Hernández- El 5 de mayo los bomberos voluntarios de Hernández conmemorarán su 18º aniversario. Luego de un importante incendio registrado en la escuela primaria del pueblo, en 1999, vecinos se movilizaron para crear el cuerpo bomberil. En poco tiempo se sumaron muchas voluntades, creando una asociación que sigue creciendo con renovados proyectos.

Actualmente la entidad le permite a la comunidad tener un equipo de hombres y elementos para sofocar incendios y brindar asistencia ante posibles siniestros. Muchos cambios se generaron en estos años, con logros, mejoras y avances para la institución. Pero algo está igual desde el principio, y es el cargo de presidente de la institución, ya que desde 1999 cumple esa función Luis Gaioli, quien fue ratificado en la función en la asamblea realizada recientemente, el viernes 21 de abril.

La comisión directiva quedó conformada de la siguiente manera: presidente: Luis Gaioli, vicepresidente: Fabiana Faccendini, secretaria: Elvira Miller, pro secretaria: María Nievas, tesorera: Soledad Ávila y pro tesorera: Martina Suárez. Vocales: Norma Dorsch, Olga Sartori, Juan Soave y Pedro Spadillero. Revisores de cuentas: Evangelina Ramallo y Fabián Villa.

En la asamblea, además, se aprobó la lista y los balances y la memoria de lo actuado durante la gestión 2016.

108 intervenciones bomberiles

Gaioli comentó a Paralelo 32 que “En el transcurso de 2016 hubo 108 intervenciones –un número muy importante- entre incendios estructurales, silos, forestales, accidentes automovilísticos, inundaciones, servicios de ambulancia, reparto de agua corriente y rescate de personas, entre otras temáticas. Tenemos 7 integrantes en el Cuerpo Activo y 5 aspirantes que este año rinden el examen final. Están estudiando y terminarían a lo largo del año. Siete es un número balanceado para nuestra actual situación. Obviamente siempre es mejor cuanto más somos, porque se reparte la carga horaria y de responsabilidades. Pero tener muchos bomberos también significa un mayor nivel de gasto, ya que cada uno tiene que tener su equipo de trabajo, entre otras cuestiones formales, que tienen su costo. Entre siete y diez bomberos es un número óptimo para la cantidad de intervenciones que tenemos por año en Hernández. No nos sirve tener 25 bomberos, debemos apuntar a un número acorde a nuestra realidad”, ejemplificó.

El jefe de Bomberos reiteró a este semanario que “108 intervenciones –el número de 2016- es mucho, en relación a otros años también, comparativamente. El problema principal radicó en que hubo muchas fallas en el servicio de agua corriente y durante casi todo enero tuvimos que salir a socorrer a muchas familias con agua. También tuvimos muchos accidentes forestales y en consecuencia, entre una cosa y la otra, se elevó el promedio de intervenciones. Este año se ha caracterizado hasta ahora, principalmente, por las intervenciones en accidentes de tránsito”.

Sobre la situación particular de Hernández, opinó que “El pueblo va creciendo, aparecen más demandas y más intervenciones y exigencias. En nuestro caso, nos sostenemos con subsidios nacionales, que es un porcentaje del pago de seguros automotores que se reparte entre los cuarteles de todo el país que estamos al día con la documentación respaldatoria; en segundo término con subsidios provinciales que se reparten en cuatro trimestres anuales, no son con sumas fijas, van variando y también te exigen estar al día con toda la documentación; y por otro lado la cuota de 10 pesos que abonan los socios, que es una cifra pequeña pero ayuda. También hacemos actividades, sorteos y rifas que llevamos a cabo en forma permanente, sin saturar a los vecinos, pero buscando alternativas”.

Buscando una necesaria renovación

Luis Gaioli destacó a nuestro cronista que “Tratamos de administrarnos bien, para ir comprando vehículos, herramientas, equipamiento, modernizándonos y actualizándonos, para estar a la altura de las circunstancias y también para mejorar el Cuartel, tratando de que sea un lugar digno y cómodo para gente que es voluntaria, que pone su tiempo para los demás, sin que nadie los obligue, sino por propia decisión”.

En relación a una dificultad común a la mayoría de las instituciones, que es la necesaria pero complicada renovación del personal, dijo que “Muchos se cansan, están un tiempo y se va renovando el personal en la medida de las posibilidades. Pero no son tiempos fáciles, pasa con todas las instituciones, la gente no quiere participar, no tiene tiempo, no quiere, todos trabajan muchas horas y quieren descansar el rato libre que les queda. No es fácil, es vocación pura la que hay que tener para estar en una institución como la nuestra. Vivimos tiempos de pensar mucho en uno mismo y no tanto en los demás, entonces va quedando gente grande, la que está desde siempre”.

Agregó que “No es fácil incentivar a las nuevas generaciones para que se sumen, es todo más individualista hoy en día. Hay excepciones, claro está, pero no sobra gente, a eso lo tenemos claro. Tal vez también tenemos errores nosotros a la hora de convocar, de incentivar, puede ser que haya un poco de cada cosa. Lo cierto es que la renovación muchas veces resulta complicada”.

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