Por Nadia Burgos (candidata a diputada nacional por el MST Nueva Izquierda)

Con el reciente pago al FMI por 345 millones de dólares de las reservas se consolida una estafa total al pueblo argentino. Como denunciamos desde la izquierda, esta deuda contraída por Macri es ilegal. El FDT reconoce que fue fugada por los sectores más concentrados y no utilizada para las necesidades del pueblo, sin embargo insiste con pagarla. Los acuerdos de reestructuración que Guzmán se apresura a cerrar con el FMI y otros acreedores convalidan esta deuda nuevamente a espaldas y a costa del pueblo trabajador.

La situación se vuelve más alarmante cuando vemos que los próximos vencimientos de deuda se pagarán, según las declaraciones de Cristina Fernández, con los Derechos Especiales de Giro (DEG) es decir con más deuda. Concretamente con los más de 35.200 millones de pesos pagados ayer, se podría financiar un plan de obras públicas para construir hospitales, escuelas y viviendas populares, con gran efecto multiplicador del empleo. Mientras tanto los discursos electorales se entrecruzan y vemos a Frigerio de Juntos por el Cambio decir: “Necesitamos mostrarles a los jóvenes que hay futuro en Entre Ríos” y les candidates de FDT le replican que Cambiemos “desfinanció las políticas para jóvenes”. Jóvenes de todas las provincias sabemos que la responsabilidad de nuestro presente de desempleo, contratos basura, altísimos alquileres, crisis ambiental, es decir de profundización de la precarización de la vida, es resultado de las políticas de ajuste sobre la clase trabajadora que se aplicaba cuando Frigerio era ministro y que se aplica hoy para pagar a los acreedores externos. Cada pago al FMI sale del ajuste a nuestros derechos. Solo para poner un ejemplo: con el pago efectuado en el día de ayer se podrían construir 12 hospitales nuevos como los anunciados en 2020 y generar así unos 1.000 puestos de trabajo y 6.500 viviendas populares, que generan 32.500 empleos más.

Y si contamos los pagos a realizar a partir de ahora hasta que finales del 2021, que suman aproximadamente un total de U$S 6.300 millones, podríamos construir 180.000 viviendas, y con el total de la deuda fraudulenta (unos U$S 45.000 millones) se podrían construir cerca de 2 millones de viviendas, es decir palear la mitad del déficit habitacional de nuestro país.

Frente a esta realidad volvemos a plantar posición: entre pagar una estafa, que el propio gobierno del Frente de Todos reconoce como tal y construir 2 millones de viviendas populares, los candidatos del MST en la PASO del FIT Unidad no tenemos ninguna duda: hay que romper con el FMI y el Club de Paris y desconocer la estafa de la deuda externa que nos pretenden hacer pagar con el sacrificio y la pobreza de nuestro pueblo. Hoy más que nunca, la deuda es con la juventud.

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