Pequeños negocios para épocas de crisis -1ra. Parte-

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Fabian Zorzabal

Desde esta columna he insistido reiteradamente en la formación financiera como una habilidad necesaria e importante para el manejo en la vida de cada uno de los ciudadanos. Incluso me he referido a la importancia de dicha enseñanza en las escuelas. Si se formara mínimamente en temas de finanzas personales, sin lugar a duda muchas personas entenderían el origen de sus males “monetarios”. Por supuesto que una cuestión es tener los conocimientos y otra aplicarlos, pero ese es otro tema.

En épocas inflacionarias como la que tenemos actualmente, sacar algún beneficio, por mínimo que sea, puede ayudar a nuestras finanzas y eso es lo que vamos a ver hoy.

Por un lado, sabemos que en estas épocas los bienes y servicios suben de manera consistente. Por otro lado, también sabemos que el tiempo tiene un costo en dinero ya que -como me habrán leído en otras ocasiones- existen fondos comunes de inversión, billeteras virtuales y plazos fijos bancarios que les pagan por dejarles ese dinero a ellos por un periodo de tiempo y sin importar si es por un mínimo de 1, de 30 o de 90 días. Lo importante es darse cuenta de que, si ustedes disponen de dinero, el mismo les puede generar intereses, por lo tanto, si dispusieran de cierta cantidad y tuvieran que adquirir algún bien cuyo precio saben que sube de manera continua, es fácil darse cuenta de que cuanto más demoren en abonarlo, a ese mismo precio, más beneficios obtendrán. Por ejemplo, vamos a suponer que tienes en este momento un monto de 100.000 pesos, ya sea en efectivo o en cuenta bancaria o billetera virtual. También vamos a suponer que quieres comprar un televisor por 100.000 pesos (que con la inflación actual va a tener un precio de 110.000 el mes próximo) ya que pronto comienza el mundial de fútbol. También vamos a suponer que usas tarjetas de crédito y de débito.

Las alternativas son pagar en efectivo, tarjeta de crédito o tarjeta de débito, y en base a esta información vamos a tratar de tomar la mejor decisión sobre como la pagaremos. Veamos las alternativas:

  1. Pagando en efectivo o tarjeta de débito (sin acceder a ningún descuento por usar este medio de pago). Esta sería la peor decisión desde el punto de vista financiero ya que no podemos demorar el pago y por otro lado perdemos la oportunidad de beneficiarnos de que nos paguen una tasa de interés.
  2. Alternativa de pagar con tarjeta de crédito: En este caso la alternativa es mejor porque el costo del producto sigue siendo el mismo, pero habrá un plazo para pagar la tarjeta y por otro lado habrá un periodo de tiempo para que cobremos intereses. Incluso preferiblemente vamos a elegir como momento de compra el día siguiente al fijado como “cierre” de la tarjeta.

A los fines de ilustrar de manera práctica y “numérica” qué es lo que habría que hacer y cuál es el beneficio que podríamos esperar, en el artículo de la semana próxima voy a mostrar el caso concreto -con valores actuales- y con los cálculos necesarios para que cada uno evalúe la conveniencia o no de lo que estoy proponiendo.

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