Buenos Aires.- Alberto Fernández asumirá este martes 10 de diciembre la Presidencia de la Argentina, al jurar en el Congreso junto a la vicepresidenta Cristina Kirchner y recibir los atributos de mando de manos de su antecesor, Mauricio Macri.

Tras la asunción, el flamante Fernández pronunciará -ante la Asamblea Legislativa- un discurso de tono conciliador, pero en el que trazará un duro diagnóstico de la situación que atraviesa el país afectado por una crisis económica donde más del 35% por ciento de la población vive en la pobreza, y cuando han fracasado hasta ahora todas las iniciativas anteriores para encaminar la economía; planteará un claro cambio de rumbo.

Su desafío es mejorar la situación en un marco de descontento social, para lo cual adelantó que reemplazará las políticas de ajuste del presidente saliente Mauricio Macri por otras que mejoren el bolsillo de los argentinos. Se espera que anuncie un aumento de emergencia para jubilados y trabajadores bajo convenio y el congelamiento de las tarifas de servicios públicos.

Con la presencia de mandatarios y funcionarios de algunos de los principales socios de Argentina, se prevé que Fernández jure esta mañana como presidente ante el Congreso y que luego tome juramento a sus ministros en la Casa Rosada.

Con una inflación superior al 50% anual y la economía en recesión, la renegociación de una deuda pública cercana a los 100.000 millones de dólares -que parece impagable en el corto plazo- será clave para el futuro de su gobierno.

Los expertos señalan que la renegociación del pago de la deuda es uno de los retos más importantes.

«El desafío de Fernández pasa por crear las condiciones de confianza en una maniobra rápida para que la economía se ponga en marcha nuevamente, y eso va a depender de lo que haga con la deuda», dijo a Reuters el analista político Julio Burdman.

Muchos inversores se han mostrado inquietos por la probabilidad de que Fernández se vuelque hacia una mayor regulación de la economía, como aplicó su vicepresidenta, Cristina Fernández de Kirchner, cuando gobernó el país entre 2007 y 2015, indica Reuters.

Algunos ausentes

El gobierno brasileño informó el lunes que ningún representante oficial viajará a Buenos Aires para la asunción de Fernández. La información fue confirmada por la asesoría de comunicación de la Presidencia y del Ministerio de Relaciones Exteriores, que no informó los motivos de la cancelación del viaje.

En los últimos meses el mandatario brasileño Jair Bolsonaro y Fernández se han cruzado fuertes críticas debido a sus diferencias ideológicas. A contramano de la tradición diplomática, será la primera vez en 17 años que un mandatario brasileño no estará presente en la jura de un presidente del país vecino.

No ha sido invitada la presidenta de la transición en Bolivia, Jeanine Añez, quien restó importancia a este hecho y afirmó que nada le une en lo ideológico con el gobierno de Fernández.

Entrevistada por un medio local de su país, Añez dijo que no «se hubiera sentido cómoda» yendo a la toma de posesión y afirmó que no haber sido invitada le resultaba «muy indiferente».

Horas después de conocerse la noticia sobre un avión militar chileno desaparecido con 38 personas a bordo que se dirigían a la Antártida, el presidente Sebastián Piñera confirmó que no vendrá para la jura. «Acabo de hablar con el presidente electo de Argentina Alberto Fernández para informarle que no podré asistir a cambio de mando hoy. Confirmó que pronto hará visita oficial a Chile», anunció en Twitter.

 

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