dejar el jardín para comenzar la escuela primaria.
La respuesta fue contundente: no tenía demasiadas ganas.
El motivo también fue sencillo: ahora tiene que levantarse temprano.
Pero la escuela no es solamente levantarse temprano. Cleo también contó cómo está viviendo esta nueva etapa y habló de sus cuadernos, las distintas materias y aquello que le gustaría incorporar.
Entre sus ideas apareció una propuesta concreta: un pizarrón más grande, porque considera que el que tiene actualmente no alcanza para todo lo que necesita escribir la docente. También sumaría más mesas al aula y mostró curiosidad por una materia que todavía no tiene: Historia. “Me gustaría saber cómo es historia”, explicó.
Ballet, escenario y una canción inspirada en Aladín
Además de asistir a la escuela, Cleo practica ballet, una actividad que disfruta aunque tiene un pequeño inconveniente: mantener el cuerpo completamente derecho durante las clases puede terminar provocándole algunos dolores.
Actualmente participa de un grupo en el que prepara una presentación para subir al escenario. La coreografía está inspirada en una canción con un estilo similar al de Aladín y Cleo ya imagina cómo será el momento de la presentación.
Todavía espera contar con parte de su vestuario, entre ellos las zapatillas de ballet, pero ya tiene claro que cuando llegue el momento del escenario la experiencia será especial.
Una familia que se agrandó con la llegada del abuelo
La conversación también pasó por la familia. Cleo contó que actualmente su abuelo, al que llaman Cucho, está en casa acompañado por sus dos perritas, India y Nara.
Su papá trabaja y durante la semana se encuentra de viaje, aunque está presente los fines de semana. La relación con su hermana también ocupa un lugar especial en su vida. De hecho, cuando Cleo está triste, uno de los lugares donde busca refugio es justamente junto a ella. “Siempre voy con mi hermana”, contó.
A veces no hace falta hablar. Simplemente sentarse juntas alcanza para sentirse mejor. También mencionó otro recurso: quedarse en su cama acompañada por un peluche.
Cosquillas, caras serias y las cosas que hacen reír
Cuando Mariana le preguntó qué cosas la hacen reír, Cleo no dudó. Las caras serias son una de ellas. También las cosquillas, aunque en este caso con una aclaración: le hacen reír, pero no necesariamente le gustan.
La relación con su hermana aparece nuevamente en esta parte de la charla, ya que contó que en algunas ocasiones terminan haciéndose cosquillas cuando juegan o se enojan. Esas pequeñas situaciones cotidianas, que para un adulto pueden parecer insignificantes, son parte de ese universo infantil donde una cara, un juego o una ocurrencia pueden convertirse en un momento inolvidable.
Un pony, perritos y un squishy: sus juguetes favoritos
Cleo eligió tres juguetes entre sus favoritos. Uno es un pony, especialmente los que tienen alas. También le gustan los perritos que funcionan, caminan y ladran. Y el tercero es un squishy, esos juguetes blandos que pueden apretarse con las manos y que suelen asociarse con una sensación de relajación.
Cleo incluso contó que probó utilizarlo cuando estaba nerviosa.
Una amiga, una soga y muchos juegos
Aunque aseguró que no tiene muchas amigas, mencionó especialmente a Yara Vigail, con quien comparte juegos en la escuela. Una de las actividades que más disfrutan es saltar la soga. Cleo explicó que realizan diferentes formas de salto y que incluso puede hacerlo corriendo.
Una escena sencilla, pero que también muestra una parte de la infancia que muchas veces queda escondida detrás de las pantallas: jugar con otros, moverse y compartir un momento sin necesidad de otra tecnología que una soga y las ganas de divertirse.
Si tuviera un superpoder, elegiría fuego y agua
La imaginación apareció cuando llegó una de las preguntas clásicas de cualquier infancia: ¿qué superpoder tendrías?
Cleo eligió dos. Primero habló del fuego, que utilizaría para enfrentar a los villanos. Pero rápidamente incorporó un segundo poder: el agua. ¿Para qué? Para apagar incendios.
Así nació una especie de “Super Cleo” capaz de encender fuego y, al mismo tiempo, apagarlo cuando fuera necesario. También imaginó utilizar ese poder para regar plantas o campos cuando haga demasiado calor y no llueva.
Su escondite favorito está debajo del escritorio
Como buena niña, Cleo también tiene un lugar elegido para esconderse. Es debajo del escritorio. Aunque existe una dificultad: el suyo tiene algunas telarañas, por lo que prefiere utilizar el escritorio de su hermana, donde tiene más espacio.
La conversación terminó convirtiendo ese pequeño rincón de la casa en una suerte de escondite secreto. Porque en la infancia, un escritorio puede ser mucho más que un lugar para hacer la tarea: también puede convertirse en una guarida.
¿Qué helado inventaría Cleo?
La pregunta sobre los gustos también tuvo su momento gastronómico. Entre sus sabores preferidos mencionó menta con chocolate y limón. Pero cuando tuvo que imaginar un helado que todavía no existe, apareció una combinación diferente: frutilla con limón.
Una propuesta que, según su propia imaginación, todavía no está entre los sabores habituales.
¿Qué cambiaría de su escuela?
Cleo también tuvo la oportunidad de pensar qué modificaría de su escuela. Su primera respuesta estuvo relacionada con algo muy concreto: haría más grande el pizarrón. Después sumaría más mesas para el aula. Y cuando apareció la posibilidad de incorporar una nueva materia, eligió Historia. No fue una respuesta casual. Explicó que siempre le pregunta a su hermana sobre esa materia y que le gustaría conocerla.
Una tarde especial como regalo
Antes de despedirse, Cleo recibió además un regalo enviado por Joana Gareis: una invitación para disfrutar una tarde de belleza en un centro de estética. La propuesta incluye peinado, cuidados del cabello y del rostro y una experiencia pensada especialmente para ella.
Y así terminó una charla que comenzó hablando de la escuela, el ballet y los juegos, pero que terminó recordando algo mucho más importante: que escuchar a los chicos también es una manera de entender qué necesitan, qué sueñan y qué cosas hacen que su mundo sea un poco más feliz.

