Después de las Elecciones Primarias, Abiertas, Simultaneas y Obligatorias que dirimió la interna del peronismo y de Cambiemos en la provincia de Entre Ríos; donde además la fórmula al gobierno provincial del Frente Justicialista Creer Entre Ríos se impuso con el 55,14 por ciento sobre el 36,86 por ciento del Frente Cambiemos; el Gobernador Gustavo Bordet amaga con meterse en la negociación nacional y pide que se replique el acuerdo de unidad que alcanzó con el kirchnerismo y el massismo en la provincia.

No oculta que prefiere a Roberto Lavagna, pero confirma que estaría dispuesto a apoyar una boleta encabezada por la ex Presidenta. “Si el fruto del consenso es Cristina, estaremos con ella”, admitió este martes, aunque muy rápidamente se encargó de aclarar que “más allá de los nombres, lo importante es definir hacia dónde vamos”.

Bordet se identifica con el ex ministro pero marca una diferencia clave: cree que Alternativa Federal y Unidad Ciudadana deben confluir en un gran frente opositor para vencer a Mauricio Macri. “El tema a resolver es quién lo sintetiza, hay que discutir quién encarna la conducción”, explica.

Piensa que lo mejor sería elegir un candidato de “consenso”, aunque no queda claro cómo podría resolverse eso a nivel nacional. Bordet reconoce que, en última instancia, los principales referentes deberán ir a las PASO si no logran “ponerse de acuerdo” para designar a uno, informó el sitio La Política On Line.

La postura de Bordet comenzó a cambiar desde que se reunió en privado con Cristina. Fue la primera charla extensa que tuvieron en su vida, en la que el gobernador pudo ver un “gesto” de la senadora para evitar la ruptura del peronismo entrerriano. El mismo gesto que -aclara- tuvo Sergio Massa en la provincia.

El acuerdo de unidad fue muy complejo de alcanzar. “Parecía imposible, nadie pensó que íbamos a terminar en un frente único. La negociación fue durísima y hubo que ceder espacios”, afirman cerca del gobernador y subrayan que lo que destrabó la negociación fue la voluntad de Bordet, Massa y Cristina.

“Si este modelo nos funcionó, hay que probarlo”, propone y menciona la experiencia sanjuanina, donde se dio un escenario similar, aunque cree que en la política ninguna fórmula es “infalible”. También lanza un centro al socialista Miguel Lifschitz al describir que comparten su visión sobre el país, mientras pide ampliar el espacio a otros sectores por afuera del PJ.

De excelente relación con el ministro Rogelio Frigerio y señalado como uno de los gobernadores “amigos” de la Casa Rosada, Bordet comenzó a marcar una cruda distancia con el gobierno. En su entorno ya hablan del “fracaso” de Macri y creen que “es tarde” para cualquier medida que pueda tomar la Rosada para ratificar el rumbo económico, por lo que -anticipan- el mini plan Primavera tampoco tendrá un alcance significativo.

Lo cierto es que, según los números que manejaban en la provincia en las semanas previas a la elección, Macri seguía primero pero con Cristina comiéndole los talones en alrededor de 34 puntos, mientras Lavagna ocupaba un tercer puesto “cómodo”. “El voto entrerriano mutó, hay que volver a medir”, dicen desde la provincia y creen que Macri está en caída. “Nosotros le dimos institucionalidad al Gobierno, pero no co-gobernamos”, se despega Bordet.

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