Bahillo: “Los indicadores económicos empezaron a mejorar en julio”

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La provincia de Entre Ríos termina en materia económica con altibajos e incertidumbre sobre el año próximo. Por un lado, la pandemia de coronavirus no afectó en gran medida a las actividades esenciales. Sectores como el agropecuario y agroindustrial o los laboratorios y el software tuvieron un buen desempeño. Para muchos, la emergencia sanitaria casi no se notó y otros prosperaron. Pero actividades como el turismo, los servicios no esenciales y los espectáculos artísticos y culturales sufrieron un golpe demoledor.

El ministro de Producción, Turismo y Desarrollo Económico, Juan José Bahillo, tuvo sobre sus espaldas, transitar la provincia, tanto en forma virtual como en forma presencial, para escuchar reclamos y quejas y llevar algunas soluciones. Es un funcionario clave en el gabinete, porque tiene directa conexión con el empresariado entrerriano, ámbito que conoce porque su familia integra las filas del sector desde hace mucho tiempo. Y desde su cartera debe mantener el frágil equilibrio entre el Estado y las demandas e intereses de las empresas, especialmente las pymes, columna vertebral de la economía entrerriana. En diálogo con Paralelo 32, el funcionario se refirió a la actual coyuntura.

Balance favorable

– ¿Cómo termina el año la producción entrerriana en medio de la pandemia?

— Bien, termina muy bien; reconociendo que hay sectores como el turístico, transporte de pasajeros y algunos servicios, recién están empezando a trabajar, algunos de manera incipiente. Estuvieron muchos meses parados, por lo cual la situación es muy desfavorable. Pero toda la cadena agroalimentaria, agroindustrial y el sector ligado a las exportaciones, están en niveles similares a febrero, antes del aislamiento. Inclusive, cuando hacemos la comparación interanual, están en niveles de actividad superior. Aún con esta disparidad de realidades, entendiendo que es un año complejo y difícil, sobre todo, porque la pandemia quitó un horizonte de previsibilidad. No sabíamos cuánto iba a durar, cómo iba a ser la salida. Todavía estamos con la pandemia, no nos olvidemos de eso. Pero el tema de la vacuna a mediano plazo –porque no hay que ser facilistas tampoco – otorga un horizonte de previsibilidad. Y eso en términos de actividad económica es determinante. Porque si no hay previsibilidad no hay toma de decisiones para la inversión, para el consumo, hay inmovilidad en la economía y eso atenta fuertemente contra el nivel de actividad.

– ¿Planifican cuántos meses más de esta incertidumbre, a la hora de ver qué va a ir ocurriendo?

— Nosotros vamos evaluando de manera permanente. Tenemos un tablero de seguimiento y control; hicimos un convenio con la Unión Industrial de Entre Ríos y con la UNER, donde vemos los principales indicadores de la economía entrerriana…

– ¿Cómo van funcionando estos indicadores?

— Empezaron un punto de inflexión en julio, empezaron a mejorar contra el mes anterior y cuando hacemos la comparación interanual estamos levemente superior que el año pasado. Pero no quiero subestimar la problemática de algunos sectores. Nosotros entendemos que saldremos en la medida que se afiance el proceso de vacunación a nivel nacional. Y a nivel regional también, porque los altibajos de la economía no son patrimonio exclusivo de nuestro país en la pandemia, sino que es de la región y del mundo. De hecho, cuando la pandemia surgió en China, algunos negocios muy importantes con nuestro país se vieron interrumpidos, demorados. Eso afectó, después se recuperaron, fueron saliendo medianamente dando previsibilidad en el tema de la pandemia. Esperamos que en los primeros meses de 2021 haya un alto nivel de vacunación. Indudablemente, todavía tenemos algún grado de incertidumbre. Hay que ser francos, la pandemia es una experiencia nueva, nunca hemos pasado por esto. Nos obliga a ir monitoreando, controlando, planificando. Si las expectativas se cumplen con la realidad, mejor, y si no, tomaremos las decisiones para ir ajustando.

Turismo con esperanza

– El sector turístico ha empezado en los últimos días. ¿Hay una evaluación de su reapertura?

— La primera evaluación es positiva, pero llevamos un fin de semana largo (por el fin de semana del 5 al 8 de diciembre, N. de R.) en lo que va de la temporada, y tuvieron ocho meses cerrado. Junto con el transporte interurbano de pasajeros, es el sector que más sufrió la crisis. Nos permite ser cautamente optimista porque los productos que tiene Entre Ríos son productos para esta realidad pandémica, con distanciamiento social, fuerte convivencia con la naturaleza, playas, termas, gastronomía. Con protocolos, mucho cuidado y mucha capacitación. No vamos a tener espectáculos masivos, pero tampoco los habrá en ningún lugar del país, ni del mundo. No es una desventaja competitiva en ese sentido. Y la proximidad al centro emisor de turistas más grande del país, como es Capital Federal y el conurbano, también nos hace cautamente optimistas.

– ¿El diálogo con el sector empresario se ha mantenido a pesar de las dificultades?

— Sí, tenemos una agenda permanente con coincidencias y disidencias. Es natural. De nuestra responsabilidad institucional y en democracia debemos trabajar fuertemente sobre las coincidencias. Y también sobre la disidencias, para ver si nos ponemos de acuerdo. No es que porque pensemos distinto, se trata de tolerar al que piensa distinto, sino tratar de zanjar esas cuestiones y lograr puntos en común. De hecho, tenemos una agenda importante con todos los sectores. Con el gobernador participamos de la asamblea de la Unión Industrial compartiendo las miradas que tenemos para la provincia. Es una característica de la gestión de Bordet.

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